Slow Burn y algo más...
Una voleybolista y un futbolista conocidos en La Masía, mejores amigos desde pequeños, se aman desde siempre pero por miedo a arruinar su amistad trataron de frenar sus sentimientos ¿Tomarán coraje o serán reprimidos por siem...
Iri -Que parte de estamos llegando tarde no entendiste?- Le dije mientras me bajaba de la cama. -Si amas besarme- Me respondió seguro. -Ya te voy a bajar ese orgullo- Le dije mientras me ponía las botas. -Mientras seas tú hazme lo que quieras. -Basta, no seas molesto- Le pedí y me miré al espejo- Pablo, mira eso boludo! Es enorme- Me quejé señalando mi cuello. -No se ve- Claro, problema solucionado. -Si, ni se nota. Pajero de mierda se ve un huevo- Me estresé, ya no había tiempo para hacer nada.
Después de casi cagar a trompadas al estúpido de Gavi, salimos de La Masía y caminamos rápidamente hasta el restaurante que quedaba bastante cerca.
-Hasta que llegaron!- Dijo el padre de Gavi, apenas vi a mis padres corrí a abrazarlos, hacían dos años que no los veía por distintos problemas. Estuvimos quien sabe cuánto tiempo abrazados y luego saludé a las familia de Gavi. -Que guapa estás corazón!- Dijo Belén, su madre, mientras me abrazaba.
Gavi y yo nos sentamos al lado junto con Aurora, pedimos nuestros platos y nuestros padres como siempre se pusieron a conversar.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Aurora se levantó al baño y en ese mismo instante sentí la mano de Gavi en mi muslo, lo acariciaba lentamente y eso me ponía cada vez más nerviosa, no sé que le pintó en un momento que apretó mi pierna y yo lo golpeé con mi mano. -Que pasó con ustedes dos ahora?- Preguntó mi papá. -Una mosca, o no Gavito?- Dije y él asintió mientras sonreía falsamente.
Almorzamos como siempre, felices, riéndonos y disfrutando de la compañía. -Iri, amor, que te sucedió en el cuello? Tienes un golpe muy grande- Dijo Belén cuando mis padres se levantaron a pedir más bebida. -Piel sensible!- Respondió Gavi casi gritando. -Claro, una compañera me pegó un codazo cuando salté en el entrenamiento de ayer- Inventé a raíz de la boludez que había dicho Gavi. -Debe haberte dolido bastante, hay que tener más cuidado- Respondió preocupada.
Los toqueteos siguieron debajo de la mesa hasta que yo me levanté al baño, había tomado mucho jugo, cuando salí del cubículo pude ver a Gavi parado en el marco de la puerta. Los baños tenían lavamanos compartido y ese podría ser un premio o un castigo.
-Piel sensible?- Me burlé mientras me lavaba las manos- Creí que te ibas a hacer cargo como tanto decías. -Era mi madre, me dió vergüenza- Explicó. -Cagonazo- Le respondí y él me miró mal mientras bajaba la mirada- No seas desubicado y deja de mirarle el orto a tu mejor amiga. -Va a ser mío de todas formas- Aseguró. -Yo no regalo mis atributos- Lo frené y sequé mis manos- Y dejá de tocarme en frente de tus papás, niñito sinvergüenza. -Aquí no están mis papás- Dijo mientras se acercaba. -Ni te gastes- Le aconsejé. -Luego vas a buscarme- Dijo completamente seguro. -Luego- Repetí mientras salía del baño.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-No lo viste a Gavi?- Preguntó mi madre cuando volví. Gavi? Quién es ese? -No, no sabía que había ido al baño- Me hice la tonta.
Gavi volvió un rato después y nuestros padres nos miraron fijo, ay no. -Pasa algo?- Preguntó Gavi. -Ahora que lo preguntas, si- Le respondió su padre- Cómo ya tienen 18 años, Pablo tu casi 19, pensábamos que ya podrían irse de La Masía. -Les hablo la Vici cierto?- Dije, ella ya nos había casi corrido de la residencia ayer. -Exacto, creemos que ya son demasiadas las veces que los regañan por lo mismo- Mi mamá habló. -Ya se les está haciendo muy largo. Iri, Gavi, quieren que se muden juntos a un departamento para que dejen de molestar en La Masía- Soltó Aurora. -Ma no sé ni cocinar y Gavi quema todo al pingo- Me quejé y Gavi codeó mi brazo- En la residencia hacen comida rica por lo menos. -Ustedes armarían las reglas, vean el lado bueno. Averiguamos lugares cerca del estadio y son muy amplios, cada uno tendría su espacio, además se llevan muy bien, han convivido toda su vida juntos- Belén trató de convencernos. -Convivimos pero ellos limpiaban nuestras habitaciones, lavaban nuestros platos, hacían nuestra comida y limpiaban nuestra ropa, no sería lo mismo- Explicó Gavi. -Tienen tiempo para pensarlo bien- Finalizó mi padre.
------------- Holuuu, acá ustedes eligen ¿Se van o se quedan en La Masía?