¿Me creerías si te dijera que el hilo rojo no es lo único que destina a dos personas?
En una localidad al sur de Francia. En la década de los ochenta, vive Lily Diallo una joven con el sueño frustrado de ser escritora. Todos los meses compra un nuev...
Su mirada estaba sobre ella, viendo como su pecho subía y bajaba con calma, escuchando en el fondo a Camilo Sesto, mientras sus dedos tamborileaban sobre su abdomen con la picazón de querer tocarle su piel.
—Te he soñado con un hermoso vestido de novia — confesó.
—Dime que me he visto linda a pesar de la vida.
Él sonrió amplio, con un brillo en su mirada. Había momentos como esos en los que la vida brillaba, porque estaba construida de eso, pero también de tragos amargos.
—Te has visto como si estuvieras bañada de polvo de sueños, vida y hadas. Como tus libros, llenos de fantasía irreal.
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