Una sonrisa se dibujo en mis labios tan pronto como vi brevemente esos zapatitos femeninos debajo del estante mas bajo. Al principio no se veía mucho, pero pronto se acerco y vi su largo cabello rubio caer hacia un lado mientras iba hacia donde yo estaba, revelando esos ojos profundos y esa sonrisa cálida, realmente feliz de verme. Volví a colocar el CD en mis manos en su lugar, y una vez Angel se aseguró de que ya no estaba ocupado, corrió hacia mi saltando un poco por encima de mi cintura, y tuve que tener cuidado de no dejarla caer mientras ella se apretaba y envolvía sus brazos alrededor de mi cuello.
"¡Hey, Max! Finalmente llegue." Dijo mientras la colocaba de nuevo en el suelo.
Durante las ultimas semanas, desde su fiesta de cumpleaños, Angel me había invitado a su casa. Alice tuvo que hablar con George, quien le dio mi numero de teléfono, y luego me llamo, básicamente rogándome que apareciera durante unas horas, ya que Angel no podía dejar de hablar de mí y de cómo le había conseguido una luciérnaga. Para ser honesto, era la niña mas adorable que he conocido en toda mi vida.
Desde el día que Alice me llamo, intente ver a la chica rubia al menos una vez a la semana, normalmente iba a su casa después del trabajo, durante algo así como media hora antes de ir a la universidad. Lo primero que hizo fue llevarme a su habitación y mostrarme sus cosas favoritas: la caja de música que le había regalado Michel, los ositos de peluche en su cama, los carteles de Phil Collins en el techo y especialmente su colección de su discografía. Definitivamente eso fue algo nuevo para mí; una niña de 10 años adicta a Phil Collins. Nada habitual.
Ella se sabía todas sus canciones de memoria y cada día que iba a visitarla se aseguraba de contarme algo mas sobre su vida. Sin embargo, el mejor momento al lado de esa dulce niña fue cuando le dije que podía tocar una de sus canciones en el piano, si ella lo deseaba. No hay palabras que puedan describir el brillo en sus ojos cuando asimilo completamente mis palabras. Podría jurar que la niña estaba casi flotando.
Otros días solo hablaba de Michel y de cuanto tiempo se conocían. Me asusto la curiosidad y emoción que sentía cada vez que mencionaba su nombre, y no pude evitar prestar toda la atención que pude para no perderme nada de lo que decía. Cada que intentaba dejar el tema y pasar a otra cosa, le preguntaba algo estúpido y Angel seguía hablando de Mich. Aunque no descubrí mucho sobre él; se conocieron hace unos años en el hospital donde Alice trabaja como enfermera (no como doctora, como pensaba antes), y cuando sucedió Michel ya estaba saliendo con Lance. También descubrí que vivían juntos, pero eso fue obvio desde la primera vez que entre a su casa.
Aparte de eso, solo sabia que el era el hermano de Antonio. No mucho, pero me hizo sentir como si ahora lo conociera un poco mejor. Y no lo podía negar, por alguna razón, satisfizo. Había pensado mucho en el desde aquel día en la oficina de policía, porque por alguna razón me había llamado la atención. Era guapo, claro, pero no era por eso. Algo en su forma de actuar ese día, no solo en la oficina, sino también en el centro comercial, me dijo que hay mucho más detrás de esa constante mirada molesta. Tenia curiosidad por saber que era.
Por eso le dije a Angel donde trabajaba y también le dije que fuera allí con Michel, porque estaba seguro de que él no podría decirle "no" a la niña que tanto amaba. Por supuesto que decirle a Angel que podía conseguirle el LP que faltaba en su colección ayudo mucho a tomar una decisión. Aunque estaba bastante emocionada con la idea de verme a mí y a las varias filas de DVDs incluso antes de que mencionara a su ídolo.
Y allí estaba ella. Después de semanas, finalmente convenció a Michel para que la acompañara a la tienda, el chico pareció completamente sorprendido al verme allí. ¿Por qué cada vez que me veía me miraba con esa mirada de asco y tanto odio en esos ojos cafés? Todavía no podía entenderlo. Y tampoco podía entender por qué había dicho 'si'. Él había dicho que si a mi invitación de llevarlos a ambos a una tienda de pastelitos; de mala gana, pero había estado de acuerdo con la idea.
ESTÁS LEYENDO
Daño | Chestappen
FanfictionNo te enamores de mi... estoy demasiado dañado para ti. ¿Qué estaría dispuesto a hacer por amor?
