Varios sin encontrar ningún tipo de información.
Dean necesitaba moverse, y rápidamente se dedicó a lo que mejor se le daba, buscar un caso. Tiró el periódico encima de la mesa delante de Sam. Emma estaba sentada a su lado concentrada en un libro y no levantó la cabeza, acostumbrándose a aquellas reacciones por parte del cazador.
—¿Qué es esto?
—Hay una serie de asesinatos y robos en casas, a un par de pueblos de aquí.
—Eh, y ¿Qué tiene eso que ver con nosotros?
—Bueno, todas las personas que vivían en las casas de los robos están muertas, salvo un hombre que dice que fue atacado por su mujer, a la cual habían encontrado una semana antes asesinada— había despertado el interés de Emma, que ahora les miraba a uno y otro alternativamente.
—¿Eso es lo que hacéis? ¿Buscáis los casos en periódicos y os lanzáis sobre los monstruos?— preguntó con sorna.
—Y en el ordenador— hizo hincapié Dean, con una sonrisilla de suficiencia—. ¿Vamos?— le preguntó a Sam el cual me miró indeciso —. Vamos Sammy, no hemos encontrado nada de información. Hemos llamado a Cas y no nos contesta. Y de momento no ha pasado nada raro. Enfoquémonos en otra cosa.
—Esta bien, vamos.
—Voy a coger mis cosas— anunció Emma.
—Eh, ¿dónde te crees que vas?— la detuvo el otro, cogiéndola del brazo en cuanto pasó por su lado.
— ¿Con vosotros?
—No.
—Sí— la chica le estaba empezando a desquiciar. En los pocos días que había estado allí, había cogido confianza. Y muy de vez en cuando se enfrentaba a él.
—No sabes luchar, ni sabes nada de ningún tipo de criatura, ni cómo matarlos.
—Pues enseñadme— dijo, pegando un tirón de su brazo para soltarse.
—No hay tiempo.
—Dean, si es verdad que los demonios quieren algo de mí, tengo que saber defenderme. Y no se me ocurre mejor manera que observaros trabajar— Dean miró a su hermano,pidiéndole ayuda, a cambió este se encogió de hombros.
—Si te pasa algo...— comenzó a advertirle.
—Me hago responsable— dijo, corriendo en dirección a las habitaciones—. ¡Recuerda que puedo curarme a mí misma!- el mayor de los Winchester se quedó allí, con la boca semi abierta y el ceño fruncido. Como casi todas las veces que hablaba con ella.
—Vamos a tener que hacerla una placa falsa y comprarla un traje— comentó Sam riéndose.
...
—Esto es ilegal— comentó la chica removiéndose mientras andaban hacia la puerta de la casa, estaba claro que no estaba muy cómoda con el traje. Llevaba una camisa blanca, metida por dentro de una falda que la quedaba totalmente pegada, y hacia que sus caderas se marcasen llamando continuamente la atención del rubio.
Iba a tener que comenzar a controlarse si realmente se iba a quedar demasiado tiempo con ellos.
—No va a cambiar por mucho que lo digas— dijo Dean después de oírla repetir aquello por vigésimo segunda vez.
—¿Y si nos pillan?
— Tú mantente callada, y deja que nosotros hagamos las preguntas— le contestó Sam esta vez, llamando a la puerta de la casa mientras se colocaba la corbata.
A los pocos segundos nos abrió la puerta un hombre de unos cuarenta años. Tenía la cara llena de magulladuras y cortes.
—Buenas tardes, somos el agente Gers, Bayle y la agente McBrain, del FBI— saludó mientras los tres enseñaban sus placas—. Necesitamos hacerle algunas preguntas.
—Ya se lo conté todo a la policía– contestó el hombre con voz asustada y confusa.
—Lo sabemos Señor Golden, pero el caso ha cambiado de manos y necesitamos volver a empezar desde el principio— respondió Dean en ese caso.
—Claro, pasen— Entraron por la puerta y el hombre les guió hasta un pequeño salón decorado de forma rústica—. ¿Qué necesitan saber?
—¿Qué ocurrió aquella noche?
—Estaba viendo la tele en el salón, cuando llamaron a la puerta. Cuando fui a abrir, miré por la mirilla de la puerta. Era Rose.
—¿Rose es su mujer?— preguntó Sam.
—Sí.
—Pero en los informes dice que ella llevaba muerta una semana.
—Lo sé, pero era ella, se lo juro. Me rogó que la dejase entrar, me dijo que era una confusión, y cuando entró en la casa se tiró encima de mí y comenzó a pegarme. Cogió incluso uno de los platos de porcelana que teníamos decorando la mesa de la entrada, lo estrelló contra el suelo y cogió una de las piezas rotas para cortarme.
—¿Y recuerda lo que pasó después?— insistió el mayor de los hermanos.
—No.
—¿Eso son cámaras de seguridad?—inquirió Emma.
—Sí, pero como ya les he dicho les conté todo a los policías. Revisaron los CD y vieron lo mismo que yo les he dicho.
—¿Le importaría que los viésemos? — preguntó Dean—. Por si acaso— aclaró.
El hombre se levantó, indicándoles que fueran con él, atravesaron el pasillo de la entrada en dirección a un cuarto, en un lugar casi remoto de la casa, con una pantalla encima de una mesa.
—Los CD se los han llevado los policías, pero las copias se quedan registradas en la CPU del ordenador durante un mes— el hombre abrió una carpeta y buscó la que aparecía la fecha del día del ataque. Hizo doble click sobre el icono del film y se fue a la parte de la grabación de la última hora de la noche. Los otros tres se acercaron a la pantalla.
En un principio no parecía haber nada raro. Se veía al hombre frente a la puerta de la entrada, abriéndola, y a la que supusieron que sería su mujer entrando. Empezaba a golpearle, y cuando lo dejaba prácticamente inconsciente, se dirigía hacia el salón y retiraba uno de los cuadros tras el que parecía haber una especie de caja fuerte.
Parecía saberse el código, ya que la abrió sin ninguna dificultad. Cuando se dio la vuelta lo vieron.
—Párelo un momento — ordenó el mayor de los Winchester.
La imagen se detuvo justo cuando la mujer estaba a punto de atravesar el umbral de la puerta del salón. Dean señaló sus ojos haciendo que Sam se fijase. Ambos hermanos se miraron y asintieron.
—Discúlpeme, pensé que había visto algo— comentó.
Tras ver el vídeo sin interrupciones, ya sabía a lo que se estaban enfrentando.
ESTÁS LEYENDO
BECOMING A HUNTER ⇘ SUPERNATURAL ✓ EDITANDO
Hayran Kurgu❝Saving people, hunting things. The family business.❞ ( temporada diez en adelante ) cover by winchesterxflares
