Narrado por Darek Steiner:
Dos días atrás...
Los efectos secundarios del tratamiento ya se han manifestado. Julián dijo que por ser oral tardaría más en hacerlo, y, sí, tardaron 5 días en aparecer, aunque no por eso han sido fáciles de llevar.
Lo primero ha sido el sabor, no importa que tragué rápido, el regusto a metal oxidado que me queda en la lengua después de pasar esas cápsulas es asqueroso. El vértigo ha sido lo segundo, ese mareo que convierte las paredes en gelatina, provocando que hasta respirar sea un acto de equilibrio. Pero las náuseas son lo peor. Al principio apretaba los dientes cada que una oleada me subía a la garganta, lo hice así hasta ayer que mi cuerpo ya no pudo soportarlo más y acabé escupiendo hasta la bilis en uno de esos cubos que me facilitó una de las enfermeras. El abuelo estaba a mi lado, apartó la mirada para fingir no estar viendo cómo me vibraba en pecho en cada contracción que me nacía desde el estómago.
He quedado con Julián venir todos los días luego de salir de clases, el abuelo no estuvo muy de acuerdo con esto e intentó convencerme de dejar de asistir a clases por el tiempo que voy a estar en tratamiento. No quiero, por nada del mundo voy a dejarla sola cuando más me necesita, puedo sentir el cuerpo vuelto cenizas, pero necesito estar con ella.
Las ojeras debajo de mis ojos se miran mucho más marcadas, la piel se me nota tan pálida como el papel y el cabello... estoy perdiendo mucho cabello.
El tratamiento oral no duele al entrar como lo hace el intravenoso, lo que hace es peor: te convierte en cómplice de tu propia destrucción. Pasar cada pastilla es un sí forzado que ni siquiera sabes si va a funcionar, un acto de fe en un futuro que por primera vez estoy anhelando. Por eso lo hago. Porque fuera de las paredes de esta habitación me espera ella, queriendo recibir tulipanes, queriendo bailar, queriendo escucharme tocar el piano, queriendo vivir un futuro a mi lado. Yo quiero exactamente lo mismo.
Mírame, queriendo un futuro a su lado cuando antes ni siquiera me veía viviendo un día más.
Me paro enfrente de la ventana, la figura recortada de mi cuerpo se refleja en el cristal y lo que hago es fijar el interés en lo que pasa afuera. Hoy por ser fin de semana he llegado temprano a recibir el tratamiento, Julián no se ha aparecido, supongo que por eso tengo un segundo para reflexionar.
Doy un paso hacia la ventana cuando el rechinido de la puerta me detiene. Estoy por darme la vuelta, seguro de que encontraré a Julián con su habitual expresión seria, pero la voz que rebota en las paredes no es de él.
—Darek. —La voz potente de Damien es la que me llama.
Los latidos del corazón me van aumentando, el solo hecho de que él esté aquí no significa nada positivo. Omito las advertencias que me lanza mi propio corazón y me giro para darle la cara.
Me consigo con un Damien que no conocía. La tensión esparcida por sus músculos casi no le permite respirar, mientras que las pupilas le titilan entre miedo y angustia. Barre el lugar con la mirada, ella solo se detiene al pie de la cama, justo donde se lee esa verdad que he querido mantener escondida.
Paciente: Darek Steiner
Tratamiento para: leucemia linfocítica crónica
No alza las cejas, tampoco le tiemblan los labios. Solo parpadea lento, tan lento que es como si las pestañas le pesaran toneladas.
—Dime que no tienes leucemia.
Le podría mentir al mundo entero y todos me creerían, Damien no lo haría.
—Sabrías que estoy mintiendo. —Recibe mi respuesta en silencio, como si tuviese que tomarse un tiempo para procesar la cruel realidad. Tras unos segundos los ojos se le cristalizan, provocándome un extraño ardor en la garganta, disimulo al agregar: —Damien, tú y yo no le tememos a la muerte, no te pongas sentimental.
Me sostiene la mirada, en ella vislumbro cuánto le afecta lo frío que estoy siendo, pero él más que nadie me conoce, sabe cómo soy. Antes de verlo venir dos lágrimas resbalan por sus mejillas y eso me traslada a esa última vez que lo vi llorar, fue hace años, cuando éramos unos niños.
—Darek...
Alzo los hombros con la barbilla en alto. Siempre es importante mantener una buena postura, no importa si le estás confesando al que podría ser tu único amigo que te estás muriendo.
—Si la muerte me alcanza primero, te esperaré en el infierno para juntos matar al maldito diablo y adueñarnos del infierno.
Espero una sonrisa asomarse por sus comisuras, eso no ocurre. La respiración se le vuelve audible. Ese rostro que desde siempre he contemplado como una máscara de yeso difícil de romper, ahora se cuartea, cayendo a pedazos.
Pestañeo dos veces antes de verlo aproximarse a mi altura, dando largas zancadas, no me da tiempo ni de retroceder cuando me pasa los brazos por encima de los hombros y me pega a su cuerpo en un abrazo, un abrazo que susurra: «no sé qué voy a hacer sin tu compañía en esta vida».
Y entonces, entre las grietas y escombros de su alma, se quiebra en el llanto más doloroso que he escuchado. Se aferra a mi cuerpo con todas sus fuerzas mientras jadea y lo siento ahogarse en un sentimiento que no sabe nombrar. Los hombros se le sacuden en espasmos incontrolables.
—No... por favor no, Darek... no...
Los ojos se me inundan en lágrimas. Lo he visto enfrentar golpes, el cañón de un arma apuntándole y el filo de una navaja apretada en su yugular. Ninguna de esas veces tuvo miedo. Ahora el pecho se le hunde en llanto y el miedo lo hace temblar.
Entierro la cara en su hombro, poco a poco me voy dejando arropar por su dolor. Tengo mucho que agradecerle, aunque probablemente no lo voy a hacer, pero gracias a él me he sentido menos solo. Lo comprendo, porque sé que mi mundo se desplomaría si lo pierdo, por eso lo comprendo.
Me doy cuenta de que estoy llorando al ser sacudido por un sollozo.
Ahora no somos el dúo invencible. Somos dos hombres aprendiendo demasiado tarde lo que se siente ser humano.
◇◆◇◆◇
NOTA DE AUTORA:
Tan temprano y llorando.
JELOUU, estoy tratando de organizar mi caótica vida para venir, aunque sea, una vez a la semana por aquí.
Ya saben que si les gustaría apoyarme pueden hacerlo comentando, votando y recomendando la historia, así hacemos que más personas conozcan a nuestro Gris y nuestra Rosita.
Cuídense. Nos leemos pronto. ❤️
Mi Instagram (enderyarmao)
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No acercarse a Darek
Teen FictionMeredith desde que tiene uso de razón, conoce la existencia de Darek Steiner, aunque ha estipulado una regla bien marcada en su vida: NO ACERCARSE A DAREK. Darek, por su parte, no tiene idea de quién es Meredith, pero..., ¿qué ocurriría si por un j...
