El último peldaño

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El vapor del agua hirviendo se disipaba apenas tocaba el aire helado de la ruta. A un costado del parador abandonado, entre árboles secos y el rugido distante de los camiones de carga, el frío de la mañana cortaba la piel como una hoja de afeitar.
Jungkook detuvo el motor. A través del parabrisas empañado vio la figura de Seokjin: estaba sentado sobre el capó del automóvil, envuelto en un tapado oscuro, masticando despacio un sándwich envuelto en papel de aluminio mientras acunaba con el otro brazo el bulto tibio de la pequeña cachorra , acurrucada bajo mantas de lana.

Jungkook bajó del vehículo. El viento helado le azotó el rostro, colándosele entre el cabello y haciéndole tiritar los hombros. Avanzó en silencio y se apoyó contra la chapa helada del auto, justo al lado de su primo. Sin pedir permiso, le quitó de las manos el vaso de cartón con café humeante y le dio un sorbo largo. El líquido amargo le abrasó la lengua.

-¿Como te fue anoche ? -preguntó Seokjin sin mirarlo, ajustando el embozo su mascota .

-Ni un segundo de sueño -raspó Jungkook con la voz destruida por la vigilia-. A Jimin le dio por dormir con la mano en mi....toda la noche.

-¿Masajes testiculares? -Seokjin arqueó una ceja, masticando con parsimonia-. Excelente estímulo para la circulación.

Jungkook apretó los dientes, sintiendo la mandíbula rígida por la rabia. Estaba a punto de responder cuando el crujido de la grava anunció la llegada del otro vehículo.

Namjoon bajó del auto con pasos rápidos. Tenía los brazos cruzados sobre el pecho, el ceño fruncido y la respiración volviéndose vapor blanco en el aire. Miró a los dos hombres apoyados en el capó y negó con la cabeza, lleno de una incredulidad agria.

-Eres un jodido imbécil, Jeon era mantener entretenido a jimin no acostarse con el nuevamente -escupió Namjoon, deteniéndose a dos metros de ellos

-. ¿Tienes idea de lo difícil que es mantener a Jimin calmado ahora que cree estar enamorado de mi?

Jungkook se recostó de espaldas sobre el metal frío del vehículo, dejando escapar una exhalación pesada que sonó como una risa amarga.

-. Aunque no deberías jugar con la salud de tu padre,sabes que Kim escucha cada uno de tus movimientos, y es el soplon de jimin

-Taehyung no sería capaz de hacer semejante idiotez, Namjoon -dijo la voz de jungkook desde el costado del vehículo -. Lo conocemos desde niños. Mi madre insistió en que trabajara para mí. Puede parecer amigo de Jimin, pero sabe perfectamente quién le paga el sueldo.

Seokjin soltó una carcajada sorda, balanceándose suavemente para mantener dormida a la niña.

-Deberían darte el premio al cabrón del año, Jeon -murmuró Seokjin

-¿Acaso estás haciendo un curso para ser más ciego? -interrumpió Hoseok por el asiento del copiloto, con un tono mezcla de reproche y desprecio juguetón-. Taehyung lleva años cubriendo a Jimin. Me asombra que nunca se te haya pasado por la cabeza que esos dos tienen algo.

Jungkook se frotó el rostro con ambas manos, sintiendo la piel de las palmas helada contra los párpados.

-¿Y ustedes dos qué demonios hacen aquí? -siseó Jungkook, mirando con curiosidad a sus únicos amigos -. Muéstramelos de una vez. ¿Dónde están los malditos resultados?

-Estás jodido, Jeon -suspiró Hoseok.

Jungkook miró a Seokjin con el labio inferior apretado, entre la indignación y un ahogo seco en el pecho

-Le mostraste los análisis a ellos antes que a mí.

Seokjin rodó los ojos, dejando escapar un suspiro largo mientras la niebla de su aliento cubría por un segundo el rostro de la caniche toy en sus brazos .

La Cita (Finalizado) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora