Prólogo

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El ambiente en esa sala solo se podría describir... como un entorno bipolar, pero engañoso. Estaba en calma, pero era como un volcán dormido a punto de erupcionar.

—¡La comida está lista!

Alia salió de la cocina con la mejor sonrisa mientras las manos le temblaban por la ocurrencia de llevar varios platos a la vez. Su invitado de honor continuaba impasible en el sofá, manteniendo atención únicamente a la pantalla del móvil.

¿Cómo conseguía continuar tan tranquila siendo ignorada? Acostumbrándose a poner toda su atención en la tarea que estaba realizando, que entonces era colocar uno a uno de los platos sobre la mesa, y pensando en lo feliz que estaba de su logro.

Los rayos del sol impactaban en los rizos que se alzaban con cada ida y vuelta a la cocina, hasta que cinco minutos después, enfocó sus ojos añiles en el chico del sofá.

—¿No tienes hambre, Zoi Mou?

Él se negó a contestar.

—Vamos, acércate  —lo animó con toda su ilusión—. Es uno de tus platos favoritos después de todo. 

Después de decir eso, Alia tomó su lugar en la mesa con toda la voluntad de empezar a comer. Y antes de haber alcanzado la cuchara, el indiferente adolescente ya se había acomodado en la silla a su derecha.

—¿Quieres que te sirva?

En respuesta, él cogió el plato con tosquedad y lo hizo solo. Sin embargo, el simple hecho de verlo probar la comida ya la dejaba más que satisfecha.

—¿Está bueno?

El muchacho la ignoró de nuevo, pero Alia se fijó divertida en la tercera porción que él acababa de servirse de aquello que había previsto.

—Como si alguna vez le hubieses puesto pega a la Musaka... 

—¡Basta! —rugió, levantándose de un salto.

El ambiente pasó de desigual a convertirse en algo tan afilado y cortante como la punta de una navaja.

—¿Qué ocurre ahora?

—No finjas que todo está bien cuando no lo está. ¡Y para ya de intentar siempre algo nuevo! —exclamó con los nervios a flor de piel—. Hagas lo que hagas, no vas a remediar nada.

Ante la postura defensiva del chico, Alia se limitó a dejar escapar un suspiro.

—Jamás vas a volver a tratarme como a tu madre, ¿verdad?

—Deja de repetirlo. —El recordatorio lo agobió aún más, así que se apartó la silla con un chirrido pronunciado y se dirigió hacia la puerta.

—¿A dónde vas? —cuestionó ella.

—A casa.

Alia frunció el entrecejo.

—Tu padre no viene por ti hasta las tres.

—Me da igual —contestó, sin querer voltearse—. Daré un par de vueltas para hacer tiempo. —Inspeccionó la estancia con rechazo, a pesar de que tenía un estilo rústico con el que ningún decorador estaría descontento—. No aguanto estar aquí.

Alia podría replicar en cualquier momento, pero no quería hacerlo.

Ninguna persona que la conociese de años atrás se creería que no le pusiese un alto a ese chico. Si de algo había estado orgullosa es que desde temprana edad nunca se había doblegado a ningún hombre.

Ante ninguno... a excepción de aquel diminuto ser que pusieron llorando incesantemente en su pecho al acabar de nacer. Ella era la madre. Su deber era protegerlo, no luchar contra él. 

—Aunque no quieras creerme, siempre traté de hacer lo mejor para ti desde que me quedé embarazada.

—No estaríamos así si no lo hubieras hecho. ¡Hasta una prostituta tiene más honor que tú! —le echó en cara el chico—. ¿Pero sabes? Después de todo, me has enseñado qué clase de errores debo evitar.

El portazo que dio al salir provocó que el vaso al borde de la mesa se cayera, dejando su contenido vertido y mezclado entre pequeños pedazos cristalizados.

El portazo que dio al salir provocó que el vaso al borde de la mesa se cayera, dejando su contenido vertido y mezclado entre pequeños pedazos cristalizados

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Vocabulario

💎Musaka: Un plato griego parecido a la lasaña, pero más elaborada.  

💎Zoi Mou: Expresión de cariño.

Nota: No pretendáis haceros una idea fija de la historia todavía, pues esta parte contrasta totalmente con lo que vendrá a continuación. Por el momento, os dejo estas preguntas:

 ¿Crees que hay alguna cosa que para ti pueda resultar imperdonable por parte de tus padres? ¿Alguna vez te has portado con ellos de alguna manera que lamentas? ¿El capítulo te ha inspirado alguna sensación o emoción que quisieras comentar? Puedes dejarlo aquí mismo.

¡Muchísimas gracias por leer! ❤️ Espero que disfrutéis del resto de la lectura.

Kisses!! 😘

Perfectamente equivocadosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora