-Hey... Ruth...- llamé a la mujer detrás de un escritorio que siempre parecía malhumorada.
-¿Has venido a sobornarme de nuevo, Zachary?- preguntó seria.
-No seas tan grosera, ¿somos amigos, o no?- dije ofendido.
-De la única persona de quién eres realmente amigo es de ti mismo.- rodó los ojos.
-Necesito ver las cámaras.- dije cambiando de tema radicalmente.
-Llamaré al supervisor entonces.- levantó el teléfono y se dispuso a marcar.
-No, no, no, sabes que me gusta hacer mi trabajo solo. Soy un agente, Ruth, no debería necesitar estas mierdas.- me crucé de brazos.
-Zacky, es mi trabajo, sólo hago lo que me dicen. Y el supervisor necesita estar presente si es que quieres revisar esas cámaras.- dijo para después dar varios sorbos a su taza de café.
-Pero ya lo has hecho antes por mí...- puse ambas manos en su escritorio y me incliné un poco hacia ella.
-No más, no quiero que me metas en problemas.- regresó la vista a su ordenador.
-No lo haré, será sólo por esta vez.- insistí.
-Siempre dices eso.- puso los ojos en blanco.
-Por favor, Ruth... estoy desesperado... Te daré lo que me pidas.- hice un puchero.
-Ash... dos días... dos días me pagarás mi comida.- dijo rendida levantándose de su silla.
-Claro.- sonreí y la seguí hasta donde estaban los operadores de las cámaras de videovigilancia.
-Y con postre...- dijo mientras abría la puerta.
-Por supuesto.- asentí conforme.
-David, sal de aquí un momento, Zachary necesita revisar algo.- le ordenó al único hombre que había adentro.
-Está bien...- dijo mientras salía, dando un bostezo.
-No te tardes...- advirtió Ruth.
-Nada, será rapidísimo.- aseguré para después cerrar la puerta. Me acomodé en la silla y empecé a buscar la calle exacta de Courtney en el ordenador. Introduje la fecha y revisé minuciosamente la grabación de ese día. Montgomery había llegado ahí desde en la mañana y sólo se había ido alrededor de una hora para posteriormente regresar. Adelanté la grabación percatándome de después de las siete de la noche él había desaparecido, así que regresé intentando encontrar el momento exacto en el que eso había sucedido. Y lo encontré... pero no era exactamente cómo lo esperaba, sólo parecía acercarse más de lo normal a la casa de Courtney. Saliendo así de la toma. -Debe haber otro ángulo...- dije para mí mismo.
*Videocámara dañada. Un técnico se encargará del problema pronto.*
El mensaje apareció en cuánto había encontrado otro ángulo al frente.
-Mierda...- susurré y seguí buscando. -Vamos, otro ángulo, dame otro jodido ángulo...- dije mientras miraba al ordenador cargar. El único que había podido encontrar, era en la parte trasera de la casa, donde se podía apreciar la ventana de la habitación de Courtney. Adelanté varias horas y lo único que había cambiado es que había algo tirado en la calle. -¿Qué cojones es eso?- pregunté para mí, haciendo zoom al objeto. -Es... ¿un gas pimienta?- en ese momento, Matt entró a la toma, se puso en cuclillas para levantar el objeto y después de algunos segundos, miró hacia la ventana, se levantó y corrió hacia el frente de la casa. Revisé la hora y volví al ángulo en el que empecé. Matt, desesperado, abrió la puerta y entró a toda prisa, olvidándose por completo de cerrar la misma. -¿Dónde está Monty?... ¿dónde está?, ¿dónde está?- pregunté una y otra vez. Adelanté la grabación, hasta que vi que una Van color negro aparcaba en la casa de Courtney, de la cual salía un grupo de cuatro hombres. Joder, si lo que tengo en mente es verdad... mis dudas acabarían. Para mi desgracia la camioneta accedió al pequeño garaje de la casa, haciendo que la perdiera de vista. O tal vez... para mi fortuna, ya que ahora que en verdad me había encariñado con Matt, no estaba seguro de querer llegar hasta el final. Atrapado en mis pensamientos ni siquiera me percaté de que mi celular estaba sonando desde hace tal vez varios segundos.
-¿Sí?-
-Hola, amor, ¿vendrás por mí hoy?-
-Ahm...-
-¿Amor?-
-Sí, sí, aquí estoy... ehm, claro, cariño iré por ti hoy.-
-¿Todo está bien?-
-Sí, todo está bien.-
-Te escucho raro. ¿Estás seguro?-
-Sí, amor, estoy bien. Te veré en un par de horas, ¿de acuerdo?-
-Está bien. ¡Te amo!-
-Yo más, preciosa.- colgué e inmediatamente después, busqué otro número entre mis contactos. Varios tonos y hubo respuesta.
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I'm Your Crime
Fanfiction¿Alguna vez te has preguntado qué tan peligroso puede ser el amor?, ¿te has puesto a pensar en qué personalidad hay detrás de cada individuo que conoces?, ¿haz acaso imaginado en algún momento que eres cercana(o) a alguien peligroso?, ¿Y alguna vez...
