-Courtney...- corrió detrás de mí. -No, no, no, no, no te vas a encerrar...- me cogió de la cintura antes de que pudiera entrar a mi habitación.
-¿¡Por qué no!? ¡Ahora yo estoy enojada contigo! ¡Suéltame y lárgate!- dije entre lágrimas.
-No, no lo haré...- me cargó sobre su hombro derecho y me llevó a mi habitación.
-¡Suéltame!- di palmadas en su espalda. Cerró la puerta y me dejó sobre la cama. Matt se puso sobre mí e intentó apartar mis manos, las cuales no paraban de luchar contra él.
-Courtney, para...- tomó mis muñecas, las puso contra el colchón y dio un tierno beso en mis labios. Mis puños dejaron de apretar y todos mis músculos se relajaron. Al igual que los de mis labios, que ahora se deslizaban suavemente entre los suyos.
-No...- dijo al separarse de mí. -No veo a Camila en ti, Courtney. Jamás lo he hecho. Desde un principio, desde el primer momento en que te conocí... no fui capaz de ver a esa mujer en ti. Por eso no tuve el valor de matarte...- susurró sobre mi cuello. -El de la inseguridad aquí soy yo. Y soy un idiota, porque siempre termino arruinándolo todo con estos malditos celos.- dijo con rabia hacia sí mismo.
-¿Es que no te das cuenta que no veo a nadie más que a ti?...- pregunté acariciando su mejilla.
-Yo lo sé, pero es que... ¿de verdad no sentiste nada cuando besaste a ese tipo?- hizo un puchero.
-Sí, incomodidad y un poco de pena por rechazarlo. Y no porque me guste, sino porque es buen chico y ya está...- rodé los ojos
-Pero está carita...- su actitud insegura ahora se había tornado extremadamente adorable. Puse ambas manos en sus hombros y giré quedando a horcajadas sobre él.
-Matt, estoy enamorada de ti. Y lo que veo en ti, no lo veo en nadie más. En nadie más encuentro lo que veo en esos ojitos...- los hoyuelos de Matt se marcaron en sus mejillas. -Y aunque alguien sea atractivo, no puedo dejar de encontrarte más atractivo a ti. Y no sólo por tu físico... es porque eres tú. En ti veo todo lo que necesito y todo lo que quiero.- Matt apartó el cabello de mi cara y volvió a besarme. Y teniendo una preocupación menos, ahora debía de contactar a Jordan para terminar nuestra exposición de mañana.
Dallas:
Bebía una cerveza en la barra del bar, esperando tranquilamente a mi contacto. Estaba retrasado y no había nada que me molestara más que la impuntualidad. Pero debía aguantar un poco más. Todo valdría la pena. Cogí mi celular y mandé un mensaje a Andy, quién no había visto desde hace un par de días.
Dallas: Idiota, ¿dónde estás?
Andy: Es una larga historia, qué bueno que me mensajeas, contigo necesito hablar.
Dallas: Si no es alguna prueba acerca de que ese bastardo asesinó a mi socio, no quiero saber nada.
Andy: No, no es nada de eso. Pero sí acerca de cómo liquidar a ese bastardo.
Dallas: ¿Liquidar? ¿Desde cuándo tú quieres liquidar a Shadows? Siempre te ha dado igual.
Andy: No yo. Ven cuando puedas a mi casa, debo decírtelo en persona.
Dallas: Bien, pero si me haces perder el tiempo te cortaré el pene y lo usaré como adorno de automóvil.
-¿Dallas?- escuché a mi derecha. Dejé el celular y me encontré con un sujeto alto, delgado y de piel negra. Vestido con una chaqueta color café y pantalón negro.
-Quentin... llegas tarde.- dije serio.
-No te quejes, tengo lo que me pediste y créeme que ha sido de las cosas más difíciles que he podido conseguir.- se sentó a mi lado.
-Pues entonces enséñame de una vez qué es lo que trajiste para mí...- di un trago a mi cerveza. El sujeto sacó del bolsillo de su chaqueta una pequeña bolsa de plástico con un gotero dentro.
-Quentin, te dije que nada que tuviera que ser ingerido. No enviaré a nadie a que ponga esa porquería en alguna bebida o comida. Y mucho menos yo lo haré. Es demasiado riesgo.- dije molesto.
-¿Quieres dejarme hablar antes de abrir la boca?- rodó los ojos.
-Bien...- sacó el gotero de la bolsa y lo puso sobre la barra.
-Esto no es cualquier veneno. Esto, Dallas, es el veneno más letal que pudiera existir. Fue extraído de una avispa marina. No es necesario que sea ingerido. Basta sólo con depositar un poco en la piel de la persona.- explicó.
-¿Y luego de eso?- pregunté asombrado.
-El individuo morirá en tres minutos o menos de un paro cardíaco. Y como la forma de envenenar es cutánea, no habrá ni un sólo rastro de ella y de que todo esto fue intencional.- se encogió de hombros. Sonreí de lado.
-Te he subestimado, esto es justamente lo que necesitaba...- le di una bolsa de papel con su efectivo, terminé mi cerveza, metí el gotero en mi bolsillo y me levanté de mi asiento, mientras veía cómo Quentin echaba un vistazo a la bolsa.
-Ahm... debes tener mucho cuidado. Te sugiero que uses guantes de látex. Una gota sobre tu piel y te aseguro que no la cuentas.- rió.
-¿Crees que soy idiota?- pregunté irritado.
-¿Por qué crees que te lo digo?...- dijo burlón. Qué ganas tenía de volarle los sesos, pero me había sido muy útil.
-Imbécil...- dije para después salir del lugar.
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I'm Your Crime
Fanfiction¿Alguna vez te has preguntado qué tan peligroso puede ser el amor?, ¿te has puesto a pensar en qué personalidad hay detrás de cada individuo que conoces?, ¿haz acaso imaginado en algún momento que eres cercana(o) a alguien peligroso?, ¿Y alguna vez...
