Zacky:
-Dios, pobre Matt, me dolió muchísimo verlo de esa forma. Se veía terrible, no me imagino lo mal que se sintió Courtney al verlo así.- dijo Milly, con pena, mientras se cepillaba el cabello.
-Lo sé, yo también me sentí horrible por él.- suspiré.
-Fue un impacto tremendo. Apenas puedo creer que ayer estuvimos compartiendo un momento tan agradable con ella y ahora... no estará más...- su voz comenzó a quebrarse. La abracé desde atrás y dejé un beso en su cabeza intentando hacer menos doloroso el momento.
-Sí... pero supongo que así es la vida.- dije mientras acariciaba sus brazos de arriba a abajo.
-Sí...- su mirada se fue hasta el suelo.
-Aunque...- me quedé callado antes de decir lo que pensaba.
-¿Qué?- preguntó confundida.
-Nada...- negué con la cabeza.
-No, ¿cómo que "nada"?... Te conozco Zachary.- dijo seria, dándose la vuelta. No quería hablar de esto con nadie, no era el momento. Pero mi inquieta mente me había traicionado enfrente de Milly. -¿Qué está pasando por esa cabeza tuya?- cuestionó sin apartar la mirada de la mía. Solté todo el aire guardado en mis pulmones y la miré, tan fijamente como ella lo hacía conmigo.
-Que lo que le pasó a Miros no fue un accidente, ni mucho menos una coincidencia.- admití. Milly sacudió levemente su cabeza, parpadeó numerosas veces y frunció en ceño.
-Zacky, a Miros la mató un paro cardíaco. Estás demasiado estresado con todo est...- no la dejé continuar.
-No es una conjetura, Milly, es una afirmación. La abuela de Matt fue asesinada.- los ojos de Milly casi se desorbitan.
-¿Cómo supiste eso?- preguntó en voz baja.
-No he hallado ninguna prueba, sólo lo sé.- respondí en su mismo tono y regresé a mi cama. -Terminé con mis dudas cuando supe que Matt pensaba lo mismo. Cuando dijo que tal vez Dallas Bain había sido el culpable.- cubrí mis piernas con las sábanas.
-Estaba destrozado, pudo haber dicho cualquier cosa, Zacky.- dijo Milly colocándose a mi lado.
-Estaba destrozado, pero estaba en un momento en el que estaba viendo la situación de una forma tremendamente fría. Cuando uno piensa con la cabeza fría, Milly no se puede llegar a nada, más que a la realidad.- Milly se había quedado callada tras escuchar mis palabras.
-¿Y si te equivocas?- dijo finalmente, después de varios segundos.
-Sería lo ideal, pensando en la salud mental de mi mejor amigo, pero... recuérdame una sola vez en la que me haya equivocado...- la reacción de Milly, fue llevarse la mano derecha a la frente y quedarse en silencio una vez más.
Courtney:
Era de mañana y un rayo de sol entraba por un espacio entre las cortinas de la ventana. Me incorporé lentamente, aún con los ojos cerrados, hasta que mi mano derecha no encontró a Matt a mi lado. Un quejido ahogado salió de mi garganta. Aparté las sábanas de mi cuerpo y me puse de pie.
-¿Matt?- abrí el baño, para posteriormente mi guardarropa, pero nada. Abrí la puerta de mi habitación y bajé a prisa. -¿Matt?- insistí llamándolo.
-Buenos días, cariño.- escuché a mi padre detrás de mí.
-Padre, ¿y Matt?- pregunté.
-Creí que estaba contigo.- se encogió de hombros. Corrí escaleras arriba, de regreso a mi habitación, me coloqué una sudadera, mis tenis y bajé nuevamente. -Hija, estará bien. Tal vez sólo quiere estar solo...- dijo mi padre intentando calmarme.
-Padre, no está bien que Matt esté solo ahora, debo ir a buscarlo...- dije para después salir. -¡Matt!- lo llamé en voz alta, al mismo tiempo que miraba de un lado a otro. Enseguida pensé en la casa de Miros, por lo que corrí rápidamente hasta allá. -¿Matt?- di varios golpes en la puerta. Misma que se abrió justo antes de que siguiera buscando en otro lado.
-Hola, linda...- dijo sin una sola pizca de ánimo en su rostro.
-Matt...- lo abracé. -¿Estás bien?- pregunté mirando su rostro con detenimiento.
-Sí, sólo quería estar un momento aquí...- noté que tenía una camiseta blanca sin mangas que lucía un tanto sucia.
-Ahm...- dejó un beso en mi frente y caminó por el pasillo antes de que pudiera preguntar el por qué de su aspecto. -Matt...- lo seguí para poder cuestionarle mi duda, pero cuando él llegó al baño, mi respuesta llegó por sí sola.
-El resto del material llegó hace un poco más de un par de horas, así que empecé hoy mismo...- explicó mientras seguía acomodando los azulejos de la pared.
-Ahm... ¿qué esto no debe hacerlo un profesional, amor?- pregunté.
-Mi abuelo me enseñó desde que era muy pequeño, no es necesario.- respondió serio.
-Matt, tal vez deberías intentar regresar y dormir un poco más. Es decir... ¿por qué ponerte ahora a hacer esto, cuando lo único que necesitas es descansar?- pregunté.
-Porque esto era lo que quería hacer Miros. Ahora no puede y alguien debe hacerlo...- respondió y continuó.
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I'm Your Crime
Fan-Fiction¿Alguna vez te has preguntado qué tan peligroso puede ser el amor?, ¿te has puesto a pensar en qué personalidad hay detrás de cada individuo que conoces?, ¿haz acaso imaginado en algún momento que eres cercana(o) a alguien peligroso?, ¿Y alguna vez...
