La pequeña Polemcy no estaba muy convencida al principio con la idea de su amiga de conseguir un nuevo “mami” si su padre no lo hacía era porque simple no quería. Pero al ver los ojitos de su amiga brillantes en ilusión, no tuvo otra opción más que aceptar.
La investigación que debía realizar era relativamente fácil, solo debía averiguar la ubicación exacta de todas las estaciones de bomberos, ver quienes integraban cada equipo y así dar finalmente con el mexicano ¡pan comido!
Esa misma tarde, la pequeña se encontraba en su casa recolectando los datos que Amerus le pidió, tenía el televisor encendido en las caricaturas educativas que tanto le gustaban ver. En sus pequeñas piernas descansaba una laptop la cual tecleaba con asombrosa agilidad para su corta edad. De vez en cuando levantaba la vista hacia el televisor cuando el personaje de la serie pedía alguna indicación a la audiencia.
La risa amorosa de Polonia la hace desviar la mirada hacia donde está el europeo, el cual va llegando con una bandeja llena de galletas de avena y jugo de naranja natural. La infante sonrió de manera agradecida, ama enormemente a su amoroso madre y qué decir de su padre Alemania, que aunque era mucho más estricto y serio que el polaco siempre le demostraba lo mucho que la amaba. Inconscientemente se imaginó esa misma escena para su amiga Amerus. Realmente también deseaba que su sueño de tener una madre se cumpliera. Polonia beso la frente de su hija mientras acaricia su mejilla con amor para después retirarse de allí.
Tras terminar sus galletas y su juguito revisó los resultados de la búsqueda en su portátil, su boquita formó una “O” casi perfecta mientras acomodaba sus anteojos, pero rápidamente una sonrisa se mostró en sus labios.
-Amerus se pondrá muy feliz con esto -
Al día siguiente Polency se despertó un poco antes de lo habitual para poder ordenar su pequeña gran investigación, la cual tenía en una pequeña carpeta de “Popa Pug” cuando su madre entró a la habitación con la intención de despertar a su pequeña, se encontró con la sorpresa de verla ya de pie, cambiada e incluso peinada
-cukierek (caramelo) despertaste antes -
-tak mamo (si mamá) es que tenía que arreglar… Ammm… Un trabajo importante -
Polonia sonrió lleno de orgullo, su hija era realmente ordenada y responsable eso definitivamente lo había heredado de su esposo Alemania, y no es que él no lo fuera, sólo que honestamente era más holgazán y olvidadizo. Claro que ahora que era “madre” intentaba dar un buen ejemplo a su hija. Polonia se despidió de su amado con un beso en los labios y de su pequeña con un beso en la frente para después entregar el almuerzo a la menor.
Polency subió a la parte de atrás del automóvil de su progenitor, el cual al subir colocó su cinturón de seguridad, acción que fue imitada por la menor. El europeo pudo notar la protección con la que llevaba la carpeta mientras tarareaba una linda canción, supuso que era algo de suma importancia para poner así de feliz a su retoño.
-Ojciec (padre) ¿puedo invitar a Amerus a comer mañana? -
Claro, no veo porque no, solo pídele permiso al tío Rusia y avisale a mamá que tendremos visita mañana -
-Si, Ojciec-
Alemania mueve la cabeza de manera afirmativa, una pequeña sonrisa se formó en sus labios al ver que su hija sonreía con alegría, conocía a su pequeña a la perfección, sabía que algo tramaba pero no pensaba interferir, confiaba en su hija.
Por fin llegaron al colegio, Polency se bajó del automóvil para despedirse de su padre agitando un poco su mano, acción que el adulto imita. En la entrada del colegio se encontraban algunas muestras dando la bienvenida a los infantes con una gentil sonrisa, y junto a una de ellas estaba su mejor amiga Amerus sosteniendo una bonita bolsa de tela, la cual seguramente estaba llena de galletas o algún dulce casero que Rusia hizo para su bebé y que compartiría con ella en el almuerzo. La niña se acercó a la portadora de la ushaka mientras sonreía llena de orgullo.
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Destinos Entrelazados
FanfictionTras perder a su esposo América, Rusia se dedica en cuerpo y alma a criar a su hija, Amerus. Él tiene el firme pensamiento de que nunca jamás se volverá a enamorar. Pero todo cambia un fatídico día que por poco pierde a su hija. El eslavo "conocerá...
