Dolor, traición, venganza, rencor, deshonra y muy poco amor son el pan de cada día en el palacio de Topkapi ¿Qué darías tu por amor? ¿Eres capaz de renunciar a lo valioso? ¿O simplemente te resignas a perder lo que amas? ¿Realmente el amor soporta t...
- ¿Qué opinas Hatice? - Nunca podremos saber si realmente el bebé es de tu hijo. - Cuando fue echada de aquí alegaba estar embarazada. - ¿Y si es así? - El asunto sería demasiado grave, es un hijo ilegítimo - me frunció el seño. - ¿Me estás diciendo que el que puede ser tu nieto es un bastardo? - No es eso a lo que me refiero. - ¿Entonces? - conociéndola me estaba intentado poner a prueba. - No puedo negar del todo que sea mi nieto, pero tampoco puedo llegar con Mehmed y decirle "cariño, somos abuelos de un niño de..." ¿Hace cuanto que estuvo aquí? - Ya tienes memoria de pez - rodó los ojos - hace 3 años. - Cierto, el punto es que no puedo negarlo ni aceptarlo. - Bueno pues veamos al niño y punto. - ¿Que tienes? Te noto irritada el día de hoy - me miró como lanzando espadas.
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- Estoy cansada de esta vida Halime - le hice ver qué no sabía precisamente de que hablaba - Iskender se la pasa de aquí para allá poniendo su vida en peligro- para proteger el imperio. - Sabías que esto sería así cuando te casaste con él. - No es solo eso; a todos lados Zera y yo debes traer guardias para que no nos ataquen sus enemigos. Me pone de nervios ver a Kivanç y Kemal peleando con sus espadas, cada que el arma se acerca a uno siento que se detiene mi corazón y... Y el ver qué Zera está profundamente enamorada de tu hijo. - Ay Hatice - la abracé para consolarla - y yo encima les puse la carga de ayudar a mis hijos en el consejo - sentí que empezaba a llorar. - Ya no quiero esta vida, quiero a mis papás, a mi tío, mi hermanita - me parecía extraño que después de tantos años volviera a mencionarlos. - Ya mi rizos - cuando la conocí así la comencé a llamar por su cabello - haz salido adelante por más de 20 años, puedes con otros 20 - frotaba su espalda para que se calmara. - Sultana. - Dime Demir - le respondí sin verlo. - Su majestad ha pedido que usted y sus sehzades hagan una cena junto con la familia de Iskender Pashá. - No es necesario que nos inviten - rechazó la invitación mientras limpiaba sus lágrimas. - Nada, nada, hoy cenan con nosotros. - DemirAgha, ve por Zera, Kivanç, Kemal y Murat - así se llamaba el niño más pequeño.
En lo que la noche llegaba nos entretuvimos con trivialidades cómo lo son la pintura en cerámica, los bordados, tejiendo y charlando, obviamente.
A mi sus visitas me alegraban demasiado la vida, aunque ya no eran tan recientes como antes, el verla era una gran oportunidad para ser yo misma, ser Halime, y dejar de ser la haseki.
Cuando llegó la hora no tardaron en llegar a la pequeña estancia nuestros invitados.
Rápidamente Emilia organizó todo como le habíamos indicado: En una mesa a la derecha se sentó Zulfiqar, Iskender y el sultán. En una al lado de está se acomodó a Kemal, Kivanç, Aslihan y Yussuf. En una de las mesas de la izquierda estábamos Hatice , Murat y yo, en la de enfrente Aysel, Zera y Zambak.
- Sultana. - Somos amigas,te he dicho que no me llames así. - Bueno... Zambak, ¿Quién es la mujer? - preguntó al ver a Emilia sirviendo platillos a la mesa del sultán. - Es la mujer que mi madre planea regalar a Zulfiqar, ¿Es hermosa, no? - Ya lo creo - le dijo triste viendo por una vez más a la hatun.