Dolor, traición, venganza, rencor, deshonra y muy poco amor son el pan de cada día en el palacio de Topkapi ¿Qué darías tu por amor? ¿Eres capaz de renunciar a lo valioso? ¿O simplemente te resignas a perder lo que amas? ¿Realmente el amor soporta t...
- Pero, ¿Por qué lo haces esperar? Daqle el pase - respondió Esmeray en buen tono.
- Madre - saludó al bajar la cabeza.
- Pasa mi león, ¿Qué te trae a mis aposentos? Te ves algo nervioso.
- ¡Ay madre! - dijo haciendo un puchero - Creo que estoy en problemas - lo antes mencionado preocupo a la sultana.
- ¡¿Qué has hecho, Berat?! - el sehzade se aseguró de que nadie los escuchara.
- Por mi culpa Hakim le ha hecho una gran cortada en el brazo a Yussuf.
- ¡Allah! Pero...
- Te juro que no esperaba eso, - de inmediato habló - sugerí la batalla pero no creí que ésto iba a pasar.
- Tranquilo, - dijo tomando su hombro - tu padre va a entender que eso no fue planeado.
- Sé que no hará nada, a quien le tengo terror es a Halime, ella siempre me ha tratado bien y de cierto modo se encuentra tranquila contigo.
- Ella no hará nada, por ahora no representamos un problema para ella; - respondió muy segura de si misma - además, ahora está concentrada en destruir a Hakim y Turhan.
*****
Mientras sus altezas disfrutaban de la mañana junto al sultán, las concubinas se hacían cargo de empacar todo lo que sería necesario para el viaje.
- Al fin nos volvemos a ver, Mahidevran - Mauzzez entró en los aposentos de la otra.
- No tengo tiempo para tus juegos.
- ¿Estás contenta? Irás a la mayor provincia Otomana, ahora tu hijo es el coheredero del trono.
- Mauzzez, aunque Zülfikar no fuera el heredero y tú algún día tuvieras un hijo, - habló sin saber la verdad - el heredero sería el hijo de Beyhan, no el tuyo.
- Supongo que tú, Hafsa y la sultana Halime están muy felices por haber ganado una batalla, - dijo tomándola del brazo - pero quiero que sepas que yo estoy destinada para ser la próxima Valide Sultán.
- ¡Me tienes harta, Mauzzez! - dijo estirandose para soltarse del agarre; la otra cayó al suelo inconsciente.
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- ¡Sultana, ¿Qué ha hecho?! - exclamó una muchacha que cuidaba la puerta al escuchar el ruido del golpe.
- No hice nada, ni siquiera la toqué. - dijo con evidente sorpresa - Lo juro ante Allah.
En aquel palacio no existen los secretos, de inmediato se dió a conocer el "ataque" de Mahidevran a Mauzzez. La embarazada fue llevada a con la doctora y a Halime no le quedó otra opción más que mantener a su nuera encerrada en su habitación, para evitar disturbios.