Dolor, traición, venganza, rencor, deshonra y muy poco amor son el pan de cada día en el palacio de Topkapi ¿Qué darías tu por amor? ¿Eres capaz de renunciar a lo valioso? ¿O simplemente te resignas a perder lo que amas? ¿Realmente el amor soporta t...
Ahora tengo completamente bajo mi poder la carta que Jalila ha enviado tiempo atrás a Neylan, debo mover cada pieza del ajedrez completamente a mi favor, de nada servirá si no soy inteligente.
- He venido su majestad - de forma elegante saludó el ahora Khan de Crimea.
- ¡Ibrahim! - emocionado Mehmed se puso de pie para saludarlo - Creí que no vendrías.
- Jamás rechazaría una invitación de usted.
- Anda, toma asiento - le invitó el sultán.
Me molestaba demasiado su presencia en esta ocasión, se supone que solo estaría la familia ¿Qué hacía aquí? Ya era suficiente con tolerar a la familia de Turhan, aunque no puedo quejarme mucho de ellos porque son antes de mi, y aún así ¿Sumar a Ibrahim a un evento privado?
- He llegado padre - ahora era la molesta voz de Hakim, tan solo escucharlo me destrozaba la cabeza.
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- Hakim, ¿Cómo estás? ¿Viniste solo?
- No padre, mi madre venía en otro carruaje junto a mi favorita, Mauzzez Ikbal.
¡Por Allah! ¿Más gente?
Tampoco podía objetar mucho sobre que viniera esa mujer, después de todo Zülfikar vino con Mahidevran y Hafsa. Me parecía extraño que los sehzades pudieran traer a sus concubinas pero las Sultanas no venían acompañadas de sus esposos, que por lo general, solían ser Pashás de gran relevancia para el imperio.
Observé como a lo lejos caminaba Aysel mientras sus criadas se habían quedado varios pasos atrás, sin seguirle. Me pusé en pie y caminé hasta Zülfikar que se encontraba con Kasim y Mahidevran.
- Sultana, - me saludó mi primer nuera - supongo que quieren conversar en privado, con su permiso - se retiró.
- Me encanta el respeto que te tiene, madre.
- Sin duda alguna es una chica encantadora.
- ¿Qué te trae hasta mi lugar, madre? - indagó curioso.
- Sabes perfectamente que no puedo ocultar nada de ti, hijo, así que tú tampoco debes hacerlo conmigo, ¿Qué pasa con Aysel?
- ¿A qué te refieres? - me respondió con su rostro en confusión.
- Desde que fue de visita a tu provincia algo cambió en ella, no puedo decirte con exactitud que fue, pero algo pasó - dije mirándola a lo lejos.
- Ah eso, un joven que está estudiando con la esperanza de convertirse en erudito ha llamado por completo su atención.
- ¿El sultán lo sabe?
- Pero claro que no, - dijo en tono de alarma - podría ser caótico si eso llega a más.