Capítulo 5: Tu Nombre Es...

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- ¡¿QUÉ?!

- Así lo ha ordenado nuestro sultán, quiere que te prepares para ir a sus aposentos.
- ¡NO! - me negué en dos ocasiones y parecía no haber entendido el punto.

Me disponía a dormir cuando escuché mucho alboroto en los pasillos del harén, así que lo que hice fue correr a con Rasa decirle que tomara a la niña y entrara en mis aposentos, que estaban dentro de los de ella, atranque la puerta y espere que no fuera una rebelión lo que causaba tanto escándalo.

Intentaron entrar y lo lograron después de un rato; apareció ante nosotros el mismisimo sultán hecho una furia, que nos observó a ambas llenas de pánico.

Nos miraba a las dos y todo lo que hizo fue tomar mi mano y decir "vienes conmigo" intenté soltarme pero el era terco así que me agarró de las piernas y me echó sobre su hombro, cual costal de grano, yo gritaba en portugués que me bajara y no le pegaba porqué ahora me asustaba lo que pudiera ocurrir. Las mujeres, incluída Rasa, observaban la escena que el dominante del mundo daba junto a mi.

Entramos en sus aposentos y el me soltó en el piso; en mi rabia le gritaba en turco, en portugués y en todos los idiomas que se me ocurrían que cómo se atrevió a hacer eso y quién le daba el derecho. Me observó pensativo y dio un paso frente a mi para tomar mi rostro con una mano y decir:

- Halime... Tu nombre es Halime ¿Sabes que significa? - negué con la cabeza - significa amable o paciente y yo quiero que tú seas amable y paciente conmigo, con el harén puedes hacer un desastre pero conmigo serás amable Halime.

Sin soltar mi rostro se acercó a mí y me besó, era la primera vez que alguien me besaba y lo único que hice fue dejarme llevar porque era una sensación única que me estaba gustando.

- Puedes acostarte y dormirte cuando quieras pero no te irás de aquí hasta mañana en la mañana - lo observaba confundida, no entendí lo que pasaba pero en el fondo agradecía que solo me hubiera besado.

*****

Acababa de perder el control por una mujer que no quería estar conmigo y además hice una escena frente al resto del harén.

Me alejé de ella y me senté frente mi escritorio a ver unas cartas de Iskender Pashá. Mientras tanto ella me observaba confundida, no la culpo yo tampoco entendía que ocurría.

Después de un buen rato ella se dio la vuelta y sentó en la esquina de mi cama recargada en la pared y ahí duro mucho rato. Dejé de prestarle atención para dar solución al asunto del Pashá.

¿Cuánto había pasado?

Era muy oscuro, las velas estaban apagadas y solo la chimenea continuaba encendida ¿Y Halime? Seguía en la misma posición que rato atrás pero ahora dormida. Se veía hermosa con la tenue luz del fuego iluminando su cansado rostro.

¡No!

Ella fue grosera. La desperté y le dije que se acostara y empezó a hacerlo y solo por molestarla, aunque era verdad, le dije:

- En el lado izquierdo, el derecho es mío - entre dormida obedeció lo que le dije.

Me puse mi ropa de dormir y me acosté alejado de ella. Está noche yo pensaba pasarla de otra forma pero el mundo no es una fábrica de conceder deseos.

No podía dormir, no estaba tranquilo y de pronto Isabel, ahora Halime, empezó a hablar dormida:

- Leo... Leo... ¡Dejelo en paz! No le hagas nada ¡Leo! No lo lastimen más - comenzó a llorar.

¿Quién era Leo?

La desperté y me miró asustada con sus ojos llorosos y dijo:

- Disculpe mi señor - salió de la cama para después irse.

¿Que había pasado? Pero sobretodo ¿Quién era Leo?

*****

De nuevo miré a Leo en mis sueños, ahí estaba él, tirado en el suelo medio muerto mientras otros 2 hombres seguían golpeándolo, yo gritaba para que lo dejarán en paz pero no me escuchaban.

¡DESPIERTA!

Escuché que alguien me decía y pude abrir mis ojos para tener ante mi al sultán, me salí rápidamente de la cama y me fui de sus aposentos para dormir en los pasillos junto con otras hatuns. No quería ver a Rasa.

- Arriba muchachas - dijo Efsun kalfa - hoy tenemos mucho trabajo por hacer y necesitamos movernos a la voz de ya.

Abrí mis ojos y me enderecé para recoger el lugar donde había dormido.

- Halime Hatun - olvidé que ese aparentemente era mi nuevo nombre.
- ¡Halime Hatun! - en ese momento di la vuelta.

- ¿Eres sorda o qué? - bajé mi cabeza - acompáñame.

- ¿A dónde vamos?

- Por Allah no preguntes y sígueme.

Seguí a la señorita Efsun hasta donde me ordenó y entramos en un habitación de Gözde.

- A partir de ahora estos serán tus aposentos por órdenes del sultán.

-¿Qué?

- Al parecer hiciste muy feliz a nuestro señor anoche, mira nada más cuántos regalos te ha dejado aquí - había cajas de madera llenas de ropa y joyas de todo tipo - y hasta donde sé te cambio el nombre a Halime así que te aconsejo que te conviertas al islam... Ah y está noche quiere que lo visites de nuevo.

*****

- Madre ¿Qué haces aquí tan temprano?

- ¿Es cierto? - al parecer mi madre estaba muy molesta -¿En verdad mandaste a traer a Isabel Hatun a tu cama?

- De ahora en delante no es Isabel Hatun sino Halime Gözde.

- ¡Y encima le das el título de Gözde!

- No creo que vinieras solo para regañarme madre - conteste irritado- soy adulto, tengo 22 años y ella casi 19 y me gusta así que si no tienes algo más que decir puedes retirarte.

- Ven, siéntate hijo - se sentó en una silla - tu hermana, Kerem sultán, hija de Melek Bas Kadinn, enviudó poco después de conocer a tu hija y es muy probable que se sienta sola así que deberías traerla.

- Tienes razón, no lo había pensado, mandaré a preparar de nuevo sus aposentos y ...- fuimos interrumpidos.

- Su alteza, NazúAgha desea entrar para dar noticias.

- Dile que pase.

- Su majestad, sultana - dijo haciendo las reverencias correspondientes.

- Dime qué pasa Nazú.

- Su favorita, la señorita Turhan, está embarazada, Allah mediante tendremos el sehzade que tanto esperamos.

- Puedes irte - dije feliz y orgulloso - madre que repartan dulces y oro, que todo el mundo se entere que seré padre de nuevo.

Amable:Una sultana escondida |COMPLETA/CORRECCIÓN|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora