— ¿T/N? Hola— saludó con emoción— ¿Qué haces aquí a estas horas?, ¿ya has comido?— me mostró su tierna sonrisa, poniéndose justo detrás de Hoseok.
— Hola. No, no comí aún, ahora lo haré, cuando vuelva a casa.
— El señor Jung no cuida bien de ti, eh— bromeó, poniendo sus manos sobre los hombros del susodicho.
— No es cierto, si Hoseok es un encanto— miré al bailarín, apreciando la bella expresión que me estaba dedicando.
— ¿Hoseok?— pronunció con sorpresa— ¿Y esas confianzas? Ya veo que os lleváis muy bien— apretó los hombros del chico, como si estuviera masajeándolos, o eso me pareció.
— Lo mismo puedo decir, por lo que me contaron— éste miró hacia arriba, topándose con los ojos del mayor.
Namjoon hizo un amago desinteresado por contestar, pero me interpuse entre la conversación de ambos y le puse fin al percatarme de que no iría por buen camino.
— Bueno, creo que debería irme ya, se está haciendo tarde— me levanté y miré a Hoseok, suplicando con la mirada que se contuviera.
— Claro, vayamos a por tus cosas— me devolvió la sonrisa y sacó su cartera— Antes voy a pagar, ahora vengo.
Se dirigió al mostrador y yo me quedé junto a Namjoon, quien me miró con una extraña pero encantadora expresión que disimuló rascándose la nuca nerviosamente.
— ¿Te gustaría ir a comer conmigo? La verdad es que yo tampoco comí aún y tenía pensado ir a un restaurante de aquí cerca.
— Oh, claro— asentí al instante— Pero con una condición— añadí inmediatamente.
— ¿Cuál?
Una preciosa sonrisa se dibujó en sus labios, dejando a la vista los marcados y hoyuelos a cada lado de ésta. Pensé en lo bonita que se vería esa característica en él, sin poder despegar la mirada de su rostro.
— Que vayamos a medias. No quiero que me invites— aclaré, metiendo mis manos en el gran bolsillo de la sudadera.
— Perfecto— me extendió su mano, esperando a sellar el trato— ¿Podría pedirte tu número de teléfono? Si no te sabe mal— sacó su móvil— Es para pasarte la dirección— aclaró.
— Por supuesto.
Asentí después de pensarlo dos veces, tomándolo para poder añadirme a sus contactos. Escribí mi número de teléfono en su lista y me agregué como "Your favorite student" en un intento de sacarme una rifa o, como mínimo una sonrisa.
Le devolví el celular y soltó una carcajada. "Que mono", pensé. Su risa era peculiar pero adorable.
— Nos vemos allí entonces— acarició mi cabello y se despidió alegremente.
— Hasta ahora— sacudí mi mano una vez se alejó y, por el contrario, Hoseok se aproximó.
— ¿Todo bien?— preguntó, a lo que yo afirmé como un movimiento de cabeza— Pues vámonos— sonrió y sacó una galleta con un bonito envoltorio de su chaqueta.
— Gracias— me la guardé el bolsillo.
— No hay de qué— acarició mi cabeza y salimos del local entre risas.
Nos dirigimos a la universidad de nuevo, en busca de nuestras cosas. Por el camino nos estuvimos contando anécdotas de nuestra vida; desde nuestras aficiones en común hasta nuestros distintos gustos.
Una vez llegamos, él abrió la puerta y me cedió el paso, dirigiéndose a su despecho detrás de mí.
— Me ha gustado mucho pasar tiempo contigo. Sé que te puede sonar raro, pero me he sentido muy cómodo contigo— me sonrió una vez más, mientras yo me ponía el abrigo de nuevo y colocaba la mochila sobre mi hombro.
ESTÁS LEYENDO
Blood Tears | BTS
FanfictionLa vida de T/N era agradable y tranquila. Vivía con su madre a las afueras de una ciudad desde que la mujer se separó de su antiguo marido. Sin embargo, de forma inesperada, la madre de la muchacha decide casarse con un hombre con el que mantenía un...
