— Tae. Basta— intenté quitar sus manos, pero él era más fuerte que yo y mi intención de resistir fue en vano— Por favor...
— ¿Y yo qué hago ahora con el problema bajo mis pantalones, bebé?— me susurró en el oído mientras apretaba mi trasero con fuerza.
¿De verdad ese era Kim Taehyung...?
— Taehyung, por favor, te lo estoy pidiendo bien— mis lágrimas estaban al borde de mis ojos, amenazando con salir al más mínimo roce que el chico me proporcionara.
— Bien. Te quedan diez minutos para acabar el turno, en cuanto suene el reloj iremos a tu casa y me ayudarás con esto— me agarró de la muñeca y puso mi mano sobre su abultado pantalón, pero con un veloz movimiento la aparté y me fui corriendo del lugar, totalmente avergonzada por su reacción.
Limpié mis lágrimas mientras me dirigía al mostrador, aún algo asustada y aturdida, quedándome más sorprendida cuando sentí unas manos sobre mis hombros.
— Ey, ¿estás bien?— Isa acarició mis brazos mientras me consolaba.
Yo seguía sin saber qué demonios había ocurrido. No podía procesar esa terrible anomalía y sentía la angustia adherida a mi cuerpo.
— Sí, no te preocupes— asentí falsamente, agarrando una bocanada de aire para poder seguir trabajando con normalidad.
—
— Disculpe, señor. Ha dejado dinero de más.
Le hablé al joven que estaba a punto de salir. Era un chico con aspecto de ser un poco más mayor que yo. Ya llevaba dos días pidiendo lo mismo, un expreso largo con una cucharadita de azúcar que ya me sabía de memoria.
— No, esa es la propina— habló éste en un tono ligeramente frívolo mientras se iba de la cafetería, manteniendo su mirada gacha.
— Pero esto es el doble de su expreso— susurré, mirando el dinero sobre la pequeña mesita.
Tristemente, mis pensamientos fueron interrumpidos por una grave voz a mis espaldas y un agarre en mi cintura, lo que me hizo estaremecer al saber lo que me deparaba detrás de mí.
— Hola— Taehyung me abrazó por la espalda mientras reía de forma suave.
— Hola— saludé cortante, intentando ocultar el temor que le tenía en ese entonces al nombrado.
— Perdón por lo de antes, se me fue un poco la pinza— murmuró con tristeza, el chico se veía realmente arrepentido, por lo que no pude evitar suspirar y acabar aceptando sus disculpas.
— ¿La pinza? ¡Yo creo que se te fue el tendedero entero!— contesté no muy convencida y él soltó una risita, aún algo apenado— Ahora en serio. ¿Cómo me has podido pedir algo como eso?— me alejé levemente, recordando sus firmes y duras palabras.
— Tienes razón. No sé qué me pasa, creo que iré a casa— sacudió su cabeza y abrió la puerta del local, dispuesto a irse con una pequeña mueca sobre su bello rostro.
— Oye— lo sujeté del brazo antes de que se fuera— Si pasa algo, dímelo. Sabes que me tienes aquí para lo que haga falta, pero no para esas cosas— aclaré, intentando quitarle hierro al asunto.
— Gracias por todo— me abrazó cálidamente, sintiéndose inseguro a la hora de hacerlo— Te he extrañado mucho— susurró mientras me rodeaba con sus brazos, ahora algo más confiado al ser correspondido por mi parte.
— Yo también, Taehyungie— respondí y me separé— Venga, ves a solucionar eso— reí nuevamente, acomodando mi bolso para salir del local junto a él.
ESTÁS LEYENDO
Blood Tears | BTS
FanfictionLa vida de T/N era agradable y tranquila. Vivía con su madre a las afueras de una ciudad desde que la mujer se separó de su antiguo marido. Sin embargo, de forma inesperada, la madre de la muchacha decide casarse con un hombre con el que mantenía un...
