CAPÍTULO 87

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A la hora del recreo nos juntamos todos en la cafetería, pues por esas fechas ya empezaba a hacer frío y no era muy agradable estar fuera.

Jungkook y yo llegamos los primeros, unos minutos después, Taehyung y Jimin se sentaron con nosotros, con algo de comida que aprovecharon para comprar allí mismo.

— ¿Y esas caras tan largas?— pregunté al ver como ambos chicos reflejaban cierta molestia en sus expresiones.

— ¿Mhm?— Jimin abrió ligeramente sus ojos cuando pudo reaccionar— ¡Oh! No, nada de lo que preocuparse— negó, sacudiendo sus manos con nerviosismo.

— Examen de inglés la próxima semana— aclaró el castañito, haciedo una mueca de desagrado mientras abría la bolsa de patatas entre sus manos.

— Uh, eso dolió— quiso añadir Jungkook, riendo ante la desgracia de sus mayores— ¿Con el señor Kim?— preguntó, robándole un puñado de chips a Tae sin preguntar.

— Sí— el rubio contestó por él, rodando sus ojos antes de darle un mordisco a su manzana.

— ¡Oye!— se quejó el contrario, frustrado porque el azabache casi se lleva la mitad de las patatas que había en la bolsa.

— Tacaño— este último le hizo burla mientras masticaba descaradamente.

Reí ante la escena que ambos muchachos estaban montando, pero poco después mi expresión volvió a relajarse. Dejé a ese par discutir entre risas mientras que yo me centré en Jimin, que parecía estar al margen de esa tonta y chistosa discusión.

— ¿En qué tanto piensas?— susurró, dándole un último mordisco a la fruta— Se te ve distraída— se justificó al verme algo confusa por su pregunta.

— En ti— no tardé en responder, sonrojándome al instante después de procesar lo que dije— Es decir, no lo mal interpretes— me excusé al instante, queriendo darle una explicación— Simplemente me alegro de verte de nuevo, tenía miedo de que algo te hubiera pasado estos días que no estuviste por aquí después de todo lo que está pasando por los alrededores— suspiré, enrollando nerviosamente el cordón de la sudadera en mi dedo índice.

— Ya veo— rió por mi nerviosa reacción y me miró enternecido— Yo también te he echado de menos, si es lo que querías decir— retiró su cabello con timidez.

Iba a replicar a eso, pero la grave voz de Taehyung me interrumpió antes de que pudiera decir nada.

— ¡Esa sudadera...!— me señaló sin pudor alguno y abrió ligeramente sus ojos, dejando la frase suspendida en el aire.

— ¿Qué le pasa? A mí me gusta— dijo el rubio, encogiéndose de hombros para después regalarme una pequeña sonrisita, a la que yo correspondí con timidez.

— No me extraña que te guste, es de Jungkook— explicó el castañito, mirando detenidamente al mencionado.

— ¿A que le queda genial?— contestó el azabache, acariciando mi cabeza con delicadeza mientras le sonreía a ambos chicos.

— ¿De Jungkook?— el más mayor abrió los ojos con sorpresa— ¿Y cómo es que vas con una sudadera suya?— se atrevió a preguntar de la forma más respetuosa posible.

— Bueno, una larga historia— miré a otro lado avergonzada, escondiendo mis manos en las mangas de dicha prenda.

— Sí, no creo que sea algo que os incumba, hyungs— interrumpió Jungkook, carraspeando con algo de molestia pero con cierta picardía al mismo tiempo.

— Ahora entiendo por qué he sentido ese extraño pero familiar aroma cuando te he abrazado esta mañana— el rubio rió con un aire incómodo y forzoso al principio, manteniendo su mirada en mí— Te ves adorable— añadió finalmente, sonriéndome, esta vez, con sinceridad y timidez.

Blood Tears | BTS Donde viven las historias. Descúbrelo ahora