Halloween parte 2
René
Una chica con los senos al aire es lo que encuentro cuando llego donde están los chicos. Algo traumatico, debo admitir. Veo que Jackson se acerca por lo que por inercia llegó hasta él antes de que pueda llegar y ver lo que detrás de la puerta.
Sexo.
Eso es lo que nos tenia con miedo. Mientras nosotros inventabamos fantasmas, esta parejita tenia sexo en una de las tantas habitaciones en este lugar. La pregunta seria que podría hacerles es como pudieron follar teniendo a un esqueleto viéndolos fijamente. Es tenebroso aunque sea de mentira.
—¿Por qué no me dejas ver lo hay detrás de la puerta? —pregunta Jackson confundido.
—Tetas.
—¿Eh?
—Tetas al aire es lo que hay aquí y por lo que tu novia no quiere que veas —termina John y Jackson hace una mueca antes de apoyarse en la pared.
—Creí que todos se habían ido —le digo a Bea.
—Ya, yo también lo pensé —me mira antes de devolver su vista a los chicos que están en frente y no se debe ser sabio para saber que esta a punto de regalarlos —. ¡¿Y ustedes?! ¡¿creen que mi casa es motel?! ¡Vayan a hacer sus cochinadas lejos de aquí!
Pasan pocos minutos antes de que la chica salga con su disfraz hecho un desastre que apenas pudo ponerse y el chico sin camisa mostrando unos lindos abdominales y aquí mi error porque me centré en ellos hasta que una mano tapó mi campo de visión. Terminé levantando la vista y centrándome en Jackson que mi miraba con una ceja enarcada y solo me limite a sonreír inocentemente.
—Lo siento —susurro solo para él pero eso no quita que me mire mal.
—Esta fiesta fue un desastre —comenta Susan.
—No fue tan mal —contradice John.
—Termino medio —finaliza Edgardo.
Creo que Edgardo es el más sensato de todos.
—Fue suficiente por una noche —Jackson pasa una mano por mi cintura acariciando lentamente la zona—. Vamonos, princesa.
—Ajá.
***
Doy un bostezo cuando entro al auto de Jackson. Escucho como se abre y cierra la puerta del piloto y el último sonido me hace abrir los ojos observando a Jackson. Se terminó quitando el disfraz y se cambió por un pants y sudadera gris a conjunto.
—¿Tus padres están en casa? —le pregunto.
—No, y por lo que veo, Abe va a seguir de fiesta —murmura encendiendo el auto.
Amo que Jackson maneja con la palma de la mano abierta sobre el volante mientras que la otra esta en la palanca de cambios.
—¿Puedo quedarme a dormir contigo? —juego con un mechón de cabello.
—¿Pasó algo con tus padres? —pregunta.
—Nada en especial —me encojo de hombros—. Solo que últimamente he tenido muchas pesadillas —confieso—. Al menos te tendría ahí.
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ERES MI PERDICIÓN
RomanceRené y Jackson han sido mejores amigos desde que tienen cinco años gracias a que sus padres son muy unidos. Los chicos van creciendo y sus sentidos lujuriosos también. ¿Como tomarán la situación cuando estos deseos carnales empiecen entre ellos si...
