Londres/ Inglaterra
René Saldivar
—¿Puedes repetir lo que dijiste? —le pido a mi padre—. Porque creo que no escuché bien.
—Escuchaste bien, tu madre está muy mal. Debemos volver a San Francisco —repite mi padre.
El sólo pensar de volver a ese lugar me da pavor. Dejé todo atrás hace mucho tiempo o eso intenté como para tener que volver ahora.
—¿No puedes solo ir tú? —pregunto.
—No, iremos ambos —dice.
—Iremos todo —la voz de Jenn me saca de mi embobamiento—. Andrea siempre ha querido salir de Londres y no pensamos dejarte sola —llega hasta mi padre un abrazo de lado.
—Pero....
—No hay peros, es tu madre, debes ir —dice Jenn—. Vamos a ir.
Trago grueso antes de asentir.
—Compraré los vuelos, alisten las cosas —dice papá antes de levantarse e irse dejándome sola con Jenn.
—¿Que hay de ti? Será inevitable que no veas a Edgardo —le recuerdo.
—Eso no es importante —mete las manos en los bolsillos de su pantalón.
—¿Ni aunque sepa de Andrea?
—Las cosas pasan por algo, tal vez llegó el momento de tirarmelo de enemigo —sonrie con nervios.
Conozco a Jenn, no es lo que quiere pero es lo que hará.
—¿Eres la misma que hace rato dijo que Edgardo no iba a saber de Andrea? —pregunto con un tono de burla.
—Fui egoísta antes —se sienta—. Creo que lo dije más como protección que porque lo pensara.
—Entiendo.... o eso creo.
—Ire con Andrea a casa por ropa, al final no irá a clases. Dile a tu padre que me envie todos los detalles del vuelo y el costo —pide.
—No creo que te deje pagar —digo algo obvio.
—Ya pero sé su número de cuenta, se lo depositaré sin que se cuenta —empieza a alejarse—. ¡Andrea, cambio de planes!
Jenn y Andrea se van y yo estoy con el celular en mano un poco indecisa de marcar el número que aparece en él.
No entiendo porqué mi madre me quiere ver. Hace mucho salí de su vida y nunca intentó buscarme, ¿por qué ahora? ¿Quiere que la vea morir?
Ir no es algo que quiera pero tampoco es que tenga opción. Marco el número de Andrew y le explico que tendré que salir algunos días por problemas familiares, entiende y me avisa que se lo hará saber al jefe de cirugía.
No me ando con rodeos y marco el número que tenia en primer lugar.
—Hola —contestan al otro lado de la llamada.
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ERES MI PERDICIÓN
RomanceRené y Jackson han sido mejores amigos desde que tienen cinco años gracias a que sus padres son muy unidos. Los chicos van creciendo y sus sentidos lujuriosos también. ¿Como tomarán la situación cuando estos deseos carnales empiecen entre ellos si...
