Los médicos de Juliana concluyeron que su examen físico y neurológico eran completamente normales, a excepción de su memoria. No encontraban aún una explicación lógica a toda la situación pero en la medicina no siempre todo es lógico ni mucho menos lineal. La parte racional de Valentina estaba verdaderamente felíz de que su novia estuviera fuera de peligro, pero su parte emocional no encontraba motivos para salir de su profundo dolor.
Ambas mujeres habían decidido tomar un paseo por el parque cercano al hospital, aquel lugar donde se habían encontrado por primera vez una soleada mañana. Valentina estaba más silenciosa que lo habitual y la morena simplemente caminaba disfrutando del sol y la agradable temperatura pues todo era nuevo para ella.
"Que hermoso lugar al que me trajiste Valen... gracias..." Comentó la morena disfrutando del aroma a pasto recién cortado.
Valentina estaba debatiendo seriamente en su cabeza si interrumpir su paseo y sencillamente plantar el más profundo y necesitado de sus besos en esos hermosos labios. Tener a la mujer que lo era todo para ella tan lejos, y tan cerca a la vez, se estaba convirtiendo en la peor de las torturas. Y estar en el lugar donde se habían cruzado por primera vez ciertamente no ayudaba.
"De nada Juls... sabes..." Valentina hizo una pequeña pausa, centrando sus cristalinos ojos de cielo sobre los hermosos ojos de su cocinera. "Aquí... en este parque... nos conocimos"
"Neta?" Preguntó la morena algo sorprendida.
"Pues... técnicamente nos conocimos en el restaurante donde trabajabas... trabajas... que está a unas pocas cuadras de aquí... esa noche mi padre tuvo un problema de salud y pues... si bien tu me ayudaste muchísimo en esa situación, no nos presentamos hasta el... día siguiente, que te encontré aquí... tocando tu guitarra..." Los ojos de Valentina se tornaban cada vez más vidriosos conforme relataba su primer encuentro con su novia. Literalmente sentía que había pasado una vida entera desde aquellos días.
Juliana permaneció varios segundos en silencio, contemplando a la gente pasar a la distancia, pensativa. Cada momento que compartía con aquella hermosa y cautivante mujer era un triste recordatorio de que Valentina estaba fuera de sus límites, pues cualquiera fuera el vínculo que tenían era con la anterior dueña de ese envase.
Algo acerca de cómo Valentina se preocupaba por ella, cómo la cuidaba y hasta cómo la miraba por momentos, le hacía sentir a la morena que no era una simple amistad lo que compartían, y por primera vez en mucho tiempo aquella entidad sintió pura y genuina pena.
Pena por la cálida, y tantos adjetivos más, mujer que tenía a su lado pues al finalizar su pequeña aventura no sólo perdería a su padre sino también a la verdadera dueña del cuerpo que transitoriamente habitaba.
Tantas veces a lo largo de su vasta existencia había escuchado las palabras "no es justo" y tantas veces había concedido alguna que otra excepción. Quizás al final de su travesía lo consideraría, pero no era lo más usual en ella. Su trabajo era de los más ingratos del universo, pero a su vez uno del que no renegaba y al que no podía renunciar.
"Yo toco la guitarra?" Preguntó con una sutil sonrisa, intentando sacudir su tristeza. Valentina soltó una pequeña carcajada, cada vez más habituada a las extrañas preguntas de su compañera.
"Pues si... y tocas super... super bien... también tocas el piano..." Relató la rubia extrañando con cada fibra de su ser aquellas noches compartidas de música y besos.
Ay Juls... literalmente lo daría todo para que volvieras a mí... para que todo vuelva a ser como antes... Valentina nunca había comprendido el verdadero significado de esas palabras que cruzaban su mente cual matra y plegaria a la vez.
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Yellow
FanfictionHola!! Esta es una historia pensada para usar los personajes de Amar a Muerte pero en un contexto completamente diferente, algo así como una versión mezclada y adaptada de Amar a Muerte y la película ¿Conoces a Joe Black? Espero que les guste! Si bi...
