Capítulo 91 - Apologize

441 74 21
                                        

El día siguiente comenzó exactamente igual que el anterior, con León y Juliana desayunando cómodamente en el jardín de la mansión y Valentina esperando su desayuno para llevar consigo camino al hospital.

"Papá te enviaré un mensaje con el horario de sus citas... porfa no lleguen tarde" Aclaró la rubia mientras chequeaba su móvil, seguramente advirtiendo a sus contactos para coordinar horarios.

"Por supuesto hija... ya Valen, relájate... haremos todo lo que nos digan, lo prometo" Intentó tranquilizar a su niña.

Al cabo de una hora Valentina estaba plenamente sumergida en sus rondas matutinas y tanto León como Juliana platicaban animadamente de camino al edificio Carvajal. La morena nunca dimensionó el tamaño del lugar hasta que la camioneta en la que viajaban se aparcó en la enorme entrada a uno de los rascacielos más altos del DF.

"Aquí es donde trabajas?" Preguntó con algo de asombro y el hombre sonrió tiernamente, asintiendo con su cabeza.

"Ven... te daré un recorrido"

Ambos caminaron por varios pisos del enorme complejo de oficinas, sorprendiendo a absolutamente todo el mundo que los veía. Era bastante poco frecuente divisar a León Carvajal, pues su oficina estaba en el último piso de la torre, pero en compañía de una hermosa y misteriosa joven era aún más extraño. Pasearon por los pisos más representativos para aquel hombre, deteniéndose bastante tiempo en las oficinas del periódico. Era aún palpable la emoción con la que León hablaba de esa parte de su empresa, pues claramente aún sentía a la redacción de ese periódico como su cuarto hijo.

Cuando finalmente llegaron al último piso Juliana terminó de comprender el nivel de poder y riqueza de aquella familia.

"Y tú construiste todo esto solo?" Preguntó realmente impresionada y León soltó una breve carcajada.

"No pues como crees... heredé un pequeño holding de medios de mi padre y pues... lo hicimos crecer con los años... por supuesto que tuve mucha ayuda y ahora soy parte de una comisión directiva, por lo que no soy el único que toma las decisiones... si bien tenemos la mayoría del paquete accionario... no estamos solos" Explicó el hombre y Juliana asentía como intentando comprender de qué se trataba todo el asunto.

"Si me disculpas, tengo una reunión con mi hija Eva... no me tardo... si quieres puedes ponerte cómoda en mi oficina... siéntete libre de pedirle a mi secretaria Lucía que traiga lo que sea que quieras comer" Concluyó guiñando un ojo y la cara de Juliana se iluminó ante la oferta.

La morena aprovechó el tiempo libre para deambular por el enorme piso donde estaban ubicadas varias oficinas, entre ellas la de Guillermo y Eva, una a cada lado de la enorme oficina de su padre. Pero algo llamó rápidamente su atención, pues pudo divisar cómo el hermano de Valentina observaba a una bella joven a la distancia. La puerta de su oficina estaba abierta de par en par y la señorita en cuestión tenía su propio escritorio situado apenas por delante de las puertas, de espaldas al moreno. El joven parecía perdido en sus pensamientos, pero sus ojos desbordaban una enorme -y evidente- cantidad de ternura y afecto, cosas que Juliana nunca había visto en aquel muchacho antes.

La morena sonrió comprendiendo a la perfección lo que estaba sucediendo por lo que decidió pasar a saludar al hermano de Valentina. Mientras tanto en la oficina al otro lado del amplio hall la mayor de los Carvajal era sorprendida por su padre.

"Papá... no te esperábamos hoy... estás bien? Sucedió algo?" Preguntó levantándose de su silla para darle un abrazo a su padre.

"Si hija... sólo íbamos de camino al hospital con Juliana y pues... pensé en pasar por aquí a saludarte... creo que nos debemos una plática tu y yo..."

YellowDonde viven las historias. Descúbrelo ahora