León y Juliana pasaron el resto de su mañana paseando por las hermosas calles del centro histórico del DF. Por supuesto que el hombre camufló su presencia con un gorro sobre su cabello blanco y gafas de sol, que sumado a su informal atuendo le proveyó el anonimato que tanto necesitaba para compartir aquel momento.
El tiempo parecía transcurrir más rápido que lo habitual pues ambos se sentían muy cómodos en la compañía del otro, al punto que León no podía recordar cuándo había reído tanto por última vez. Era paradójico, pues la presencia de aquella entidad sólo significaba que su muerte estaba más próxima de lo que él creía. Pero a su vez esa extraña situación le resultaba liberadora, pues estaba disfrutando de su último tiempo, realmente disfrutando. Sentía lo que era estar vivo por primera vez desde que su esposa lo había dejado.
"Neta... juro que estos son los mejores tacos del mundo..." Aclaró sonriendo la morena.
"Dices éso de todo lo que pruebas..." Contestó riendo León y agregó. "Y pruebas mucha comida querida amiga" Soltó esa última palabra sin pensarlo siquiera y ambos hicieron contacto visual con una expresión de total sorpresa, seguida de una carcajada.
"Pues sí mi estimado León... amigos" Anunció más que contestó la joven morena, extendiendo su mano libre en dirección a su compañero, quien la estrechó firmemente aún conservando la sonrisa en su rostro.
"Amigos... deberíamos ir de compras ahorita pues... en unas pocas horas Valen volverá a la casa y... no quisiera que nos regañen..."
"Ciertamente no quisiéramos eso... órale, vamos... pero esperate tantito... tú me ayudarás, verdad? Pues yo no tengo idea de qué es apropiado para un evento así... o cualquier evento ahora que lo pienso..." León soltó otra pequeña carcajada detectando el pánico en el rostro de la joven.
"Estás en buenas manos Juliana..."
Pasaron el resto de su tarde entrando y saliendo de los negocios más exclusivos del DF y ya no cabían más bolsas en el asiento trasero del Aston Martin. Cualquiera que los viera juraría que aquel hombre estaba de compras con su hija, dada la complicidad entre ellos y lo fácil y divertido que hacían de cualquier situación. Tanto León como las vendedoras de las múltiples tiendas que visitaron se pusieron al frente del asesoramiento de la morena, pero dada su natural belleza absolutamente todo lo que se probaba le quedaba hermoso y distinguido en iguales proporciones.
"Ya... por favor León, juro que no puedo probarme otra prenda o par de zapatos... me rindo, esto de verse presentable es... agotador..." Declaró Juliana verdaderamente exhausta.
"No te preocupes Juliana...creo que tenemos todo lo que necesitarás, además yo también ya estoy algo cansado... y deberíamos emprender el regreso..."
Al cabo de una hora ambos se bajaron del carro con León solicitando que la enorme cantidad de bolsas con ropa, zapatos y accesorios fueran depositadas en la habitación de Juliana.
"Gracias por compartir tu día conmigo León... y por toda tu generosidad, no era necesario que me compraras tantas cosas" Soltó la morena con una mezcla perfecta de gratitud y ternura en su rostro, extendiendo su mano derecha en dirección al hombre. "Fue verdaderamente divertido... e iluminador"
"Gracias a tí por acceder... y prepárate para mañana... pues haremos una visita a la torre del grupo Carvajal" Respondió guiñando su ojo derecho mientras estrechaba la mano que se le ofrecía. Juliana simplemente amplió su sonrisa, pues cualquier plan sonaba como un buen plan, pero saber que vería a aquel hombre en su elemento era una de las cosas que había querido hacer desde su llegada.
"Órale... tenemos un plan"
Una hora después una muy extenuada Valentina hacía su ingreso a la mansión. Realmente no le había resultado fácil volver a su rutina laboral, pues era una de las residencias más demandantes en cuanto a carga de trabajo y horas en quirófano. Apenas si había tenido un rato para almorzar y platicar con su amigo Sergio para ponerlo al corriente de todas las novedades, aunque excluyó el beso compartido con su novia. Ya bastante se regañaba ella misma al respecto como para también escuchar los retos del muchacho. Sólo tenía que sobrevivir 4 días más y luego tendría el bendito evento de Playa del Carmen, seguido de una semana más de vacaciones. Originalmente eran dos, pero con los acontecimientos recientes usó la primera de sus semanas libres para poder cuidar de su novia.
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Yellow
FanfictionHola!! Esta es una historia pensada para usar los personajes de Amar a Muerte pero en un contexto completamente diferente, algo así como una versión mezclada y adaptada de Amar a Muerte y la película ¿Conoces a Joe Black? Espero que les guste! Si bi...
