Valentina y Juliana pasaron los siguientes cuatro días en aquel paraíso haciendo básicamente lo mismo que en días previos. Durante el día disfrutaban de la playa, el sol, el calor y el increíble océano y por las noches alternaban cenas románticas en sus habitaciones o en el elegante restaurante cinco estrellas del hotel. Por supuesto que la morena visitó junto a su novia el piano del bar en un par de ocasiones, pues su necesidad de conectarse con la música siempre estaba presente. Y tampoco hubo noche -o día- en el que dejaran de expresar físicamente el enorme caudal de emociones que se provocaban mutuamente.
Valentina sinceramente nunca creyó que se podía ser tan feliz pues realmente fueron las mejores vacaciones de toda su vida. No podía esperar a tener nuevamente tiempo libre para llevar a su morena en otro viaje. Simplemente no sabía que tal grado de conexión tanto emocional como física con otro ser humano era posible.
Apenas aterrizaron en el DF habían acordado que pasarían la primera noche en la mansión Carvajal, pues ambas tenían varias cosas que empacar antes de volver a sus respectivos apartamentos. Era evidente la creciente ansiedad de la rubia, pues luego de aquella fatídica noche había regresado a su apartamento sólo una vez y para armar una valija. El sólo hecho de pensar en estar nuevamente allí con su novia aceleraba tanto su pulso como su respiración, y no en el buen sentido.
“Juls… es neta?” Exclamó más que preguntó en franca señal de protesta.
“Val… ya lo hablamos morrita…” Comenzó a contestar la morena mientras cargaba su enorme maleta sobre un carrito transportador en el aeropuerto.
“Claro, lo hablamos y creí que ya estaba arreglado…” Continuó protestando su novia con un amplio gesto de resignación.
“Cuando lo hablamos morrita… tú pusiste una carita de resignada como esa que estás haciendo ahora y… pues yo no me pude resistir… por lo que técnicamente ya platicamos sobre esto Val, y la conclusión fue y es que dormiré en la habitación en la que dormí los días previos” Confirmó con una sonrisa, perfectamente consciente de lo que novia estaba intentando hacer.
“Porque es la casa de mi padre y no quieres faltar el respeto… pero Juls… es que ése es un concepto”
“Arcaico… ya lo sé, me lo dijiste el otro día mientras teníamos esta misma plática y ponías exactamente esa misma carita hermosa y totalmente besable” Contestó la morena y Valentina soltó un nuevo suspiro en señal de total y completa disidencia mientras cargaba su propio carrito con equipaje. Por supuesto que su padre había enviado a Alirio a recogerlas, quien ya las estaba esperando en las puertas de aquel aeropuerto.
“Es que yo pensé que… lo habíamos resuelto amor…” Y en ése momento la cocinera soltó una franca carcajada.
“Terminamos inmersas en… otras actividades morrita, éso no es sinónimo de resuelto” Juliana guiñó su ojo derecho al finalizar su frase y las mejillas de su novia se tiñeron de un rosa intenso ante el recuerdo de aquella noche.
“Es que no es justo Juls… no puedes pedirme después de estas increíbles vacaciones que no despierte contigo amor…” La rubia contestó suplicando con sus ojos de cielo mientras batía sus pestañas, pues continuaría intentando por todos los medios -incluído el juego sucio- convencer a su novia para que cambiara de opinión. La mirada suplicante del gato con botas de Shrek se quedaba pendeja en comparación con la de esos ojos azules.
Una vez más Juliana soltó una franca carcajada. “Yo también te extrañaré amor, pero es sólo una noche… no corresponde que duerma contigo en la casa de tu padre…” Mientras no estemos casadas… Por supuesto que el océano se secaría antes de que la cocinera verbalizara esas palabras. “Ya tu padre sabe de nosotras, qué va a pensar morrita?”
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Yellow
FanfictionHola!! Esta es una historia pensada para usar los personajes de Amar a Muerte pero en un contexto completamente diferente, algo así como una versión mezclada y adaptada de Amar a Muerte y la película ¿Conoces a Joe Black? Espero que les guste! Si bi...
