Capítulo 79 - Wrecking ball

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"Buenos días papá... buenos días Juls..." Valentina anunció su presencia mientras se acercaba a la mesa que estaban compartiendo León y la morena.

"Buenos días mi cielo" Contestó su padre incorporándose de inmediato para abrazar a la menor de sus hijos. "Ven... siéntate, ahorita le aviso a Chivis que ya has bajado a desayunar... estás bien hija?" Preguntó el hombre mientras Valentina se acomodaba en la mesa, su rostro cansado delataba que algo no estaba bien con su hija.

"S-si papá... sólo que... pues no descansé bien anoche" Contestó la rubia intentando por todos los medios disfrazar su estado, tanto de ánimo como físico, pero León detectó inmediatamente que su hija no estaba siendo enteramente honesta con él.

"Ya regreso... Juliana, te apetece algo más?" Preguntó cortésmente el hombre de cabello gris.

"No gracias Señor Carvajal" Sonrió la morena, pues más allá de todo estaba desarrollando un cierto grado de apego con aquel hombre. Su conversación era educada y fluida, ciertamente había experimentado muchas cosas y logrado un grado de sabiduría aceptable. Sin dudas no podría haber seleccionado un mejor guía para sus pequeñas vacaciones.

"Realmente estás bien Valen, puedo ayudarte en algo?" Preguntó la morena apenas León se alejó lo suficiente, su rostro reflejaba cierto grado de preocupación.

Sólo tú podrías preguntarme eso Juliana Valdes... cuando en teoría soy yo la que debe estar cuidando de ti...

"Neta que estoy bien Juls... es sólo que... pues no dormí muy bien anoche" Admitió nuevamente la rubia abatida. Ni la más pesada de todas sus guardias se comparaba al cansancio emocional que le producían sus sueños mezclados con pesadillas.

Juliana la observó en silencio por unos cuantos segundos, debatiendo si debería creerle o simplemente intentar entrar en la excepcional mente de la mujer más cautivante que había tenido el placer de conocer en toda su existencia. Pues... no debería invadirla de esa forma... no sería apropiado de mi parte, supongo que tendré que conformarme con lo que quiera contarme eventualmente...

"Ya... pero sabes que cuentas conmigo para lo que necesites, si? Somos amigas después de todo y pues... para eso están las amigas, no? Puedes contarme lo que sea" Y pedirme lo que sea... nunca te diría que no a algo Valentina Carvajal...

"Gracias Juls" Contestó la rubia con una cálida sonrisa en su rostro por primera vez en el día. Verdaderamente Juliana era una persona excepcional, aún sin recordar nada de nada lograba de alguna extraña manera enternecer su triste corazón.

"Ya viene Chivis con tu desayuno hija" Informó León acercándose.

"Gracias papá..."

"Y qué planes tienes para hoy?" Preguntó el hombre sonriendo y cálidamente tomando la mano derecha de su hija que se encontraba apoyada en la mesa.

"En una hora tenemos que ir al hospital con Juls para su primer control y luego... pues... no se... había pensado que podríamos ir al parque que está cercano a mi apartamento, te parece Juls?" Valentina estableció intenso contacto visual con su cocinera, pues no quería que su padre detectara el grado de estrés que le generaba toda la situación. Algo que no había contemplado la rubia al llevar a la morena a su antigua casa, era la posibilidad de que su novia pudiera compartir tanto tiempo con su familia.

Sólo su hermano Guillermo sabía quién era realmente para ella su "amiga Juls" y la forma en la que manejó toda la situación realmente había sido admirable, pues no sólo estuvo allí para contenerla en sus peores horas, sino que también lo hizo sin juzgamientos y sin destellos siquiera de rechazo. Pero eso no era ninguna novedad para Valentina, ya que su hermano siempre había sido la persona más cálida y de mente más abierta del planeta. Su padre, y particularmente su hermana Eva, pues ellos a veces sí parecían sacados de otra familia.

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