Capítulo 40 - Private emotion

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Valentina despertó bastante más temprano de lo que debía según su alarma pues comprobó lo que tanto sospechaba, que sin su cocinera el sueño nuevamente jugaba a esquivarle. Instantáneamente checo su móvil y sonrió de oreja a oreja cuando vió la notificación de un nuevo mensaje.

Juls - 2.24 am:
Hola mi cielo, ya estoy en casa… el servicio fue brutal pero aún así no logré dejar de extrañarte por un minuto. Espero que estés descansando hermosa

Juls - 2.30 am:
https://youtu.be/N-m9fn1yeEI
Esta es otra canción que hace días no puedo sacar de mi cabeza, y como todo lo demás en este mundo me recuerda a ti. Espero que te sea leve tu guardia morrita! Yo finalmente decidí hacer un doble turno hoy en el restaurante 😊

Valentina no podía creer lo que leía, su morena había decidido pasar el día entero trabajando y seguramente terminaría casi tan tarde como ese último mensaje que había enviado. Se moría de ganas por escribirle a su novia y preguntarle porqué había decidido eso pero cuando vió la hora desistió de hacerlo.

Ya tendrás tiempo de preguntarle Valentina! Pero como me gustaría estar durmiendo entres sus brazos… maldición! Pensaba mientras volvía a girar en su enorme cama, la cual se le hacía aún más grande sin su cocinera.

Luego de intentar dormirse nuevamente durante varios minutos llegó a la triste conclusión de que lo mejor era levantarse e intentar preparar algún tipo de desayuno en lugar de continuar frustrandose allí.

Quizás deba darme una ducha primero… maldita sea Juls… hasta extraño el pinche bullying matinal… dios, qué me has hecho mujer… en qué me has convertido... Pensaba la rubia mientras se dirigía a su baño en suite.

Valentina se tomó varios minutos más de lo habitual en la ducha pues sentía que debía relajarse, estaba cargada de tensiones y no sabía, no entendía aún de dónde provenían. La rubia sentía que tenía absolutamente todo lo que la mayoría de las personas podrían desear en la vida o por las siguientes tres vidas, y sin embargo aún había algo casi imperceptible que la tenía inquieta.

Sería la tensión física de desear tanto a alguien? No lo podía saber con seguridad pues nunca le había sucedido. Era por extrañar de sobremanera a su cocinera? Podría deberse a la necesidad casi física de salir corriendo a su encuentro y no poder esperar a que las horas pasen para volverla a ver?

Todo era por primera vez con Juliana por lo que era un ejercicio bastante inútil intentar siquiera descifrar el misterio del origen de sus nervios. Como buena médica que era ante un diagnóstico incierto lo mejor era tomar el curso de acción más benigno y eso era dejar que un buen baño, con la tina bien llena de agua caliente y sales aromáticas aliviaran todos sus pesares.

Eventualmente Valentina llegó a la cocina y antes de decidir qué quemar para el desayuno recordó el último mensaje de su novia. Conectó su móvil al bluetooth de su avanzado sistema de audio y le dio play al video. Inmediatamente suspiró y una gran sonrisa se formó en su relajado rostro, pues aparentemente Juliana siempre encontraría la manera de hacerle sentir su calidez aún sin su presencia. La rubia podía jurar que se estaba derritiendo de la misma manera en que lo hacía cuando sentía los brazos de su morena alrededor suyo.
 
Every endless night has a dawning day
Every darkest sky has a shining ray
And it shines on you baby can't you see
You're the only one who can shine for me

Valentina sólo se inclinó apoyando sus codos sobre su encimera y dejando descansar su rostro en sus manos mientras cerraba los ojos y disfrutaba de la canción, intentando escuchar y grabar cada parte de ella como cuando Juliana le cantaba mirándola a los ojos.

It's a private emotion that fills you tonight
And a silence falls between us
As the shadows steal the light
And wherever you may find it
Wherever it may lead
Let your private emotion come to me
Come to me
Come to me
Come to me

YellowDonde viven las historias. Descúbrelo ahora