Padre e hija estaban instalados en el enorme salón de juegos, ambos con una bebida en mano.
"Recuerdo como si fuera ayer cómo te frustraba no poder vencerme al pool..." Rememoró el hombre de cabello blanco con los ojos vidriosos.
"Dios... era fatal... pero... debo reconocer que éso me hizo una mejor jugadora" Contestó Valentina con una cálida sonrisa, rememorando tiempos más felices.
"Pues... creo que te debo una revancha..." Comentó con un alto grado de arrogancia el hombre mientras acariciaba el paño de uno de los laterales de la mesa.
"Revancha? No, pues como crees... definitivamente te estás poniendo mayor papá... la última vez que jugamos te gané y por mucho..." Contestó Valentina con un alto grado de orgullo en sus palabras.
"Por mayor que esté creo que recordaría perder contra mi niña... ven... veamos si aún recuerdo cómo era esto..." Desafió guiñando un ojo, mientras acomodaba las bolas en uno de los extremos. Siempre supo cómo lograr que sus hijos se sintieran desafiados, pues Valentina ya estaba seleccionado su taco.
Finalmente decidieron de una forma salomónica que la rubia abriría el juego y la joven puso todo su empeño en hacer la mejor apertura posible, pero sin éxito.
Su padre miró la mesa con un alto grado de entusiasmo, de alguna extraña manera sintiéndose victorioso.
"Sabes... si realmente vamos a meternos en este hermoso juego, pues deberíamos... retomar nuestra vieja costumbre de apostar algo, no crees hija?" León anunció más que preguntó antes de ejecutar su primer tiro, y su hija simplemente lo miró perpleja.
Pues... quién eres y qué has hecho con mi padre? La rubia contempló la situación por un minuto. Si su padre estaba sugiriendo eso era porque ya sabía que tenía buenas chances de ganar. Pero también estaba igualmente enternecida y sorprendida por toda la situación, por lo que asintió con su cabeza.
"Orale mi niña... prepárate para la derrota" Agregó guiñando nuevamente un ojo. En cuestión de minutos su padre había metido dos bolas lisas, sus ojos desbordando alegría y confianza.
"Okay papá... a este ritmo tendrás que enviarme la cuenta... y no será pequeña..." Admitió Valentina comenzando a preocuparse.
"Sabes... yo creo que ya hace tiempo tú y yo nos debemos una plática... así que te propongo lo siguiente... si yo gano conversamos con total honestidad y franqueza..."
"Y si yo gano?" Preguntó la rubia luego de varios segundos de silencio, aún sin poder salir de su asombro ante esta nueva versión de su padre. Algo intuía sobre la naturaleza de la charla que León estaba poniendo en juego, y si bien la inquietaba estar en lo cierto, una parte suya sabía que en algún momento debería contarle todo sobre Juliana a su padre.
"Puedes pedirme lo que quieras" Contestó con total franqueza aquel hombre, sabiendo que no importaba qué le pidiera su niña, lo único de lo que no disponía -y necesitaba a toda costa- era tiempo. El tiempo suficiente para enmendar todas sus ausencias, toda su frialdad durante la enfermedad de su esposa y luego de su muerte. Básicamente, para enmendar los últimos 15 años de su vida.
"Pues... ya he aceptado la apuesta así que..." Admitió derrotada la joven y León esbozó una agridulce sonrisa ante la cara de pánico de su hija menor. Tan malo era platicar con él sobre lo que fuera que estuviera aconteciendo en su vida?
"Órale" Pero no contaba con errar el siguiente tiro. Valentina sonrió burlonamente mientras estudiaba la disposición de las bolas a rayas en la mesa, pues no siempre se trataba del tiro más cómodo, si no de los próximos tres también. Como en la vida... solía decir su padre cuando ella era niña y jugaban más a menudo.
ESTÁS LEYENDO
Yellow
FanfictionHola!! Esta es una historia pensada para usar los personajes de Amar a Muerte pero en un contexto completamente diferente, algo así como una versión mezclada y adaptada de Amar a Muerte y la película ¿Conoces a Joe Black? Espero que les guste! Si bi...
