Capítulo 28 - Notting Hill

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El resto de su noche transcurrió sin grandes sobresaltos, eventualmente el sueño encontró a Juliana y Valentina, pues ella hizo lo suyo en lo que quedaba de su guardia. Por la mañana la cocinera asistió a sus clases como de costumbre y luego fue al restaurante a cubrir su turno. En toda la mañana aún no había tenido noticias de su morrita, pero eso no sería extraño pues seguramente Valentina estaría recuperando un poco del descanso que le faltó el día anterior.

Juliana acababa de cambiarse y decidió enviarle un mensaje pues no podría checar su móvil por varias horas.

Juls - 12.17 pm:
Buen día morrita! 😊 Espero que estés descansando ya, yo aquí a punto de entrar al restaurante. Sigue en pie lo de esta noche? Yo saldré alrededor de las 7 pm 😃

Valentina estaba desparramada en su nueva cama durmiendo, pues apenas salió del hospital manejó a toda velocidad las pocas cuadras que la separaban de su nueva casa para estar para la entrega de sus muebles.

Afortunadamente para ella en esta oportunidad el nombre Evangelina seguido del apellido Carvajal era garantía de que los horarios se respetaran a rajatabla.

Primero llegó su nueva cama tamaño king junto con varios juegos de sábanas, mantas y almohadas. Luego era el turno de la mesa, sillas, mueble para un televisor y su hermoso sistema de audio, un inmenso sofá -que era incluso más grande que el de su cocinera- y la mesita pequeña que iba con él. Por último llegaron los electrodomésticos que faltaban: su nuevo televisor tamaño cine, licuadora, tostadora y lo más importante para ella; la mejor máquina de café expreso que el dinero podía comprar.

Valentina vio cómo en el transcurso de poco menos de dos horas su apartamento no sólo se pobló de gente trayendo y moviendo cosas por todos lados sino también instalandolas. Por supuesto que aún faltaba mucho para que el lugar se viera como ella quería, pero tenía que admitir que estaba tomando bastante forma ya.

Lo único que le faltaba era comprar los elementos del baño y algunas cosas para la cocina. Y de eso, más procurar la cena para ambas, se ocuparía por la tarde antes de que su cocinera llegara por lo que no vio inconveniente alguno para intentar descansar tantito.

La alarma de su móvil sonó a la hora pautada y Valentina podía jurar que el nuevo colchón era todo un éxito, a excepción de los brazos de Juliana por supuesto. Nada se comparaba a descansar en los brazos de su cocinera, pero debía admitir que la recomendación de su hermana estaba en un muy buen segundo puesto. Valentina le sonrió a sus propios pensamientos y a la calidez que le provocaba el simple hecho de pensar en la morena.

Pronto estará aquí… bueno… aquí, aquí no sé… quizás? De seguro en algún momento… ya Valentina, stop! Tienes que ir por esas cosas pues ahorita no puedes ni darte una ducha y no querrás oler así cuando llegue Juls… y no querrás que coma su cena de un contenedor plástico tampoco… así que apúrate ya chava! Se auto convenció para dejar de pensar por cinco minutos en el objeto de su afecto y así poder prepararse para el recibir a la persona que acaparaba la mayoría de sus pensamientos.

Sonrió tiernamente cuando leyó el mensaje de su cocinera y rápidamente envió su respuesta.

Val - 16.02 pm:
Hola Juls! Por supuesto que la cena de esta noche sigue en pie 😀 te espero en mi apartamento 😯😊 ven cuando quieras ❤

Pero porfa ven… Concluyó en su cabeza pero no estaba dispuesta a revelar todo lo que pasaba por su mente aún.

Las pocas horas que que faltaban para que volvieran a encontrarse volaron y Valentina estaba más que lista esperando a su persona favorita. Prácticamente corrió a la cocina cuando sintió la vibración de su móvil sobre la encimera.

YellowDonde viven las historias. Descúbrelo ahora