El día siguiente comenzó como cualquier otro pero conforme pasaban las horas todo comenzó a fluir mucho más rápido de lo esperado. Juliana estaba intentando cambiarse en su habitación cuando sintió que alguien llamaba a su puerta. De inmediato apuró su paso esperando que fuera la mujer que ocupaba la mayor parte de sus pensamientos, pero muy para su sorpresa era la mayor de los Carvajal quien estaba al otro lado de la puerta.
"Hola Juliana... pensé que querrías ayuda para prepararte... así que le pedí a mi maquilladora y a mi estilista que vengan a tu habitación primero... si no te molesta" Ofreció la hermosa mujer y la morena simplemente sonrió totalmente agradecida con aquella niña pues bastante trabajo le estaba costando ya introducirse en su vestido.
"Pues... eso sería de gran ayuda Eva... gracias, de verdad muchas gracias" Contestó también comprendiendo que seguramente era la única forma en la que aquella mujer podía comunicar sus sentimientos. Y si estaba allí parada, ofreciendo aquello, era porque eventualmente podría aceptar a la dueña de aquel envase en la vida de su hermana menor.
"No tienes nada que agradecer... te veo en la tarde Juliana" Agregó nuevamente con ese frío modo empresarial tan característicamente suyo y desapareció por el pasillo en dirección al ascensor, pues seguramente ella también tenía mucho que hacer.
Eventualmente la maquilladora y la estilista prometidas arribaron a la habitación de la morena. Juliana tenia puesto un largo y ajustado vestido negro de fiesta que si bien acentuaba sus naturales atributos, era la mezcla perfecta entre sensualidad pero sin perder una pizca de clase. El maquillaje justo y los zapatos complementaban su atuendo a la perfección. La acertada decisión de dejar su pelo recogido en un hermoso peinado junto con los accesorios ciertamente acentuaban y exponenciaban toda esa belleza natural.
Juliana continuaba observando su propio reflejo frente al gran espejo de su habitación, pues no podía salir de su asombro. Durante toda su estadía no había reparado nunca en la belleza y juventud del envase que estaba ocupando. Y aquel vestido, en conjunto con todo el tiempo invertido en su preparación, claramente le hacían justicia a tamaña belleza. Sólo esperaba que fuera del agrado de Valentina. Sus pensamientos fueron interrumpidos por una seguidilla de suaves golpes en la puerta de su habitación. Su corazón inmediatamente se sobresaltó ante la idea de ver a la menor de los Carvajal.
"Hola León" Saludó tímidamente pero aún con una gran sonrisa, pues estaba verdaderamente felíz de ver a aquel hombre.
"Querida amiga te ves... absolutamente hermosa" Sonrió León apenas la puerta de la habitación de la cocinera se abrió, pues había decidido acompañarla y asegurarse de que tuviera todo lo necesario para su ingreso a la fiesta.
"Gracias... y tú también te ves muy guapo en ese esmoquin" Contestó la morena con una mezcla racémica de ternura y tranquilidad, pues si bien sus vacaciones pronto terminarían realmente había disfrutado cada minuto, particularmente en esos últimos días. Aquel hombre había cumplido su palabra y con creces, por lo que estaría -literal- eternamente agradecida.
"Estás lista?" Agregó caballerosamente mientras extendía su brazo para guiar a su distinguida compañera.
"Lista..." Contestó la morena liberando un breve suspiro al tiempo que tomaba el brazo que se le ofrecía. Salieron de aquel resort ambos exudando confianza y alegría.
Diez minutos después una muy nerviosa Valentina apresuraba su marcha en dirección a la habitación de su novia. Tocó varias veces con su pulso acelerándose ante la anticipación de ver al objeto de su afecto vestida para tal ocasión. Varios segundos de completo silencio transcurrieron hasta que nuevamente golpeó aquella puerta imprimiendo algo más de fuerza.
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Yellow
FanfictionHola!! Esta es una historia pensada para usar los personajes de Amar a Muerte pero en un contexto completamente diferente, algo así como una versión mezclada y adaptada de Amar a Muerte y la película ¿Conoces a Joe Black? Espero que les guste! Si bi...
