Hay un viejo dicho que dice: "si lo amas déjalo libre...", ¡ es una gran mentira!, ¿ por qué vas a arriesgarte a perderlo cuando aún hay una pizca de esperanza en ese momento?
Quizá y esos minutos que te quedan se desvanezcan y no tengas otra oportunidad.
-Habla conmigo, ¿por favor?- volví a suplicar y no me contestó nada.
Lo tomé de la mano y caminé hacia mi casa.
Entramos directo a mi cuarto, dejé a un lado mi bolsa y él no se puso a mover mis fotos, ni mis libros, ni se recostó en mi cama como hacia siempre que estaba conmigo, solo se quedó ahí parado en la puerta sin intentar cerrarla como solía hacerlo, me senté en la cama y le hice señal de acompañarme; ignoró mi gesto.
-¿De qué quieres hablar?- pronunció serio abriendo apenas los labios, no podía creerlo.
-¿!Sobre tu pelea!?- dije irónicamente y algo molesta por su inoportuna falta de memoria.
-¡¿Mi?!...- mojó sus labios y fijó sus ojos en mí, su mirada me quemaba.
-¿Qué quieres que te diga? ¡¿Que vi cómo el w#$%ey ese te miraba?! ¡¿Cómo te seguía con la vista hasta el último movimiento?! ¡¿Cómo te mandaba bebidas?! ¡¿Cómo a la primera oportunidad te siguió?! ¡¿Qué querías que hiciera al ver que te agredía?! ¡¿Qué me quedara ahí arriba como si nada?! ¡¿Qué no actuara para defenderte y voltearme a cantar a otro lado?!.
Realmente hay veces que no sé qué pasa por tu mente Tania, solo te defendí, cualquiera lo hubiera hecho, ¡cualquiera!, tus amigos, Ángel ya lo viste cómo en cuanto te vio, aún sin saber qué pasaba te defendió, es un instinto del hombre defender a las personas que aman; te defiendo y ¿qué haces? en vez de quedarte a mi lado, te vas con el pen#$%jo ese!-
-No me fui con él- me defendí.
-¡Ah no! ¿Y por qué te preocupaba más el que yo? ¿Por qué no te acercaste a ver que me pasaba a mi?-
-Pero el ni siquiera te tocó!-
-No importa Tania, no me estás entendiendo, te quería conmigo, no ahí dividida entre un cab#$%on que ni conoces y tu enojo, no te importé, solo me dejaste ahí, como ya es tu costumbre, volteo y de pronto ya no estás, te busco y te encuentro fuera del antro, ¿qué te pasa Tania?, era de madrugada ¿y tu sola afuera?,-
-Estaba con Ángel-
-No Tania, no, te topaste con Ángel para tu buena suerte, ¡pero te saliste sola!; ¿qué pasa por tu mente?, en veces no entiendo tus actitudes; pero ¿sabes? va a pasar alguna vez que no halla taxis, ni amigos, ni Ángel, ni Lukas que estén esperándote con carro para cumplir tus deseos- sus palabras me dolían, -¿sabes? nunca me habías gritado, ni mucho menos agredido, nuestra relación no estaba basada en gritos ni agresiones-
¿Estaba?, repetí asustada en mi mente.
-Ninguna mujer me había tocado antes y nunca pensé que tú fueras a ser la primera- seguia sacando todo el enojo, la frustración y su tristeza.
-¿Por eso estás enojado conmigo?-.
-¿Enojado?, no Tania, no estás entendiendo, no me estás entendiendo- negaba con la cabeza.
Me quise acercar pero no me dejó, se volteó, cruzó un brazo sobre su abdomen y el otro lo puso en la cara, me acerqué y vi que tenía lágrimas.
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Malos Entendidos
Teen FictionLas mujeres siempre nos enamoramos del chico malo, pero no solemos quedarnos con él... Novela registrada en safe creative código 1304124936009
