Si tuviéramos el poder de regresar un minuto de nuestra vida… solo un instante…
Josué
-Gracias w#y.
Lukas me sonrió y comenzó a recoger los platos de la mesa de centro.
-Tenías razón.
-¿Sobre?
Me miró sorprendido.
-No soy bueno para ella, nunca lo fui.
-¿Qué? Ni mad#e$, no vuelvas a pensar así. Ella no te merece.
-Cállate w#y, debí decirle lo del contrato desde un principio.
-Y ella también debió contarte lo de su beca desde el momento en que decidió aplicar para irse.
-¿Beca?
-Si, los dos se ocultaron información.
-¿Beca pinc#e Lukas?
-Si.
-Yo nunca te conté que ella obtuvo una beca- me levanté del sillón enojado.
Lukas me miró serio y dejó caer la bolsa negra de basura.
-W#y…
-Ni mad#es, no digas ni mad#es pinc#e Lukas, ¿Tú también?
-No Josué… no…
-¿No qué w#y? ¡Tú también sabías! ¿Desde cuándo? ¿Ella te contó antes que a mi?
Me acerqué a Lukas aventando la pinc#e mesa que me estorbaba.
-Si, lo sé desde hace mucho.
-No mam#s w#y ¿Tú? Lárgate w#y, vete a la mierd@.
Lo saqué escupiendo todas las palabras que brotaban por mi enojo.
-No, espera, no te lo podía contar, no me correspondía.
-¡Que te salgas de mi pinc#e casa, no te quiero volver a ver, eras mi mejor amigo!
-Lo soy, por eso guardé silencio.
Veo sus ojos pero no leo verdad en ellos. El dolor, el coraje me nublan la vista y me sumerjo en medio de una neblina que insiste en quedarse.
Lukas se fue confuso y yo solo veo bolsas negras en el suelo, las tomé y salí para aventarlas a la calle.
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Malos Entendidos
Ficção AdolescenteLas mujeres siempre nos enamoramos del chico malo, pero no solemos quedarnos con él... Novela registrada en safe creative código 1304124936009
