Nuestro carácter nos hace meternos en problemas, pero es nuestro orgullo el que nos mantiene en ellos. El orgullo es una forma de egoísmo.
Esopo.
Ya en el carro Ángel bajó los vidrios, estaba serio, molesto, me sentía extraña verlo así.
-¿Estás bien chaparra?-
-No-
-Estás temblando, ven, estas fría- me acercó a él y metió mis manos debajo de sus brazos para calentarlas un poco; sentía mi cuerpo totalmente ausente de calor, mi mente estaba confusa, como cuando tienes una pesadilla y acabas de despertar, esa sensación de realidad no completa.
-Cuéntame que pasó ahí adentro- se recargó en la puerta del carro, volteando hacia mi.
-Había un chavo mirándome, pensé que lo conocía, así que al principio le regresé miradas, luego me mandó una bebida y la rechacé, vi que Josué se dio cuenta, por lo que traté de olvidar el tema; y luego terminando de hablar contigo por celular, se presentó y quería que me quedara con él, le dije que tenía novio y no me creyó, me siguió y me quería retener por la fuerza...-
-E intervino Josué-
-Si, bajó del escenario y lo golpeó tan fuerte que lo desmayó...-
-¿Qué? espérame, Josué estaba tocando y aun así se bajó del escenario para pegarle?, por eso le habló su jefe, por eso no me dejaban entrar-
-Si, todo pasó tan rápido, fue mi culpa- puse mis manos en la frente.
-¿Qué?, no, no chaparra, no fue tu culpa, nunca pensé que te diría esto, pero tienes que pensar bien las cosas; no es la primera vez que veo una muestra de la agresividad de Josué, tengo miedo por ti, tengo miedo que un día te haga algo, yo...-
-¿Qué?, no, Ángel no, él nunca me tocaría, ni a mi ni a ninguna mujer, lo conozco tan bien; hubo una vez que terminé con él, ¿te acuerdas?- la verdad tenía pena contarle, pero creí necesario sacar el tema.
-¿En el cumpleaños de Ángela?-
-Si, ese día, no te conté, pero esa noche estuve a punto de hacerlo con Josué... en su carro- me apené.
Ángel me sonrió burlándose como era su estilo, para hacerme sonreír, pero esta vez no lo logró muy bien.
-Si, algo mencionaste, pero no te adentraste al tema y yo obvio no te pregunte.-
-Sabes que me detuve a tiempo, pero lo que realmente paró el momento fue cuando le dije que no podía obligarme-
-¿Obligarte? ¿Lo intentó?- se molestó.
-¡No! ¡Claro que no!, solo lo dije por decirlo y eso lo ofendió totalmente, toda la noche estuvo ausente conmigo por ese motivo, después que lo hablamos lo supe; me dijo que yo no lo conocía lo suficiente, que cómo podría creer yo, que él un día me lastimaría, que él jamás me tocaría, etc, y lo he comprobado, lo conozco Ángel-
Me llevó a mi casa en una trayectoria silenciosa.
-¿Te quieres quedar conmigo? hace mucho tiempo que no hacemos pijamada- dijo irónicamente, y tenía razón, desde que tenia novio nunca más me había quedado a dormir con él.
ESTÁS LEYENDO
Malos Entendidos
Teen FictionLas mujeres siempre nos enamoramos del chico malo, pero no solemos quedarnos con él... Novela registrada en safe creative código 1304124936009
