11. ¿Ensalada o hamburguesa?

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Es muy lindo, el collar parece más bien un diamante o un rubí de color morado con una delgada cadena, esto debe ser obra del bosque.

—que creés que signifique?— pregunté sin desviar la mirada del collar.

—no lo sé, talvez sea por la promesa o por el simple hecho de haber entrado— respondió el mirando el portón.

Lo único cierto aquí es que debo volver al castillo, mi madre debe estar hostigando a todo tipo de autoridades para que me encuentren.

—¿te das cuenta? Desde afuera, el bosque se ve... normal— dijo Adrián soltando una pequeña risa.

—supongo que es para no levantar sospechas— mordí mi labio inferior.

Adrián volvió la mirada al collar y luego se lo colocó alrededor de su cuello y yo, aunque esté confundida del porqué lo tengo, también me lo puse alrededor de mi cuello.
Terminé de ponérmelo cuando unos sonidos se escucharon, creo que es un tono de celular. Era el celular de Adrián.

—creo que dentro de ahí no tenía señal— sacó el celular del bolsillo de su pantalón.

Pareció solo leerlos de reojo por que volvió a guardar su celular rápidamente.

—es mi familia y Bridgit. Están preocupados— pasó las manos por su cabello castaño

Seguramente mi celular también hubiera vibrado de esa manera y tantas veces como las de él pero a diferencia del castaño, yo lo olvidé en la habitación de Alexa.

—y con justificación por que hace más de tres horas que terminó la fiesta. Son las dos de la mañana— dijo.

¿¡Qué!? ¿Cómo es que pasó ese tiempo tan rápido? Yo calculaba alrededor de una hora y media.
Aunque se que mis padres, hermanos y Alexa deben de estar preocupados, no me apetece regresar, tengo buenos motivos para no querer hacerlo.

—se que mi familia y Alexa deben de estar preocupados, pero... no quiero regresar, no aún— suspiré con pesadez.

—nose tú, pero... yo tengo hambre— dijo Adrián frotándose el estómago.

—Ja' dímelo a mí, que no e comido desde en la mañana—

Con las prisas de la fiesta, la entrevista, la prensa y el baile, mi madre no me dio un momento ni siquiera para comer en santa paz.

—nose tú, yo comeré algo antes de llegar al castillo, por que cuando llegue seguramente me mandarán a mi habitación sin comer nada— dije al ojiazul.

Adrián pareció pensarsela, talvez está debatiendo entre "su estómago vs. su novia".

—yo también tengo hambre pero...— interrumpí sabiendo lo que diría.

—tu novia te mata ¿verdad?- dije complemente sonriendo divertida.

—iba a decir que con ese vestido, sería muy probable que te reconozcan y creeme, no quieres un escándalo— sonríe y se guardó las manos en los bolsillos de su saco.

Cierto, olvidaba el hecho de que estoy vestida como una "señorita". Cómo extraño mis suetres, jeans y converse.

—¡mierda! Lo olvidé— suspiré e hice una mueca de desagrado.

¿Como conseguir ropa normal sin levantar sospechas? Alexa seguramente debe estar rodeada de mi familia por si se me ocurriera contactarla y mis hermanos seguramente se encuentran en el mismo embrollo.

—¡lo tengo!— chasqueo los dedos —en el maletero de mi auto tengo ropa de mi hermana menor, seguro te queda, eres pequeña— se burló alzando los hombros.

Una princesa imperfecta.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora