—¡No, no y no! Me niego rotundamente— grité por milésima vez a mi madre.
Después de que me despedí de aquel chico, Adrián, regresé a mi casa, para ser sinceros estaba sorprendida, animada y podría decirse que un poco feliz, la tarde con el chico castaño fue bastante emocionante, amé el acto de magia de los dos chicos y los puestos que estaban alrededor eran bastante coloridos y lindos, excepto por el primer puesto al que visitamos, la verdad sentí como una inyección de curiosidad invadía mi cuerpo.
¿Por qué esa señora se interesó en mi collar? Mi abuelo me lo regaló un día antes de fallecer, creo que por eso amo mi collar, tiene un cariño especial y no sólo por mi abuelo, sino también por mi mejor amiga que me regaló la cadena.
El collar es bastante lindo, es como un pequeño reloj de arena, pero en lugar de arena, es como agua pero un poco más espesa y color azúl acqua.
No entiendo porqué el interés de esa señora.
Regresando a mi pequeña escapada con un, prácticamente extraño, fue lindo, platicar con alguien que no te puede juzgar por el simple hecho de no saber quien eres.
—es una orden, una princesa acata una orden y jamás replica— dijo mi madre con los labios fruncidos y con el rostro rojo, típico de mi mamá cuando está verdaderamente molesta.
Cuando llegamos al castillo, mi madre ya me estaba esperando, sabía que me regañaría, pero esto es tan extremista, fue demasiado lejos.
—no puedes usar como rehén a alguien que quiero, solo para asistir a una estúpida fiesta—
No estaba molesta, lo que le sigue, más bien, tenía las manos hechos puño, la quijada tensa y con ganas de gritarle todas sus verdades.
Sé que es mi madre, pero tengo unas ganas enormes de golpear a alguien y no quisiera que fuera ella.
—tu decides, asistir a mi fiesta, poner buena cara y vestirte adecuadamente a cambio de la libertad de tu pequeña Pug— sonrió sabiendo que lo aceptaría.
Los reyes de The Wonderland organizarán una fiesta, no se con cual motivo, pero el punto es que mi madre tiene escondida a Baquetas, ella quiere que yo asista a su estúpida fiesta a cambio de mi Pug, ha llegado demasiado lejos.
—si yo asisto a esta fiesta, tu la liberas y prometes jamás volver a usarla como rehén?—
Mi madre relajó su mirada, sabiendo que había ganado, pero hay un problema en su plan, yo estoy incluida y cuando yo estoy incluida en algo, se hace a mí manera, gano la batalla, no la guerra.
—claro, todos felices después de la fiesta— fingió una sonrisa.
No me quedó de otra más que aceptar.
Nunca en mi vida he ido a esas fiestas, bueno, a excepción de cuando era bebé, en ese entonces no podía negarme, pero desde que tengo uso de razón no e vuelto a pisar ese tipo de fiestas.
Mientras no me obliguen a bailar, todo irá bien o bueno, eso espero.
…
—carajo Bridgit! Sé que es un labial, que no los use no quiere decir que no sepa que son— le aclaré a la diosa estúpida.
Desde la "charla" que más bien fue pelea, con mi madre, han pasado una semana y ya mañana es la dichosa fiesta.
¡Iugh!
Solo con decirlo se me revuelve el estomago.
—basta chicas, no ganarán nada peleando— dijo Adrián tratando de calmar las cosas entre Bridgit y yo.
Hoy ha sido una sesión larga, como mañana es la fiesta, mi madre le dijo a la superficial de Bridgit que me enseñara un poco sobre el maquillaje y esas cosas.
Adrián y Ron han estado durante toda la sesión con nosotras, creo que es por que piensan que la golpearé y puede que suceda.
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Una princesa imperfecta.
Fiksi RemajaSky, una chica de 16 años, sin una pizca de delicadeza o feminidad y para colmo de males: es una princesa. Sus padres desean con todo el alma la felicidad y el bienestar de su hija, aunque crean que la felicidad es igual a vestidos incómodos, tacone...
