-Sky, linda despierta... te tengo una sorpresa- su voz me hace removerme entre las sábanas.
-cinco minutos más- le gruño.
Jalo las sábanas para cubrirme con ellas la cara, pero Adrián se mete debajo de ellas y me despierta con un lindo beso de buenos días en los labios. Sonrío. Me gustaría despertar siempre a su lado.
Abro los ojos y como puedo me incorporo a la cama.
-te tengo una sorpresa, ven- dice animado y me trata de arrastrar fuera de la cama.
-siquiera deja que despierte del todo, amor- me froto los ojos.
Entonces Adrián deja de insistir y el silencio inunda la habitación, ¿dije algo malo? Cuando puedo ver mejor, alcanzo a mirar que Adrián me ve como si hubiera dicho algo increíble.
-¿qué sucede?- pregunto aún adormilada.
Segundos después Adrián se abalanza contra mí y me sujeta los costados de mi cara dejando besos por toda ella. Sonrío. ¿Qué fue lo que hice?.
-no puedo creer que lo hayas dicho- dice emocionado. Inclino la cabeza confundida, así que trata de explicarse mejor -me llamaste amor-
Abro los ojos como platos.
Me pongo colorada, ¿yo dije eso? Seguramente estaba tan adormilada que lo pasé desapercibido. Me salió natural, no es como que lo haya estado ensayando.
-¿eso te gusta?- como si no viera su cara llena de felicidad.
-¿estás loca? ¡Me fascina! Es sólo que pensé que eso no era lo tuyo- confiesa.
-yo también lo creía, pero entonces llegaste mi vida y la cambiaste por completo-
Era cierto, yo nunca me hubiera imaginado llamando por apelativos cariñosos a mi novio, creí que no era de esas chicas. Todos creemos que no somos románticos hasta que llega la persona correcta.
-te amo Sky- el brillo en sus ojos lo constata.
-también te amo-
Entonces me levanto de la cama y le pregunto cuál es su sorpresa, por un momento creo que se le ha olvidado, pero luego chasquea la lengua y me dice.
-no creerás lo delicioso que me quedó el desayuno- anuncia como si fuera una hazaña.
Lo acompaño a la cocina y me encuentro con el desayuno preparado y servido en la mesa. Nos sentamos juntos a desayunar y casi muero de envidia al probar el delicioso desayuno que preparó mi novio.
-¿Carter y Alexa se adelantaron con el desayuno?- le pregunto.
-ambos se fueron hace como una hora- dice mientras ataca el tocino.
-¿qué? ¿Por qué?-
-los corrí- se encoge de hombros y bebé de su café.
-¿estás loco? ¿¡Por qué hiciste eso!?- estoy confundida, ¿por qué los corrió? Son nuestros amigos.
-es broma, es broma- se burla -ellos decidieron irse temprano para darnos la mañana a solas, supongo que fue idea de la loca de tu amiga- explica, y me tranquilizo.
Le doy un golpe en la cabeza reclamándole por jugarme esa broma y él sólo se ríe de mí.
-tenemos algo pendiente- le recuerdo.
Él hace un gesto casi imperceptible de desagrado y dice -bien, pero será después de que me dé un baño-
Sin más, se levanta de su silla y comienza a irse.
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Una princesa imperfecta.
Teen FictionSky, una chica de 16 años, sin una pizca de delicadeza o feminidad y para colmo de males: es una princesa. Sus padres desean con todo el alma la felicidad y el bienestar de su hija, aunque crean que la felicidad es igual a vestidos incómodos, tacone...
