Narra Adrián:
Es cierto: tengo miedo, pero eso no me va a detener.
Una vez leí que el miedo es el resultado de la preocupación ante cierta situación, que te paraliza y te evita actuar ante la situación que te atemoriza, pero también leí que las mejores cosas de la vida dan miedo, que lo mejor de la vida comienza con un poco de miedo. Ella es lo mejor que me ha pasado en la vida y si esto que está pasando me atemoriza es porque es lo correcto; estar con ella se siente correcto.
Así que dejé de estar paralizado por el miedo, desperté de mi transe y salí tras ella. Corrí y corrí gritando su nombre, pero ella no estaba ¿Cómo es que la perdí de vista tan rápido? Bueno, sea como sea no me rendiré, no he llegado tan lejos con ella como para tirar la toalla solo porque las cosas se pusieron difíciles. Seguí buscándola, seguía gritando su nombre, pero ella seguía sin aparecer.
Me detuve a tomar aire unos segundos. Me recargue en un árbol para descansar solo un poco y al sentir ese olor, sonreí.
—sabes, podré olvidar muchas cosas pero jamás el olor de tu perfume— dije.
Volteé hacia arriba del árbol y ahí estaba ella. Tocó una rama del árbol y esta se alargó hasta dejarla a una altura considerable del suelo. Ella bajó del árbol y puso los pies sobre la tierra.
Vaya, me costará trabajo acostumbrarme a esto
—¿Qué haces aquí?— ¿En serio lo pregunta? —¿Qué no es obvio? Ir tras mi chica—.
—tu chica está loca, hace cosas raras con las plantas— su voz se oye aún triste —si, bueno, escuché que las mejores personas lo están— le guiñe.
Di un paso al frente.
—Adrián, yo no quiero…— la interrumpi por que era mi turno de hablar —basta. Ahora tú serás la que me escuche— la castaña elevó ambas cejas y no dijo nada más.
»Ya me dijiste tus razones por las que decidiste alejarte de mí, pero linda, sólo te he escuchado hablar de lo que tú quieres y de lo que tú crees correcto, pero… ¿Cuándo es que me preguntarás a mí lo que quiero? ¿Cómo sabrás lo que yo quiero si ni siquiera me lo consultas? Sky, pequeña yo te quiero a ti. No me importa si traes incluidos problemas, disparates o si estás rota; te quiero con todo lo que incluyes. Quiero afrontar de tu mano cada problema que venga, quiero que seas mía y yo tuyo, quiero ser yo quien tenga el privilegio de despertar contigo todas las mañanas en un futuro, quiero ser yo quién te saque de tus casillas cuando estás de mal humor, quiero ser solo yo el dueño de tus miradas llenas de resolución. Te quiero a ti sobre todas y cada una de las adversidades que vengan.
Sé que estás aterrada por esto que te está pasando y no te preocupes porque no eres la única, yo también tengo miedo pero ¿Sabes qué? Tener miedo está bien, te recuerda que eres humano y que no lo controlas todo, que lo único que puedes hacer es superarlo, sólo eso. Ahora que ya escuché todo lo que me tenías qué decir puedo prometerte algo: “No puedo prometerte que junto a mí jamás vas a tener miedo, por que no soy Dios, lo único que te puedo jurar es que siempre voy a estar ahí para ti, aún cuando muera, de alguna u otra forma lo estaré” «
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Una princesa imperfecta.
Teen FictionSky, una chica de 16 años, sin una pizca de delicadeza o feminidad y para colmo de males: es una princesa. Sus padres desean con todo el alma la felicidad y el bienestar de su hija, aunque crean que la felicidad es igual a vestidos incómodos, tacone...
