76. Damisela en apuros.

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Me da vueltas la cabeza de sólo escucharla gritar y maldecir con tanta pasión a esos dos, lleva rato haciéndolo y no sé cuándo es que terminará.

—¡Alexa!— le grito para que se calle de una vez —relájate— como si pudiera hacerlo.

—no puedo Sky— se deja caer a mi lado sobre mi cama —no quiero que ellos te hagan nada—

Tengo sueño.

¡Claro! ¡Cómo no tenerlo después de haberte desvelado hablando con Adrián toda la puta noche!

Me tiro en la cama igual que ella.

—gracias por preocuparte por mí, pero tengo fe en que todo saldrá mejor de lo que todos creen—

Ella se sienta de golpe y me mira confundida.

—¿qué rayos significa eso?— me cuestiona con el ceño fruncido.

—que no voy a ser más la damisela en apuros

Narra Adrián:
Tan sólo va una.

Una semana sin ver a Sky y ya no aguanto más. Es una mierda. Debería estar ahí con ella, viendo cualquier película en su castillo o solo pasando el rato en cualquier lugar, debería estar, pero no. En lugar de eso, estoy en mi habitación viendo las jodidas noticias ¡ni siquiera porqué está ese canal!

Los padres de Sky le prohibieron salir por seguridad de ella y yo no puedo visitarla porque los míos piensan igual que los de Sky.

Me levanto de la cama y apago la televisión. Tengo que salir de mi habitación, quiero verla, la necesito. Esto fuera más fácil de llevar si hubiera dormido las noches anteriores, pero no. No puedo dormir. No desde que sé que esos locos andan sueltos por ahí y pueden hacerle daño a mi chica.

Desde hace días despierto a media noche bañado en sudor y gritando el nombre de Sky. Las malditas pesadillas son horribles, todas y cada una de ellas. Lo peor de todo es que todas son diferentes, todas recrean una forma en la que esos infelices pueden herir a Sky. Sólo de recordarlas me dan escalofríos.

Me levanto se la cama y camino directo a mi baño, llego al lavabo y mojo mi cara. Me observo en el espejo un minuto y me doy cuenta que un amigable par de ojeras llegaron y se instalaron en mi rostro ¡excelente!.

—malditas pesadillas— pienso en voz alta.

La peor de todas fue la de anoche. Creo que nunca podré superarla.

Yo estaba encerrado en una habitación con una sola pared de algún material transparente, lo cual dejaba ver la habitación contigua. Ahí estaba ella. Sujeta a una cama con esposas, pedía ayuda pero lo único que consiguió fue que Ron apareciera en la habitación. Ese asqueroso se acercó a ella y la comenzó a tocar, la estaba tomando por la fuerza mientras ella pedía piedad. Yo golpeaba con todas mis fuerzas la pared transparente pero no conseguía nada. Ese infeliz estaba gozando su momento mientras que Sky parecía que moría cada vez un poco más. Para cuando terminó, había sangre de ella en la sucia cama a la que estaba atada, él fue demasiado grotesco con ella y eso le había provocado el sangrado. Después sale como si nada y la deja ahí, retorciéndose del asco y el dolor. Pero para ellos eso no era suficiente, así que ingresa Bridgit a la habitación y comienza a llenarla con trozos de madera, leña y muebles de madera también, entra y sale bañando el lugar con un líquido que apestaba horrible, por último arroja un fósforo a los trozos de madera y la abandona en el lugar que se coce en llamas. Yo prácticamente me deshago intentando salir para poder ayudarle, pero no puedo. No hay puerta, ni ventanas, sólo está enorme pared de cristal inquebrantable. No puedo ayudarla y eso estaba matándome al igual que ella entre las llamaradas.

Una princesa imperfecta.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora