Se supone que debía ser fuerte, se supone que no debí de haber explotado de esa forma, se supone que no debía permitirle siquiera hablarme, pero la vida no está hecha de suposiciones. Lo había dicho y no me arrepentía de habérselo escupido porque era verdad, todas esas palabras las sentía en verdad.
-...así que deja de fingir que te importo porque ya no te creo- mi mirada se comenzó a nublar y mi labio inferior temblaba.
Él se quedó callado. Tenía un debate mental del que no quería ser presente. Me quería ir, porque aunque este nuevo paisaje sea extremadamente hipnotizante, no quería seguir compartiendo el momento con él, no merecía grabar este buen momento junto a alguien como él.
Mis piernas obedecieron la orden de retirada al quito llamado y salí del kiosco. Comencé a retirarme de ahí y lo hubiera logrado de no haber sido por su mano enganchada a mi brazo.
-por favor... espera- pidió con esa voz que tanto me afectaba.
Me detuvo en seco y mi mente comenzó a debatirse entre irse y quedarse, las ganas de irme iban ganando y por mucho así que traté de sacarme de su agarre.
-solo escuchame y si después de escucharme aún así te quieres alejar de mí... lo comprendere porque bueno, tú ya lo sabes, fui un imbécil- sabía que si me iba, él no me va a dejar en paz hasta que lo escuche así que escogí ahorrarme tiempo y decidí oír más de sus mentiras.
Él me tomó del codo y me llevó al interior del kiosco, sentándome en una banca de madera que recién me percato de ella.
No me voy a mentir a mí misma, estoy nerviosa, estoy nerviosa porque no quiero caer de nuevo en sus mentiras y si su mirada azulona me vuelve a atrapar no quiero saber lo que pasaría conmigo. Estaba tan nerviosa que esa maldita manía de enredarme y estirarme los dedos había vuelto.
-Sky...- tomó una bocanada de aire y comenzó a hablar -sé que piensas que en estos momentos soy una persona mentirosa y falsa, así que te doy mi palabra que lo que voy a decir será verdad- llevó sus manos al interior de su camisa y buscó el dije del collar que compartía conmigo -lo prometo-.
No entiendo. No entiendo porqué me miraba así, de esa forma tan sincera con la que siempre me veía, si supone que siempre me mintió.
No sabía que pensar, así que solo asentí.
-Sky e sido un idiota, lo que te dije aquel día en la cafetería no es cierto. Nada de eso fue cierto. El único error aquí fue que me dejé manipular, me dejé manipular como siempre lo han hecho. Mi amistad contigo es lo mejor que me ha pasado, desde que te conozco me conozco a mí mismo- confesó y algo dentro de mí quería creerle.
Mi garganta hecha nudo no me dejaba decir nada, mis ojos se nublaron tanto que creí que se quedarían así de por vida. Quería creerle, enserio quería hacerlo, pero e sido lastimada tantas veces que no debía permitirme confiar así de fácil.
-¿de qué hablas?-el nudo en mi garganta aún no se disolvía, pero aún así pude articular la pregunta.
Aún seguía confundida, ¿porqué dice que siempre lo manipulan? No es un niño pequeño para que le digan qué vestir y qué no, qué amistades puede tener y cuáles no.
-mis padres- apretó los párpados un momento -yo no soy como tú, Sky, no puedo imponerme en contra de mis padres así como así, crecí con la idea de que siempre seguiría las ordenes de mis padres. Por eso es que tu personalidad me parece diferente, porque defiendes lo que crees a capa y espada- sonrió de lado y yo quería golpearlo por hacerlo, sólo me confunde más con su maldita sonrisa.
-entonces... ¿tus padres no quieren que tengas nada qué ver conmigo?- dije más bien confirmándolo.
Era obvio que ellos pensaran de esa forma sobre mí, después de ver cómo me comporto, cómo visto y oído mi manera de hablar, no creo que les caiga en gracia que una chica como yo tenga algo qué ver con su hijo, pero lo que más me dolía era que él también lo creyó y por eso me alejó de él.
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Una princesa imperfecta.
Teen FictionSky, una chica de 16 años, sin una pizca de delicadeza o feminidad y para colmo de males: es una princesa. Sus padres desean con todo el alma la felicidad y el bienestar de su hija, aunque crean que la felicidad es igual a vestidos incómodos, tacone...
