Día 9:
¿Ya mencioné cuánto odio cuando me despiertan tan temprano? ¿Si? Bueno lo volveré a decir: ¡odio que me despierten tan temprano!.
-¡podrías callarte de una maldita vez!- grité molesta a Alexa y avente una almohada molesta a la puerta -¡joder!- bufé molesta.
Nosé con quién mierda esté hablando Alexa, pero no para de hacerlo y su nada suave voz se oye hasta la habitación de Adrián (que es donde dormí). Gruñí como un oso que fue despertado en su invernación.
-¡Sky! ¡Con una mierda! ¡O despiertas y vienes de una buena vez o yo misma traigo tu trasero aquí!- gritó mi hermana desde una parte del departamento.
Me levanté no sin antes hacer unos berrinches, luego me cepille los dientes, me lave la cara y salí a buscar a mi molesta amiga.
La busqué en su habitación y no había nada, en el baño y nada, entonces fui a la cocina y ¡bingo! Ahí estaba. Comiendo unos huevos revueltos.
-¿con quién rayos hablabas tanto?- pregunté cabreada.
Mi humor empeora si no e probado bocado alguno.
-con mi mamá- rueda los ojos -me está martirizando, no logra aceptar que ya e crecido- dice levantando el mentón un poco más de lo normal con aires de grandeza.
-si, claro- respondí enseguida -dicelo a tu pijama de oscitos- me burlé.
Ella traía una pijama de oscitos marrones. Doña madurez me miró mal.
-¿y qué me dices de ti? Pijama de Hulk- levanta una ceja. La miré mal. Tonta Alexa.
-no veo que sufras mucho aquí, mi querida amiga- mueve las cejas de arriba a bajo. Se refiere al exilio.
Me acomodo la chaqueta y la envío una mirada fulminante.
-si, bueno, eso lo dices por que Bridgit no te armó un escándalo el primer día- ruedo los ojos.
Ella da un largo sorbo a su chocolate caliente y se relame el labio de arriba quitándose la espuma de ahí.
Hoy había amanecido bastante frío. Traigo varios suéteres encima y aún así siento frío. Estoy segura de que si lloro, las lágrimas saldrían hechas hielo.
-¡oh cierto!- se le ilumina la cara. Típico de ella cuando piensa malévolamente -¿ya sabes cómo te vengarás?- se acerca más a mí, confidente.
Yo repaso la mirada por la cafetería para ver si no había muros en la costa y tal parece que no, solo está una chica gótica leyendo algo en su celular y tomando algo de una taza, unas mesas después de nosotros.
Estamos en una cafetería cerca del exilio. No quisimos salir tan lejos, pues no sabemos andar aquí. Y no queríamos pedirle ayuda a los chicos, pues hablaremos cosas comprometedoras y decidimos que aquí estaría bien.
-no, pero prometo que no seré piadosa- relamo mis labios.
Aún nosé exactamente lo que le haré, pero cuando le ocurra quiero que se acuerde de mí, de lo que me hizo, pero que no tenga pruebas para culparme, es decir, la venganza perfecta.
-si quieres ayuda, cuenta conmigo - interviene Violeta.
Ah, olvidé decirles que Vi se encontraba con nosotras. Ella y Alexa ya se conocieron y por lo que veo se llevan bien.
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Una princesa imperfecta.
Fiksi RemajaSky, una chica de 16 años, sin una pizca de delicadeza o feminidad y para colmo de males: es una princesa. Sus padres desean con todo el alma la felicidad y el bienestar de su hija, aunque crean que la felicidad es igual a vestidos incómodos, tacone...
