Narra Adrián :
Prometo que todo lo que haga será para que tú estés bien.
Recuerdo bien mis palabras, cómo olvidar la promesa que le hice. Cómo olvidar cuando le puse solución al problema y al mismo tiempo ocasioné otro.
Si hubiera sabido que ese beso sería el último antes de dejar de verla, si lo hubiera sabido, ese beso hubiera sido más intenso, más lleno, más todo. Pero no. No lo sabía en ese entonces. No sabía que a partir de ese día, mi vida sería gris y monótona.
—¡mínimo finge que escuchas, tonto!— me da un golpecito leve con una de sus almohadas.
—te advertí que no estaba de ánimo— hasta mi voz cambió a un tono frío y golpeado.
—¡últimamente nunca estás de ánimo!— me reclama mi hermana.
Me paso las manos por el cabello frustrado. No puedo seguir así, voy a volverme loco.
—lo siento— se retracta la pequeña al ver mi reacción —no quise hacerte sentir mal, es solo que desde hace días que no eres tú. Siempre estás de mal humor o triste y no me gusta verte así—
Me rodea con sus pequeños brazos.
—lo siento, solo estoy frustrado…— miento. Estoy más que frustrado.
—es por la rubia con la que salías ¿verdad? Una vez escuché a mamá hablando contigo sobre ella y la policía. No entendí muy bien pero sé que algo está pasando, soy menor pero no tonta—
Nina siempre ha sido una niña muy despierta y lista, así que no me sorprende la capacidad que tiene para hablar o expresarse a su edad.
—¿Sky está bien? ¿Ya no es tu novia o por qué ya nunca hablas de ella?— la curiosidad nunca falta en su mirada —¿ya no la quieres?—
Esa última pregunta hace que reaccione y haga que ella se detenga —no digas eso, yo amo a Sky y aunque ya no la vea no quiere decir que haya dejado de quererla—
Me levanto de su cama, atravieso su cuerto y brinco sus juguetes —¡Ah! Y deja de escuchar detrás de las puertas o te crecerán las orejas como a Dumbo— le digo antes de irme.
Me parecen miles de años los que pasaron desde que la vi de frente por última vez, pero no, solo ha pasado un mes y medio. Un mes y medio tan terribles que a veces despierto gritando por las noches. El mes y medio más largo de mi jodida vida.
Carter me contó que ella también la está pasando mal, dice que un día prohibió a todo el mundo entrar a su habitación, a todos, incluyendo a Alexa y no le dijo a nadie por qué. Carter dice que Alexa está sumamente preocupada por ella, Sky ya no sonríe como antes, que parecía como si su vida hubiera perdido color.
Lo que me ha logrado mantener cuerdo son los maravillosos momentos que pasé a su lado. Sus risas divertidas, el recuerdo de su voz al mencionar mi nombre o el delicioso sabor de su piel, esas cosas han sido mi ancla en estos momentos.
Me meto a bañar porque más de rato tengo que acompañar a mi padre en unos asuntos del reino.
Narra Sky:
—ya dije que nadie tiene permitido entrar— grité desde el otro lado de la puerta.
—solo haré limpieza señorita, serán solo unos minutos. Lo prometo— insiste.
—dije que no— respondí tajante.
Mi habitacion está de locos. Libros regados, plantas y ramas por todas partes, cualquiera que entre y vea esto podría pensar que estoy loca.
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Una princesa imperfecta.
Teen FictionSky, una chica de 16 años, sin una pizca de delicadeza o feminidad y para colmo de males: es una princesa. Sus padres desean con todo el alma la felicidad y el bienestar de su hija, aunque crean que la felicidad es igual a vestidos incómodos, tacone...
