~Narrado por Stefani~
Me dediqué a tratar de calmar a los bebés, que acababan de despertar, y eso significaba el alto de la intimidad. Milo estaba ahí, muy al pendiente de sus humanitos. Lo había dejado encerrado con ellos porque no estaba muy contento de conocer a Jimmy, y para evitar malos ratos, mejor lo dejé como niñera.
Jimmy entró a la habitación. Milo no le gruñó ya, ni nada, sólo lo miró e ignoró.
-¿Quién era?-pregunté
-Un chico que quería indicaciones-respondió, ayudándome con Piero-Hey campeón, calma...
-¿Indicaciones?
-Sí, dijo que su auto se detuvo, rechazó mi ayuda, pero... No sé, siento que quizás sufrió un accidente
-¿Tú crees? ¿Por qué?
-Tenía muchas heridas en el rostro...
Sentí un sudor frío por mi espalda. No, por favor, no puede ser... Debe ser sólo una gran coincidencia...
-¿Y sólo dijo eso?-insistí
-Sí... Bueno, y el típico "wow, eres Jimmy Page", aunque se me hizo raro
-¿Por?
-Porque no estaba sorprendido. O sea... Sí, pero era más un "¿y tú qué demonios haces aquí?"
Oh, mierda, mierda, mierda... Por favor, que haya sido cualquier otro...
-¿Puedes quedarte con los bebés un poco?-pregunté
-Claro, pero... ¿Por qué?
-Quiero ver si puedo ayudar en algo
-Sí quieres, pero supongo que ya casi debe llegar a la gasolinera
-Sólo echaré un vistazo
Dejé a Ruth en la cuna y salí de la habitación. Ay, por dios, no puede ser que Brian haya estado aquí, ¿verdad? No, era muy temprano para eso, aunque... Oh, dios, no. No, esta no era la forma en que debía enterarse de esto... Seguro estaba muy dolido y molesto. Traté de tranquilizarme... Aún tenía que asegurarme de sí había sido Bri el que llamó a la puerta. Respiré hondo y salí, esperando verlo por ahí todavía.
No, por supuesto que ya no había nadie. Pero no hubo tiempo de cantar victoria. En el césped, había unas cuantas rosas tiradas. Sentí que mi corazón se estrujó ante esto, y me agaché a recogerlas. También vi un pedazo de papel, y al abrirlo, vi la irregular letra de Bri. Mis ojos se llenaron de lágrimas, mientras buscaba el resto de los papeles, pues al parecer había roto una hoja en varios pedazos.
Cuando creí haberlos reunido todos, entré a la casa, mordiéndome el labio para evitar soltar un sollozo. Puse las rosas sobre la chimenea, y los trozos de hoja en un pequeño jarrón.
Oh, vaya, conque sí se trataba de Bri... Joder, ¿ahora qué hago? Bien, sí, está claro que debo explicarle esto, pero ¿cuándo? No querrá verme, sí acaso, lo único que hará que nos volvamos a ver sería por los bebés. ¡Demonios! ¿Qué estará pensando ahora que sabe que Jimmy es quien ayuda a cuidar a los tejoncitos? ¡Con razón Milo está enojado!
Miré mi reflejo en el jarrón, y traté de borrar todo rastro de que había llorado antes de volver con Jimmy.
-¿Todo bien?-preguntó, en cuanto me vio entrar
-Sí, sí-respondí como si nada-Tenías razón, no había ni rastro de él
-Te dije. Seguro estará bien, tranquila
-Eso espero...
Más tarde, cuando Jimmy ya se había ido, y los tejoncitos estaban dormidos de nuevo, me dispuse a reunir los trozos de la carta de Bri.
Me estaba sintiendo muy extraña. Con todo y lo que estaba pasando, no me había planteado volver con Brian alguna vez, la verdad, pero me está doliendo mucho lastimarlo así, y sé que es mi culpa por no haberle hablado claro. Sólo quisiera que acabáramos como buenos amigos, es todo.
No me tomó mucho poner los trozos de papel en su lugar, pues aparentemente sólo la rompió lo mejor que pudo antes de irse rápido. Volví a sentir una punzada en mi corazón al imaginar cómo estará él ahora. Suspiré y pegué los trozos con cinta adhesiva, antes de que algo más pasara. Obviamente, mientras llevaba a cabo todo este proceso, pude leer algunas palabras clave expresadas en la carta, y por eso sé que, ahora que la lea a consciencia, voy a llorar.
Como sea, no podía retrasar este momento más, así que leí:
Lamento haber llegado así nada más. Sé que no me esperabas, por eso no quise quedarme a molestar. También sé que lo que te dije fue una locura, pero promete que lo pensarás, por favor. Si dices que no, lo entenderé, y no volveremos a hablar del asunto, pero espero que digas que sí. Recuerdo que dijiste que mañana ibas a grabar, y querías que cuidara a los niños, ¿puedes traerlos a casa de Roger? Así, cuando termines, podemos charlar un rato. Probablemente Roger no estará.
Perdón de nuevo por lo apresurado de esto, yo tampoco lo esperaba. Pero es que aunque tenga un millón de razones para alejarme de ti, sólo necesito una buena para quedarme.
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Yoü And I
RomanceBrian May es un chico humilde y tímido, con grandes aspiraciones para su futuro. Stefani Germanotta es una rebelde nata cuyo sueño es ser cantante. Cuando ambos se conocen, saben que están dispuestos a estar juntos para siempre, pero ¿y si parece qu...
