-¿Por qué no? -dijo Jarek algo enfadado.
-Accedí a su relación pero tú eres uno de los siete y no puedes dejar este mundo ni siquiera por Lauren.
-No me importa ser uno de los siete, además mañana tendremos la reunión con el jefe y pienso comentárselo.
-Se negará -dijo seguro de si.
Miré a Jarek con algo de preocupación pero él se limitó a sonreír.
-Lo convenceré, que sirva de algo ser su consentido -le respondió.
-Con el diablo no se juega Jarek y bien lo sabes -lo tomó de los hombros y denotó toda su preocupación.
-No soy idiota tío -dijo Jarek -no aceptaré ningún trato sucio que quiera proponerme.
-Más te vale muchacho.
Fruncí el ceño al verlos sonreír. Por primera vez en tanto tiempo los veía hablar como si se quisieran, o al menos como si se soportaran.
Pero rápidamente rompieron ese momento.
-Bueno tengo que irme -dijo Jarek -y seguro que quieres que Lauren se quede contigo.
-Por supuesto -respondió el otro -pero sé que ella quiere irse contigo -me observó -así que solo quiero hablar con ella un momento...a solas.
-Bien -Jarek se acercó a mi dispuesto a besarme pero el tío carraspeó.
-Mejor esperas afuera -fingió una sonrisa.
Como siempre a Jarek le valió lo que le dijo y me besó.
-Te espero.
-Si -respondí mientras él salía.
-Ugh, esas muestras de afecto entre ustedes, no me gustan para nada -susurró mi tío.
-A ti también te quiero -le di un abrazo.
-Y yo a ti -suspiró -y debo admitir que luces más feliz cuando estás junto a Jarek.
Desvié la mirada con cierta vergüenza.
-Voy a extrañarte mucho cuando vuelvas a la Tierra -me dijo.
-Aunque me vaya te visitaré lo más que pueda. Y tú puedes hacer lo mismo.
-Tienes razón.
Sonreí.
-Oye tío -decidí comunicarle mis otros planes -aún no le he dicho nada a Jarek pero me gustaría ir a visitar a mi papá... mañana mismo.
-¿Y por qué no se lo dijiste? -preguntó confundido.
-No quería que se pusiera extraño y quisiera ir también -hice una mueca.
-Claro.
-Además quiero hablar con mi papá a solas y resolver todo... claro, mientras ustedes están en su reunión.
-Me parece bien. Y en cuanto veas a tu papá salúdalo de mi parte.
-Lo haré.
-En fin...ya vete -sonrió -y cuidado con ese demonio.
-Si tío -le di otro abrazo -buenas noches.
-Buenas noches.
Salí de su casa y encontré a Jarek pateando una piedrita.
-Ya podemos irnos -le dije.
-Al fin ¿qué tantas cosas malas de mí te decía? -empezamos a caminar.
-Ninguna -negué divertida -pero le conté algo que quiero hacer.
-¿Y qué es eso?
-Mañana quiero ir a visitar a mi papá.
Jarek frunció el ceño.
-Podemos ir otro día, mañana tengo que ir con el jefe.
-Me refería a que iré sola.
Jarek puso una cara de tristeza fingida.
-¿Y yo? Quiero visitar a mi suegro.
Ja. Esa palabra se escuchaba muy extraña viniendo de él.
-Tú me acompañarás a mi departamento después y lo de visitar a mi papá...será otro día.
-Pero humanita -hizo un puchero.
-Anda -sonreí -si me haces caso te recompensaré.
Esta vez su mirada se volvió lujuriosa.
-Está bien, ve con tu papá, pero yo te llevaré y después vendré a mi reunión.
-No sabía que eras tan caballeroso.
-No lo soy con cualquiera, tienes mucha suerte -me guiñó el ojo.
-Ya entendí demonio.
Seguimos caminando hasta llegara su casa y al estar ahí al contrario de lo que creí, Jarek solo quiso que durmiéramos y ya.
En verdad estaba sorprendida de su cambio de actitud.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
El día había llegado. Iría por fin con mi papá.
Me encontraba haciendo unos hot cakes mientras Jarek se bañaba.
¿Así se sentía vivir en pareja?
Tenía que admitir que aquella situación me gustaba.
Terminé de hacer el desayuno y lo serví en dos platos.
-Huele delicioso -Jarek se apareció en la cocina.
-Pues date prisa, vamos a desayunar -sonreí aún más.
-Se ve que estás muy contenta por abandonarme -bromeó.
-Sabes que no es por eso, quiero ver a mi papá y hablar de todo.
Jarek se apoyó en su mano y me miró por un buen rato.
-¿Qué te pasa? -le pregunté.
-Me gustan tus ojos, tus rasgos, tu cara en general.
-Eso ya lo sabía -reí.
-No me canso de recordártelo.
-Entonces tengo que decir que también me gustan todos tus rasgos, siempre me parecieron curiosos y en un punto...me dabas miedo porque no podía ver más allá cuando solo bromeabas.
-¿Y aún te doy miedo? -comió un bocado.
-No, ahora me pareces muy sexi.
Soltó una carcajada.
-Me gusta esta Lauren.
Me sonrojé ante ese comentario.
-Tu siempre me gustaste, con tus bromas y un poco de crueldad incluida.
Jarek sonrió, no podía ocultar su felicidad.
-Hay que apurarnos, así tendrás más tiempo con tu papá.
-De acuerdo -tomé un poco de café y seguimos comiendo en silencio.
...
Casi una hora después Jarek y yo nos encontramos sentados en el piso. Intentando conectar con la Tierra...cosa que aún me resultaba como película de ficción.
Cerré los ojos y tomé la mano de Jarek.
El mismo calor que las otras veces había sentido me recorrió todo el cuerpo, y en un segundo más oí la voz de Jarek diciendo "bienvenida a casa".
Abrí los ojos y me di cuenta que estábamos en el parque cercano a mi casa.
Sonreí llenándome de nostalgia.
-Hace tanto que no estaba aquí.
-Mucho tiempo -Jarek me ayudó a levantarme.
-Espero que esté en casa -dije más para mí misma.
-Yo también lo espero -se estiró -me encantaría saludar a tu padre pero debo irme, no hay que hacer esperar al jefe.
-Que te vaya bien con él -lo abracé.
-Me irá genial -sonrió con grandeza -después de todo, soy su demonio favorito.
-Presumido -rodé los ojos.
-Vendré por ti en la noche -acarició mi mejilla.
-Bien...-nos dimos un rápido beso y enseguida lo vi desaparecer.
Suspiré.
Aunque frente a Jarek no quería admitirlo, me resultaba incómodo y escalofriante pensar en que era un demonio que hacía trabajos para el jefe.
En fin, era hora. Caminé fuera del parque y por los alrededores justo donde Jarek y Nico se habían conocido... Pronto visualicé mi casa y corrí a ella.
Con rapidez toqué la puerta y esperé.
Y entonces sin pensarlo, en cuanto abrió la puerta, lo abracé.
-Hola papá.
Él aún seguía en shock.
Me separé y lo observé con unas lágrimas en los ojos.
-¿Lauren? -por fin reaccionó y volvió a abrazarme -¡que alegría que estés aquí!
-Te extrañé tanto -miré sus ojos.
-Pero... es...que gran sorpresa, pasa -me empujó con delicadeza. Observé cada detalle del lugar como si no hubiera estado allí hace mucho tiempo, nada parecía haber cambiado.
-¿Y dónde están Amelia y Luce? -le pregunté por educación.
-Fueron al centro comercial -volvió a sonreír -¿quieres tomar algo?
Negué.
-¿Y cómo está tu tío?
-Bien, te manda saludos.
-Ya...la verdad creí que estaba molesto conmigo.
-No es así.
Parecía no creerme del todo.
-Papá...-tomé sus manos -pensé que en cuanto nos viéramos iba a decirte un montón de cosas pero ahora lo único que quiero decir es que... te quiero y te extrañé.
Hubo silencio.
Y abrí ligeramente la boca cuando aquel hombre que me había cuidado por años y que había aparentado tanto el ser fuerte, comenzó a llorar a mares.
-N-No llores -le pedí apenada.
-Lo siento hija -suspiró -es que jamás creí que me dirías te quiero de nuevo. Todo este tiempo creí que aún me odiabas por alejarte de tu madre, por ocultarte parte de tu vida.
-Pues ya deja de preocuparte por eso -tomé un respiro -cuando me enteré me dolió mucho pero ahora que conocí a mi tío y a mi familia, y ahora que tú y yo estamos bien, siento que estoy completa y no podría pedir más
Me observó curioso.
-¿Te falta contarme algo más?
-¿P-Por qué lo dices? -me reí nerviosa.
-Pareces mas feliz de lo que creí.
Mordí mi labio.
-Tú dijiste que me apoyarías y no cometerías los mismos errores que con mi madre ¿no?
Asintió lentamente.
-Pues...me enamoré de un demonio.
-De Jarek -dijo seguro.
-¿Cómo lo...
-Intuición de papá -se rió -desde que los vi juntos pensé que se parecían a Nora y a mí.
Me sonrojé y por un momento me entristecí.
-Y es por eso -le dije -que me da miedo que sea algo momentáneo.
-No pienses en ello. Sé que tú y que Jarek son mejores que Nora y que yo... y por eso sé que lo harán mejor que nosotros.
-Gracias por decir eso -le sonreí.
-¿Cuánto tiempo te quedarás? -me preguntó.
-Solo hoy -le dije y pareció entristecerse -es que Jarek y yo queremos ir a mi departamento, para que lo conozca porque...viviremos juntos.
-Ah...q-que bueno -parpadeó muy rápido.
-Cuando Jarek esté instalado podrías irnos a visitar. Él dijo que quería pasar tiempo con su suegro -bromeé.
-Eso se oye bien -dijo un poco incómodo y notablemente celoso ante la idea de compartir a su hija -aunque esa palabra no me gusta para nada.
-¿Y si te llama papá? -jugueteé.
-¡Jamás! -dijo de inmediato.
Me reí mucho ante su reacción.
-...¿Y qué te parece si para aprovechar el día vamos por Amelia y Luce y comemos como en los viejos tiempos? -le ofrecí no muy segura de ver a Luce.
-Eso sería fantástico pequeña pero ¿estás bien con ver a tu hermanastra?
-Si, supongo -hice una pausa -quiero que todo esté bien también con ella.
-Si es lo que quieres.
-Si, andado -me levanté y él me siguió.
-Vayamos en la patrulla...como antes.
-Bien -y sin evitarlo, recordé todas las veces que había ido con él en su patrulla, como cuando todo cambió esa noche.
Mi papá tomó las llaves de su patrulla y salimos de la casa.
ESTÁS LEYENDO
Demonio
Romance"El infierno puede ser divertido si estás con el demonio correcto". -Tú me invocaste -me observó con una sonrisa realmente atractiva y llena de malicia -ahora disfruta las consecuencias. ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Lauren es una chica con una vida norm...
