Narrador:
Había pasado mucho tiempo desde el ingreso de Lauren en el hospital.
Todos seguían comiéndose las uñas por los nervios...
Amelia volvió con cafés calientes para todos.
-Gracias -dijo Jarek en cuanto le entregó uno.
-De nada -la amable mujer se sentó junto a su esposo.
-Jarek -le susurró Izan -volveré a nuestro hogar, hay que informarle a los otros.
-Está bien -a esas alturas ya no le importaba mucho pensar en los demás.
Sin más, Izan salió del hospital volviendo al infierno...
Jarek tomó un trago del insípido café y suspiró.
¿Por qué la vida lo trataba así? Ahora que había conseguido un poco de felicidad se la querían arrancar y no lo permitiría, no estaba dispuesto a perderla, no por un maldito error...
-Familiares de Lauren -escucharon una voz.
Todos se pusieron de pie en cuanto un doctor apareció en la sala.
-Soy su padre ¿cómo está? -dijo aquel preocupado hombre.
-Esta mejor, logramos cerrar la herida en su costado y por suerte no hubo órganos afectados...con respecto al accidente -hizo una pausa donde relamió sus labios -sufrió una contusión cerebral.
-¿E-Eso es malo? -preguntó su papá.
-Realmente creemos que ella está bien...sin embargo, no sabemos porqué sigue inconsciente.
-¿Qué? ¿entonces que sigue ahora? -preguntó alterado.
-Ahora la trasladaremos a un cuarto y solo resta esperar a que despierte y ver si sufrió algún daño.
-¿Un daño? ¿cómo que? -preguntó está vez Dimitri.
-Puede ser desorientación, confusión o incluso amnesia.
-No puede ser -dijo el padre de Lauren totalmente desconsolado, mientras Jarek mantenía una expresión indescriptible.
-Por favor no piensen lo peor -dijo el doctor -no necesariamente tiene que pasar eso.
-Esta bien doctor -dijo intentando tranquilizarse.
-Por ahora me retiro pero los mantendré informados, con permiso -el doctor se fue.
Todos volvieron a sentarse llenos de preocupación.
-Ahora vuelvo -dijo Jarek en ese momento y sin más caminó lejos de toda esa gente.
Jarek apretó su puño, se sentía enfermo de estar allí pero... Lauren estaría bien, tenía que estarlo porque si la perdía...no sabía de lo que sería capaz.
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Lauren:
-¿Cómo? -mi mente aún no asimilaba que me hubiera propuesto tal cosa.
-Ya me oíste, ser mi octava demonio.
-Pero... eso es una locura -dije incrédula.
-Yo no pienso lo mismo -dijo con diversión.
Entonces lo miré fijamente cuando una idea cruzó mi mente.
-¿Con qué planeaba chantajearme?
-Sencillo -sus ojos vacíos me daban repulsión -ahora mismo tu padre está bien, nada más que con un golpe en la cabeza.
Suspiré con alivio.
-Pero tú...
-¿Qué pasa conmigo? -dije preocupada.
-Tú estás en urgencias y los doctores no saben porqué aún no despiertas.
-¿Qué? -aquello me había asustado aún más.
-Todos están esperándote -sonrió diabólico -tu papá, tu tío, Izan, Luce, Amelia, Nico, Asher... y Jarek -suspiró -sería una lástima que murieras ¿no lo crees?
Cada palabra que salía de su boca era más horrible que la anterior.
-No haga tal cosa -le pedí.
-Jarek estaría devastado si mueres, volvería a ser el mismo de antes...imagina todo lo que causaría su enojo en las pobres almas humanas.
-¡No! -me puse de pie y le alcé la voz.
-¡Siéntate! -me gritó para después volver a sonreír.
Con miedo me senté y mi cuerpo ya no podía dejar de temblar.
-Por favor no le haga tal cosa a Jarek, por favor.
Se rió de mí.
-En verdad es extraño ver como te importa más lo que le pase a él que a ti.
-Porque lo amo.
-Entonces si no quieres verlo sufrir ni quieres morir, acepta mi trato.
-Dios no le permitirá dañar a una humana.
Soltó una fría carcajada.
-Dios te abandonó desde el momento en que te relacionaste conmigo y con mis demonios -se rió otra vez -no, eso es incorrecto. Sería mejor decir que Dios te abandonó desde el momento en que naciste del pecado de una demonio y un humano.
-No puede ser cierto, eso es muy injusto.
-Dios siempre ha sido muy injusto y cruel -comenzó a juguetear con el fuego de una vela -yo mejor que nadie lo sé.
Me quedé callada.
-¿Y entonces? -me preguntó.
-Si lo hago, si acepto ese trato... ¿perderé mi parte humana? ¿qué tendré que hacer? -me preocupaba el hecho de que dañaría a personas.
-Como acabas de decirlo, perderás esa humanidad y serás exactamente igual a Jarek. Y sobre el hacer...mejor dejamos que Jarek te lo explique, después de todo él es el mejor en lo que hace.
Noté todo la maldad que expulsaba, seguramente estaba dichoso de hacer temer a millones de seres humanos.
-Que dices pequeña ¿vendrás conmigo?
-Yo...
-¿O es que no amas lo suficiente a Jarek como para hacer tal sacrificio?
Rápidamente me volví a levantar.
-Seguramente está feliz de tener el control de esta situación -lo miré con gran odio -pero se equivoca, yo amo a Jarek y por eso no le tengo miedo... -estaba realmente frustrada -no hay nada más horrible que me pueda hacer que querer alejarme de él, de mi familia y de mis amigos -suspiré -por eso...con todo el temor y dolor que siento, pero sabiendo que Jarek siempre estará junto a mí...acepto ese trato.
Aquel gran demonio sonrió y se regocijó en su lugar.
-No cabe duda de que eres única...tal vez Jarek no ocupe el primer lugar en mi atención después de todo -se levantó y noté su gran altura.
-Bienvenida a mi reinado.
No dije más.
-Ahora que estás aquí podrás cumplir con el octavo pecado.
-¿Cuál es ese? -pregunté con cierta curiosidad.
-Últimamente la estupidez de la sociedad humana llega a tanto que las personas sienten tanta apatía, despreocupación y desinterés, de todo lo que los rodea; hay desde pequeños pecados como adolescentes que no se preocupan por su futuro, hasta gente que muere y ya a nadie le interesa, incendios que arrasan con el lugar donde ustedes habitan, animales extintos por su propia mano...tanto mal -se acercó a mí y me extendió su grotesca mano -y tú te encargarás de castigar a todas esas basuras.
Con lentitud la tomé.
-Eso pequeña, es conocido como pasotismo -sonrió con la misma maldad que lo había hecho desde hace tiempo -una vez más, bienvenida.
Apretó con fuerza mi mano y una horrible y repulsiva sensación me recorrió cada rincón del cuerpo, cerré los ojos con fuerza. Se sentía como si millones de manos rompieran mis huesos y los quemaran uno a uno, lenta y tortuosamente.
Solté un grito y me tiré al suelo.
Dolía mucho...
Grité tan fuerte hasta que ya no pude más... pero entonces noté aquella asustada mirada frente a mí.
Una enfermera me observaba desde la esquina de aquel cuarto blanco. Entonces escuché el latido de mi corazón en aquel monitor y me dejé caer nuevamente en la cama.
Estaba en el hospital.
-¿E-Estás bien? -la enfermera salió de su susto.
-Lo siento, tuve algo como una pesadilla -le sonreí o al menos lo intenté.
-Ya...-se acercó a mi cara -permíteme revisarte -comenzó a tocarme, tomarme la temperatura y demás...
-Pareces estar bien, pero para asegurarnos traeré al doctor y después a tus familiares.
-Gracias -le sonreí y la vi salir del lugar.
De inmediato me levanté de la cama y entré al pequeño baño. Mi cuerpo no se sentía para nada enfermo.
Me observé en el espejo y al menos me alivié al notar que seguía siendo yo...claro que...
Respiré hondo.
Por más que quisiera seguir siendo yo, ahora tenía nuevas responsabilidades.
Me observé fijamente y algo cambió, mis ojos se volvieron completamente negros. No me lo creía eran idénticos a los de Jarek.
Me di rápidamente la vuelta cuando escuché que tocaron la puerta.
-¿S-Si? -pregunté asustada de que alguien me viera así.
-Soy tu doctor y vine a revisarte, por favor vuelve a la cama no puedes estar de pie.
-V-Voy -volví a verme en el espejo y mis ojos eran nuevamente normales.
Bien.
Aún con miedo de que eso volvería a ocurrir, salí.
-Perdón doctor -caminé lentamente a la cama -necesitaba usar el baño.
-No hay problema -sonrió y empezó a hacerme los mismos chequeos que la enfermera, además de preguntas sobre mí y revisar mis reflejos.
-Pues... -se alejó y me sonrió contento -parece que estás perfecta, ni siquiera parece que te hayan acuchillado.
-Lo sé, fue como un sueño -me reí con cierta tristeza -¿entonces ya podré irme a casa?.
-Prefiero que te quedes el resto del día para vigilarte, pero a partir de mañana podrás irte. Y aún así te recomendaré que cuides la herida en tu costado.
-Está bien.
-Ahora haré que tus familiares pasen a verte -se rió -tu papá, tu novio y tu tío serán los primeros porque desde que la enfermera les dijo que estabas despierta se pusieron a pelear por quién entraría primero. Se ve que te aman.
Lo miré tiernamente.
-Yo también los amo -me imaginé como estarían discutiendo por mi culpa y me dio un poco de gracia.
-Me retiro, con permiso.
-Gracias por todo -lo vi salir y de inmediato borré mi sonrisa.
Enseguida observé mi costado donde supuestamente tendría una herida pero...no había nada, ni rastro de ella.
Me sentí peor... aquello en verdad estaba sucediendo.
¿Qué pensaría Jarek en cuanto le contara la tontería que había hecho?
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Demonio
Romance"El infierno puede ser divertido si estás con el demonio correcto". -Tú me invocaste -me observó con una sonrisa realmente atractiva y llena de malicia -ahora disfruta las consecuencias. ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Lauren es una chica con una vida norm...
