68 (Narra Carlos)

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Estuvimos durante todo el camino hacia plató abrazándonos. Era genial estar con ella de nuevo, aunque solo fuera un día.

- ¿Cuánto me quieres?- le pregunté.

- Del uno al diez, diez.- respondió y siguió.- bueno, diez es lo que me quieres tú a mi.- rectificó.

- La verdad es que si.- dije y besé su frente

- Si es que...- soltó y se señaló. - Como para no quererme.

Los dos empezamos a reírnos.
Llegamos pronto al plató entre bromas y algún que otro beso.
Me encantaba Julia.

La primera en ensayar fue María, mientras tanto, el resto, esperábamos.

- Mira Julia. ¿Tú crees que esa es la cámara con la que me ostié?- cuestioné señalándosela.

Empezó a reírse sin poder parar.

- Es que me dio como... Venga pom, venga, espabila, pom.- continué para verla reír.

La carcajada fue tal, que incluso lloró de la risa, luego me dio un abrazo.
Tras un rato en silencio volvió a reírse sola.

- Es que encima ibas tú to triste...- y continuó riendo, a lo que yo me sumé. - Qué mono eras... - hizo una pausa y siguió.- eras, porque ahora ya no.

- Anda! ¿Y eso?

- Los porros que te han dejado to mal.- bromeó y comenzamos a reirnos de nuevo.- mira que cara, mira, mira.

En el escenario empezaron a aparecer fotos de todos nosotros.
En una salíamos yo y Julia juntos.

- Esa la enmarcaramos para el salón.- le dije.

- ¿Qué dices, tonto?

Sonreí y le alboroté el pelo, me encantaba hacerle eso.

- Quiero vivir contigo.- le dije de broma, pues, aún era demasiado temprano para vivir juntos.

Antes de que Julia pudiese contestar, Sabela dijo:

- Eu non é por vos molestar, pero tócalle ensaiar a Julia.

- ¿Qué?- le contestamos al unísino.

- Ay perdona, se me acaba de escapar el galleguiño sin querer.- sonrió y continuó.- que no quería molestaros, pero le toca ensayar a Julia.

Ella se levantó y me susurró "después hablamos".

Me quedé embobado mirando su actuación, recordé aquel monento en el que cantó "90 minutos" en un pase de micros, era cuándo estábamos enfadados y no pude evitar llorar en aquel momento mientras la escuchaba.
Me alegraba muchísimo estar bien con ella ahora...

Al volver, me dijo:

-¿Me dices ya cuál es mi regalo?

- No.

- Anda si... porfi, porfi... porfa.- me dijo poniendo voz de niña pequeña.

- Shh... Calla.- le dije tocándole la cabeza como a un bebé.- a dormir, a dormir...

- Pues ya no me mudo contigo.- respondió sarcásticamente.

La casualidad, JulrightHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora