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La semana siguiente fue bastante caótica

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La semana siguiente fue bastante caótica. A Brianna le dieron el alta en dos días y le ordenaron reposo, por lo que Alioth dejó de lado todas sus obligaciones y se dedicó de lleno a cuidar de su esposa.

El palacio emitió un comunicado oficial informando a la población lo que había sucedido con la reina, con la intención de acallar los rumores y eliminar la preocupación de las personas.

Arlet, Charlotte, Robert y Nolan se ocuparon de tomar el lugar de sus padres en los compromisos que ya habían asumido hace tiempo y también cumplir los suyos propios para no sembrar alarma ni temor en quienes los tenían debajo de su lupa.

Adelaine tenía esa semana libre antes de comenzar las clases en la universidad de manera oficial, pero lejos de poder tomársela para descansar, tuvo que ponerse en manos de los asesores que la prepararon para presentarse ante el mundo como la novia del príncipe y la ahijada de Brianna.

Los especialistas la bombardearon de información y reglas que tenía que cumplir como parte de la familia real. La mayoría de ellos a modo de consejos, pero por la forma en la que hablaban, Ada no podía tomarlos más que como órdenes.

Era difícil seguirles el ritmo, pero todos estaban siendo muy pacientes con ella, incluso condescendientes, algo que odiaba.

Ada se preguntaba si había sido así para Max o Charles, pero luego recordaba que ellos ya tenían incorporada esa forma de vida, sus costumbres y sus normas, no eran unos completos brutos como ella. Además, siempre todo era más fácil para los hombres.

Se le asignó un esteticista para ayudarla con los cuidados de su cabello y le dijo que la visitaría al menos una vez por semana —eso si no tenían ningún evento, porque de lo contrario lo vería con más frecuencia—, y también la instruyó de cómo utilizar algo de maquillaje sin parecer vulgar o un payaso.

—Si fuese posible, quisiera no tener que usar maquillaje para ir a la universidad —se arriesgó a pedir.

El hombre la observó en silencio por un minuto completo. —Bueno, supongo que de momento puede funcionar. Con su belleza puede permitírselo, señorita West. Siempre y cuando descanse lo suficiente y utilice estos productos que le dejé aquí para el cuidado de su piel.

—Tiene que recordar siempre, señorita West, que no solo será vista como la novia del heredero, sino como la ahijada de la reina, lo que implica que también será una cara visible de esta familia —añadió uno de los asesores que estaban presentes en ese momento.

Adelaine se sintió regañada y no respondió. Era difícil de aceptar, pero sabía que ellos llevaban la razón. Era su trabajo y todos eran conocidos por su eficiencia, la reina misma los había asignado para la tarea.

A mitad de semana, y esta vez sí utilizando algo de maquillaje y un vestido bonito, la llevaron a ella y a Robert —en un pequeño momento libre de su agenda—, para tomarles un par de fotos juntos y publicarlas en todas las redes sociales de la Familia Real. Esa había sido su presentación oficial.

Mentiras reales (Descontrol en la realeza 5)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora