MAIA
Llegue con los nervios a mil e incluso rechace a que Evan se quedará conmigo por la noche únicamente por la angustia que corría por mi mente. Creí que había superado todo, sus miradas azules cargadas de lujuria, su tacto... pero todo fue más que una falacia a mi misma.
Mis neuronas lo llamaban y la rabia aumentaba en mi pecho cada vez que le veía, y la boca se me secaba al tenerlo tan cerca anhelando por hacer cosas peligrosas.
Corrí hacia la ducha prendiendo el agua helada a no dar más mientras ignoraba los berrinches de Agatha acerca su última semana de clases y de último año. Por mi parte todavía debía lidiar un año más con la escuela que tal vez no exista de aquí a unas semanas...
Todo era demasiado para comprender y procesar. Los papeles de mi padre y de la tal masacre donde el murió en mis narices, que trabajaba para el FBI, la nueva cede en Grecia y justo en mi escuela; en pocas palabras todo se resumía a que Leonardo quería destrozarme la vida y mi cabeza tambien.
Salí con la toalla en mi cabeza destilando las gotas frías por mi espalda cuando no evité ponerme la enigmática camiseta de Guns N' Roses de Leonardo. La llevaba usando semanas, hasta el nivel que su olor se perdió y solo quedaban los recuerdos de Italia con ella.
No podía quedarme de brazos cruzados. Debía hacer algo para que mi vida quedara en paz o viviría con el recuerdo vivo quemando en mis huesos de su loción y besos por mi piel...
Ojeé las páginas y los supuestos asesinaos del asunto. Ni una estaba confirmado, pero si habían participado de aquella purga.
Masacre de Grecia.
Horrible y sangrienta purga en Santorini donde mafia italiana, rusa, turca, japonesa y colombiana aniquiló a cualquier amenaza.
Se asegura que esta separó a los grupos enlazados o asociados como la magia turca con la italiana y unió otras como la rusa a casa nostra.
Pocos sobrevivientes quedaron en el lugar, al igual que familias convictas.
La misma maldita información que de la carpeta pero ni una me daba respuestas consistente. Las únicas que tenía claras eran que mi cuerpo estaba a mil grados celsius desde que Leonardo quiso provocarme con sus morbos, y pues, que lo odiaba de la misma manera por lo mismo.
Salí de mi habitación abanicándome la cara cuando bajé viendo a Agatha de lo más calmada apoyada en el pecho de Jaden Ledger. Mi impresión fue tal que caí por el resto de los escalones abajo.
—¡Dios!—Agatha salto al verme con los ojos bien abiertos mientras me paraba resbalándome una y otra vez en el mismo lugar.—¡Maia! ¿Estás bien?
—Si caerme diez escalones significa eso, si estoy bien.
—yo...—susurró Jaden incómodo mientras veía los labios rojos de Aga. Esto era algo que no me veía venir en absoluto aunque las sospechas desde que se vieron por primera vez rondaban por mi mente.
—No me expliquen nada.—dije subiendo el ceño mientras me alejaba a la cocina impresionada de ver al hermanastro del hombre que amaba haciendo una bien candente sesión de besos en mi casa.
—Lo haré después.—me aseguro mi hermana yéndose con Jaden puertas arriba.
Estaba tan irritada que definí que esa noche no iría a dormir con gritos de por medio, no señor.
Corrí antes de que se encerraran sacando un par de zapatillas y una sudadera mientras me amarraba el cabello. Agarré un pack de cervezas de la despensa y ni me moleste en ver si mi madre estaba o no para salir a la oscuridad de la calle.
ESTÁS LEYENDO
Sombras que aman (borrador)
Roman d'amourSAGA SOMBRAS - Libro I (Completo) «Mafia, ¿que es la Mafia? ¿Y que lo hace tan interesante...? No lo sabía y la verdad tampoco me interesaba en esta altura. Mi vida cambio de un segundo a otro el momento que pise el club "Casa Nostra", al ver al 1.8...
