CAPÍTULO 12. PASARELA

165 11 4
                                        

Rateel Maddcro

Lo sabía, es que yo lo sabía. Esto era una mala idea.

Hoy era el día. En la mañana que desperté sentía los nudos en mis estomago tan apretados que tenía unas enormes ganas de encerrarme en el baño y no salir, estaba jodidamente nerviosa, pero ya había prometido asistir, así que no me quedaba de otra que hacerlo.

Cuando llegué a los vestidores, me quedé parada a un lado de la puerta mientras veía como todos corrían de un lado a otro, estaban jodidamente alterados y podría jurar que vi a alguien llorando en una esquina en posición fetal. Odiaba los proyectos finales con mi vida, te daban las ganas de darte de baja y no solo de la universidad.

- ¡Mueve tu culo al probador tres y ponte el vestido plateado ya! – me grita Erick mientras me arrastra al dichoso probador.

-&-

Ya estaba todo listo, tenía los vestidos que modelaría, el probador asignado y un Erick a punto de desmayarse por los nervios. La música suena por los altavoces dando la señal de que es hora del espectáculo, las veces en las que he estado nerviosa son contadas y justo ahora estoy que me cago, siento que vomitaré mis intestinos.

- Prepárate y disfrútalo, es tu turno, suerte – inhalo profundo al escuchar a Erick y lo veo levantar sus pulgares en señal de apoyo.

Salgo cuando una de las chicas está a mitad de camino y muevo mis caderas como me mostró Erick hace cinco minutos. "No te caigas, no te caigas" me digo a mí misma mientras veo hacia adelante, hago dos poses y me regreso, a medio camino levanto mi mano para chocar los cinco con la que viene como se nos indicó y así me la paso todo show.

El ultimo vestido que tengo que usar es uno rojo y joder como me encanta, todo lo que me he probado es de mi talla, me hace pensar que Erick ya tenía en cuenta que iba a modelar, el muy maldito no me dijo nada nunca. El espectáculo da su fin cuando todas nos encontramos en la plataforma y siento que un escalofrío me recorre por completo "esta sensación", los aplausos no paran y la directora de la carrera da un discurso cerrando el show.

Volvemos a los vestidores y se forma una algarabía, todos festejan y la maestra felicita a Erick, marcándolo como uno de los más sobresalientes de su carrera. Veo la escena con una sonrisa sabiendo que le espera un futuro brillante, ahora es todo un diseñador de modas.

Aprovecho que está festejando con sus compañeros para cambiarme y en lugar de mi ropa veo un vestido negro con espalda descubierta, me lo pongo y observo mi reflejo en el espejo. Es simplemente perfecto.

- Cariño, recuerda bien esto, un vestido no nos da el brillo para sobresalir, nosotras le damos el brillo al vestido y somos nosotras quienes sobresalimos, el vestido es solo el plus – me dice Erick en cuanto salgo.

- Gracias por el vestido, es hermoso, ¿pero para qué es esto?

- Tu y yo nos iremos de fiesta junto con las chicas, todo salió perfecto y debemos festejar, además, terminé mi carrera, me voy a empedar – dice dándome la espalda y se dirige a la salida bailando.

Estando fuera de la universidad nos encontramos con Alicia y Fernanda, ambas tienen ramos de flores en las manos y cuando nos ven, corren hacia nosotros.

- ¡Estuviste fabulosa Rate, deberías ser modelo, bombón! – dice Alicia abrazándome – y tú, mi niño, ¡jodida mierda, serás famoso, esos vestidos eran hermosos!

- A la chingada, ustedes dos fueron las más perras, esa pinche maestra debió dejar que abrieras esto, pero, aun así, brillaron – Fernanda nos abraza a ambos – ¡vamos a ponernos hasta el culo! – me carcajeo de su grosería, nunca deja de sorprenderme, "nueva grosería, anotada".

Abordamos mi auto y le pido a Fer la dirección del antro, después de 15 minutos llegamos al Blue Hell, son las 11:00 pm, por lo que el ambiente debe estar a punto de ponerse en alto. Entramos y pedimos bebidas, al manejar yo, no puedo tomar demasiado; en nuestra mesa platicamos y nos ponemos al corriente de todo, festejamos a Erick y después de ponernos en ambiente, nos vamos a bailar.

El mismo escalofrío me recorre por completo mientras me muevo a lado de mis amigos, solo que, a diferencia de hace un rato, ahora puedo recordar a la persona con la que mi cuerpo reacciona de esta manera. A mitad de la canción me muevo de arriba hacia abajo moviendo mis caderas lo más sensual que puedo, dándole un espectáculo.


Editado.

Besos en las nalgas, chao.


¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
KrovozhadnyyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora