CAPÍTULO 21. PROVOCACIÓN p.1

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Caleb Jazub

Esa sensación asfixiante que tienes en medio de la garganta, aquella que no logras identificar hasta que se hace más fuerte a cada segundo, cuando el aire que respiras se hace más y más pesado a tal grado que no te permite pasar ni un poco de aire por los pulmones, por lo que tienes que tomar una gran bocanada de aire.

- ¿Te encuentras bien? – su voz en mi oído me hace volver a poner los pies en la tierra, la miro – parecía como si te ahogaras.

No le digo nada, miro a sus ojos y la sensación de asfixia pasa a segundo plano cuando recorro su rostro. Sus pupilas se dilatan y moja sus labios con la punta de su lengua, esos labios que deseo tomar, esa lengua en la que no dejo de pensar.

Rompo contacto en cuanto nos detenemos y salgo rápidamente, esto es estúpido, no me puedo permitir seguir de esta manera, no cuando hay cosas más importantes.

- Deberíamos ir al club esta noche, hace tiempo que no vamos – llega Alexander a mi lado.

- Tenemos cosas más importantes que hacer, hay que controlar la situación de Nueva York – lo veo voltear los ojos.

- Ya lo sé, pero necesitas un respiro, vamos esta noche y ya mañana comenzamos con esta mierda – lo considero unos momentos y tiene razón, necesito un respiro de esta situación.

- Nos vemos aquí a las 21:30, que nos lleve Iván, no pienso manejar.

Me alejo de los demás y me dirijo a mi despacho para comenzar a trabajar, me quedan 5 horas. Dentro de la mafia rusa hay tres clanes: los Jazub, los Ivanova y los Novikova. Los Jazub hemos sido los jefes desde los cimientos, es un legado que debe prevalecer de generación en generación. Nos centramos en el tráfico de cualquier tipo de armamento que exista o que nosotros creamos.

La enemistad con los de Chicago viene de hace años, inicialmente quisieron formar una alianza con la mafia de Nueva York, pero cuando los rechazaron por tener alianzas con nosotros, nos declararon la guerra. Comenzaron a inmiscuirse en nuestros negocios, intentando robar cargamento, complicando entregas, trabajando con distintas ramas judiciales para atraparnos, entre otras artimañas.

Cuando vuelvo a revisar mi reloj veo que me queda 1 hora para alistarme. Al entrar a la habitación voy directo a mi baño y al salir me coloco un traje negro en su totalidad. Ingreso a la parte trasera del armario y abro el compartimento donde están mis armas. Estamos en mi territorio, nadie entra ni sale sin que yo me entere, pero ahora que sé que tenemos un traidor en la organización, prefiero ir preparado.

Bajo las escaleras y en la puerta ya se encuentra Alexander junto a Eiden, estoy a punto de decirles que debemos irnos cuando escucho unos tacones detrás de mí y en el punto más alto de la escalera se sitúa la mujer que no me deja tranquilo. Le doy un repaso a su vestimenta mientras baja las escaleras y el corazón salta en lugar. "Y no es lo único".

Tiene un vestido negro largo que acentúa sus curvas a la perfección, tiene una abertura en la pierna derecha donde alcanzo a ver una liga, tacones plateados y su cabello está recogido en una coleta alta. "El conjunto perfecto para llevarme aún más al borde".

- Ahora sí estamos todos listos – volteo a ver a Alexander y me doy cuenta de que me mira con esa sonrisita "hijo de perra".

- Andando que quiero embriagarme – llega Eiden a mi lado con Rateel colgada de su brazo.

Me voy directo al auto a zancadas y cierro la puerta del copiloto de un portazo, debí haber sabido que también vendría ella, pero ni loco me arruina esta noche. Voy a disfrutarla sin importar que.

Llegamos y voy directamente a la puerta de acceso privado, donde solo nosotros podemos entrar. Una vez dentro, el pasillo es alumbrado por luces rojas y otras parpadeantes provenientes de la pista, me dirijo a la zona VIP y al llegar la zona se encuentra despejada exclusivamente para nosotros.

Voy a la mesa y las botellas de vodka, whisky y ron ya están en la mesa listas junto a los vasos, me sirvo un vaso de vodka y lo engullo de un solo trago, abro dos botones de mi camisa y voy a la baranda de seguridad. En la parte de abajo todos bailan y beben, en algunas mesas se drogan y en las esquinas menos iluminadas hay parejas casi follando.

Pasa el tiempo y sigo sin volver a los asientos. Mantenerme alejado de Rateel es lo único que puedo hacer para que al menos la tentación baje un poco, porque mis ganas de ella solo han aumentado con el tiempo. Aún no es hora, hay mierda que controlar primero, ya tendré tiempo para hacerla mía.

Una rubia no ha dejado de mirarme desde la barra, me doy la vuelta y me sirvo de nuevo un trago para bajar las escaleras. Ubico a la mujer y le hago una seña para encaminarme al pasillo de los baños, no giro a mirar si me sigue, es más que claro que lo hace.

Ingreso al baño y espero con la puerta abierta, cierro la puerta con pestillo en cuanto llega y antes que diga algo, estrello su espalda contra la puerta para besarla. Comienza a frotarse contra mi cuerpo y bajo mis manos a su trasero, me separo y noto que quiere decirme algo, pero no me interesa en lo más mínimo, solo quiero liberarme.

- Vstat' na koleni"arrodíllate" me mira con una sonrisa plasmada en su rostro y me obedece, abre mi cinturón y baja mi bragueta con lentitud, baja mis pantalones junto a mi bóxer, lame su mano y comienza a masturbarme.

Ahogo un suspiro y hago mi cabeza hacia atrás, intento no pensar en otra cosa que no sean las sensaciones que tengo ahora, pero mi mente me traiciona trayendo unos ojos verdes a ella. Bufo y la tomo del cabello.

- Otkryvayetsya"abre" hace lo que le ordeno y le follo la boca, ahogado en la lujuria no me preocupo si estoy siendo demasiado brusco, ella lo permite.

Miro hacia abajo y lleva sus manos a mis muslos, tomo mi cinturón y amarro sus manos con él, con la parte sobrante del cinturón las estiro hacia arriba con una mano mientras que la otra la mantengo en su cabeza. Mira hacia arriba y veo lágrimas en sus ojos, pero sigo sin ver señales de que me detenga.

Estoy a punto de correrme y acelero un poco más, cierro los ojos un momento e inclino mi cabeza hacia atrás. Me imagino a cierta persona de rodillas ante mí, suplicando por mi polla, comiéndomela por completo, los ojos azules sustituidos por unos ojos verdes nublados por lágrimas. Con ello en mente y frustración en mi interior, me corro en su boca mientras un gruñido sale de mi interior.

Le suelto el cabello y salgo de su boca, suelto sus manos, la ayudo a levantarse y me coloco la ropa nuevamente. Cuando estoy listo salgo, siento un peso menos y prácticamente no hizo nada, me sirvió para sacar un poco de mi estrés. Voy de nuevo al VIP, pero solo encuentro a Eiden comiéndole la boca a una chica, no veo a Rateel o Alexander en todo el lugar y voy a la baranda para buscarlos entre las personas.

Ubico a Alexander bailando con tres morenas a su alrededor, sigo mi recorrido hasta que logro ubicarla y siento mi sangre calentarse en cuestión de segundos. Un imbécil se encuentra bailando detrás de ella mientras pasa sus manos por sus piernas y cintura "a la mierda mi buen humor".


Capítulo editado.

No empujen.

Besos en las nalgas, chao.


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KrovozhadnyyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora