Capítulo 99

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Junto a su amiga de infancia Christopher caminaba en busca de su auto...

- Así no podremos pasear por ningún lado...; decía ella señalando el ruido de la lluvia al caer.

- ¿Hablamos en tu departamento?; preguntaba él.

- Claro, pero yo manejo, te recuerdo que le has robado un tequila al mesero; ríe Belinda. Él no dice nada, simplemente le lanza las llaves, saliendo de allí con la mayor brevedad posible.

- ¿Ya me vas a decir?; preguntaba la muchacha inquieta.

- Mejor cuando lleguemos a casa...; rechazaba Uckermann su propuesta. Así siguieron el resto del camino, en profundo silencio.

Belinda abrió la puerta de su ático. Al joven se le hizo demasiado extraño dirigirse al salón y no a su cuarto. Hoy era un día diferente para los dos...

- Soy toda oídos...; decía la joven actriz recostándose en su sofá.

- Creo que estoy llegando a sentir por ella lo que nunca antes sentí por nadie...; confesaba Christopher.

- No sé si es porque de verdad me gusta o por un simple capricho que se me pasaría si la tuviese entre mis brazos; continuaba el joven al ver que su amiga no articulaba palabra.

- Y bueno, luego están Poncho y Annie, sería complicado... Y el imbécil de su novio, ese también está. Yo no sé qué me pasa, sólo sé que me está volviendo loco; seguía diciendo el muchacho.

- ¿Y tú puedes quitar esa sonrisa cínica y decir algo?; pedía Uckermann angustiado.

- El cazador cazado... Jugaste con muchas sin quedarte con ninguna. Lo que te ocurre se llama karma; decía Belinda dolida.

- Así no ayudas; reprochaba el greñudo.

- ¿Y qué quieres que te diga? Tú te conoces más que nadie, tú sabes lo que sientes. Aunque des una y mil vueltas sabes perfectamente que esa niña te trae muerto, por más que lo niegues. Y no es porque no esté a tu alcance, muchas no lo estuvieron y nunca armaste tanto pancho, te buscabas otra que saciara tus necesidades por una noche y ya... Por primera vez en tu vida alguien tocó tu corazón de hielo y tienes miedo de tus propios sentimientos...; afirmaba la chica sin titubear mientras la cara de Christopher se tornaba más blanca a cada nueva palabra.


Before the moon...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora