Capítulo 116

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Tras el concierto, mientras algunos decidieron conocer la vida nocturna de la ciudad, Christopher optó por aferrarse a la soledad de su cuarto. Aunque no estuvo solo, alguien lo esperaba al otro lado del teléfono. Dulce María le habló emocionada, agradeciéndole la llamada que él le había hecho apenas una hora antes. Y así, pegados a un celular, permanecieron durante quince minutos más, poniéndose al día de los últimos acontecimientos en uno y otro país como los buenos amigos que eran. ¿Sólo amigos? Por el momento sí...

Al día siguiente viajaron a Panamá, donde ofrecerían otro de sus multitudinarios conciertos. Y apenas un día después estaban de nuevo en la Ciudad de México. Ante tal ajetreo, lo único que deseaban era posar sus pies en territorio azteca. Cuando lo hicieron, todos ellos tomaron rumbo a sus casas, donde descansarían esa tarde, para luego continuar con las grabaciones de la novela y los ensayos para los nuevos conciertos. Todos menos uno, quien tomó un taxi rumbo a un hospital cercano.

Dulce María charlaba amigablemente con Iliana cuando escucha cómo alguien toca la puerta de su habitación. Con un «Adelante, está abierto» la persona que en el pasillo espera hace su aparición triunfal en aquel cuarto de hospital.

- ¿Tú?; decía la pelirroja asombrada.

- Yo...; saludaba el joven.

- Creo que de todas las visitas posibles, esta era la que menos me esperaba...; se autoinvitaba Iliana a aquella inquietante conversación.

- Nos puedes dejar solos...; pedía el muchacho amablemente.

- Eso lo tendrá que decidir Dulce; respondía Iliana dirigiendo su mirada hacia su amiga.

- Sí, está bien Ili. No te preocupes, todo estará bien; aceptaba la chica mientras su compañera abandonaba la habitación rumbo al pasillo que no abandonaría hasta que aquel hombre abandonase aquel cuarto.


Before the moon...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora